Los abogados denunciantes de Conexión Ganadera Santiago Alonso, Graciana Abelenda y Leonardo Costa pidieron a la Fiscalía que se investigue por delitos de lavado de activos a Daniela Cabral, Agustina Basso y su esposo Alfredo Rava, a Candelaria Basso y su socio Jorge Cuñetti, al cura César Buitrago y a la escribana Mariana Della Ventura.
Según el escrito, al que accedió la diaria, los denunciantes señalan la diferencia existente entre el informe contable realizado por el contador de la familia Basso, Jorge Baruj, quien plantea la existencia de un saldo a favor de la familia Basso de 7,8 millones de dólares, como acreedora de Conexión Ganadera y el pasivo registrado por el síndico Alfredo Ciavattone, que detectó una deuda de 45,3 millones de dólares.
El escrito cita el informe del síndico que concluyó que los administradores de Conexión Ganadera “trataron los recursos de sus administradas como propios” y destaca la necesidad “imperiosa” de “profundizar sobre el destino” de los fondos, dado que los socios de Conexión Ganadera actuaron como tomadores de ganado a través de Hernandarias XIII y Don Coraje.
En esa línea sostiene que el informe detectó desvío de fondos de Conexión Ganadera hacia la compra de inmuebles, emisión de cheques, transferencias a familiares y allegados por un monto superior a 92 millones de dólares.
Por otra parte, señala que en la declaración que realizó la escribana de la familia Basso, Mariana Della Ventura, en el proceso concursal, dio cuenta del registro de propiedades a nombre de las hijas de Basso, Agustina y Candelaria, su yerno Alfredo Rava, el empresario Jorge Cuñetti y el sacerdote César Buitrago, cuando el beneficiario real de los inmuebles era Gustavo Basso, y menciona las operaciones de compra de rurales y urbanas en los departamentos de Lavalleja, Durazno, Florida, Rocha y Montevideo.
En cuanto a la compra del campo de dos padrones en el departamento de Lavalleja, por 750.000 dólares, por Candelaria Basso y Jorge Cuñetti, socios en la empresa de negocios rurales Cuchilla de Silveira, el escrito señala que Della Ventura declaró que fue Basso quien le dijo que iría a nombre de Candelaria. “Yo ponía a Basso como beneficiario final; el que contactaba conmigo era Gustavo; si después decidió ponerlo a nombre de un hijo, no es el primero ni el último”, declaró Della Ventura, según el escrito presentado ante la Fiscalía.
En esa declaración, Della Ventura fue consultada sobre si existía un préstamo de Gustavo Basso a favor de Candelaria para comprar el campo en Lavalleja, ante lo cual señaló que era algo que “se hacía en el momento” y dijo no recordar en esa operación si la letra de cambio estaba a nombre de Candelaria o no.
“Lo manifestado por Della Ventura ratifica lo expuesto por la sindicatura [...], que el dinero de Conexión Ganadera se volcó a cuentas de la familia Basso Cabral con el fin de utilizarlo como propio e incluso beneficiar a terceras personas vinculadas”, añadieron los denunciantes.
Uno de los movimientos señalados es la compra por parte de la empresa Sauce Chico SAS para la adquisición de inmuebles en Rocha por un total de 31 millones de dólares. Además, menciona el pago de 12.090 dólares a Gonzalo Cabral, hermano de Daniela, con un cheque emitido por Conexión Ganadera el 9 de diciembre de 2024. Además, mencionan la compra del apartamento de Punta Carretas en 2021 a nombre de Candelaria y Agustina por 395.000 dólares y la compra de campos por Rava y Agustina en Durazno y Florida. En cuanto a Buitrago, el escrito señala la compra en junio de 2020 de cuatro inmuebles en Minas por 260.000 dólares con un cheque emitido por Conexión Ganadera el día anterior, y que previamente había adquirido un inmueble rural con Candelaria Basso.
Por otra parte, los denunciantes señalaron el incumplimiento de los contratos firmados por Daniela Cabral por más de 12 millones de dólares, utilizando una personería jurídica inexistente, como Don Coraje. Sobre ese punto, descartan la teoría de la defensa en cuanto a que Basso cumplió sus obligaciones con Conexión Ganadera, cuando Cabral era la encargada de realizar los pagos. “Es materialmente imposible que, siendo la viuda de Basso quien gestionaba las cuentas bancarias y administraba los pagos a clientes, haya cancelado sus obligaciones con Conexión Ganadera sin asegurarse de que estos fondos llegaran a los inversores y que efectivamente se cumpliera con los pagos y plazos allí pactados”, agregaron.
