La bancada oficialista presentó ayer un proyecto de ley que establece una superficie mínima habitable de 35 metros cuadrados para los monoambientes, con lo que se busca evitar la construcción de viviendas que, por su tamaño, no puedan ser consideradas “dignas”. Pero los desarrolladores inmobiliarios se oponen a la iniciativa, con el argumento de que afectaría negativamente la inversión, el empleo y la disponibilidad de viviendas. “Para nosotros sería un nuevo mazazo. Nuestro sector ya está sufriendo bastante por la carga impositiva como para que encima nos pongan una ley con la que vamos a poder hacer un solo apartamento donde antes podíamos hacer cuatro”, se quejó un empresario de la construcción.

Los desarrolladores creen que dedicar 35 metros cuadrados a una sola vivienda “es un verdadero desperdicio”. “Si les parece muy poco usar ese metraje para cuatro apartamentos de 8,75 metros cuadrados, podemos negociar para que sean tres departamentos de 11,6 metros cuadrados, de modo que se les pueda agregar un balconcito. Pero poner mínimos más altos que esos sería un golpe demasiado duro para nuestro sector. No entendemos cómo un gobierno de izquierda puede terminar obligándonos a construir únicamente viviendas suntuosas”.

Un servicio público: “El problema con las viviendas demasiado grandes es que las personas terminan acumulando demasiadas porquerías”. Constructor y experto en organización.