El Mundial de Qatar de 2022 se iba a realizar en junio y julio, como todas las ediciones anteriores, pero la elevada temperatura llevó a la FIFA a posponerlo para diciembre, es decir, el comienzo del invierno boreal. Pero la medida no fue evaluada positivamente por los máximos dirigentes del organismo, que no quieren repetirla en el Mundial de Arabia Saudita 2034. En lugar de eso, seguirán el rumbo trazado con las pausas de hidratación del Mundial que se está jugando en estos momentos e instaurarán pausas para el tratamiento de cuadros de deshidratación severos. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que para el organismo “la salud de los jugadores es innegociable”. “Creemos que en esa oportunidad no va a ser suficiente con las pausas para rehidratación. Tendríamos que hacer una cada cinco minutos para que no se registren cuadros de deshidratación severa. Lo más lógico es establecer una pausa para que esos cuadros sean atendidos por los médicos”.
Infantino negó terminantemente que estas pausas, que serán considerablemente más largas que las actuales, sean una excusa para vender publicidad. “Vamos a vender publicidad simplemente porque es aburrido ver a algunos doctores inyectando suero a un jugador que yace en una cama de hospital”, aseguró Infantino.
La explicación: “La alternativa a las publicidades durante las pausas de rehidratación era mostrar a los jugadores tomando cerveza Budweiser. No nos pareció conveniente”. Gianni Infantino, emperador del futbol.
