El riesgo de un nuevo conflicto como el que enfrentó a Argentina y Uruguay por la instalación de una fábrica de celulosa en Fray Bentos llevó a las autoridades uruguayas a manejar la posibilidad de cambiar la ubicación de la planta de hidrógeno verde que la empresa HIF planea construir en Paysandú. Pero mientras se estudia la viabilidad de la relocalización, el gobierno está considerando una segunda alternativa. “Estamos convencidos de que, ante la posibilidad de un nuevo conflicto en el que los reclamos medioambientales estén del lado argentino y la rentabilidad económica de este lado del río, Donald Trump va a estar de nuestro lado, así que estamos manejando la posibilidad de pedirle su apoyo y construir la planta en donde está proyectada o incluso un poco más cerca de la frontera, y que los argentinos pataleen todo lo que quieran”, adelantó el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin.
Si bien las autoridades dan como un hecho también que el gobierno de Javier Milei apoyaría a Uruguay en este hipotético conflicto, la posibilidad de que el presidente argentino no termine su mandato está presente. “Por más inestable que sea Trump, al lado de Milei es una persona seria y medida”, opinó el canciller.
La estrategia: “Si dejamos seco nuestro país, nadie va a invadirnos para robarnos el agua”. Gobernante uruguayo previsor.