Agustina Basso y Alfredo Rava declararon este miércoles ante el fiscal especializado en Lavado de Activos Enrique Rodríguez, en la causa que investiga estafa y lavado de activos en Conexión Ganadera.

En diciembre los abogados de los damnificados de Conexión Ganadera, Santiago Alonso, Graciana Abelenda, Leonardo Costa y Joaquín Bonaudi, presentaron una denuncia penal contra las hijas de Gustavo Basso, Agustina y Candelaria, y Alfredo Rava, en la que señalaron que la familia Basso siguió cobrando parte de la deuda que el frigorífico tenía con el escritorio Basso, que supera los 20 millones de dólares. Según los denunciantes, esos movimientos implican un delito de asistencia al lavado o de lavado en la modalidad de conversión y transferencia, en el entendido de que el dinero prestado al frigorífico surgió de los inversores de Conexión Ganadera.

En ese mismo sentido, el abogado Juan Pablo Decia presentó una denuncia en la que señala que los movimientos bancarios a cuentas de la familia tras la muerte de Basso alcanzan 1.800.000 dólares.

En la instancia estuvieron presentes los abogados de las dos familias fundadoras del fondo ganadero, Eduardo Sassón, en representación de la familia, Basso y Jorge Barrera, abogado de Pablo Carrasco y Ana Iewdiukow. La declaración es la primera de un nuevo ciclo de citaciones a la Fiscalía que incluye a todos los hijos de las familias.

Según supo la diaria, el fiscal consultó a Agustina Basso sobre los movimientos bancarios ocurridos tras la muerte de su padre, quien falleció en un siniestro de tránsito no accidental, el 28 de noviembre de 2024. En su declaración, Basso se refirió al cobro de deuda que el frigorífico Casablanca tenía con el escritorio Basso. Según explicó ante el fiscal Rodríguez, esos movimientos se realizaron en el lapso en que las cuentas del escritorio Basso estaban cerradas por su fallecimiento y no estaba abierta la cuenta correspondiente a la sucesión de Basso. De acuerdo a Rodríguez, el dinero que Casablanca pagó a una cuenta que les pertenecía a ella y su pareja fue destinado al pago de proveedores del escritorio Basso. Durante su declaración, Basso y su defensa se comprometieron a entregar documentación con la trazabilidad de esos movimientos y Basso señaló que cuando se concretaron esas operaciones no estaba vigente el concurso de acreedores del frigorífico.

Otro punto por el que consultó el fiscal Rodríguez fue la transferencia de Gustavo Basso a la cuenta de Agustina Basso y Alfredo Rava para la compra de dos campos en Durazno y Florida, en octubre de 2022, por alrededor de dos millones de dólares. Las explicaciones dadas por Agustina Basso al fiscal apuntan a que el dinero provino de un crédito solicitado por Gustavo Basso al Banco República para concretar la compra antes de que fuera aprobado el proyecto de inversión.

La pareja de Basso fue consultada por los mismos movimientos, el funcionamiento operativo y el vínculo entre el escritorio rural Basso y Conexión Ganadera. A su vez, el fiscal Rodríguez le pidió mayores detalles sobre la reunión que mantuvieron con Pablo Carrasco y Ana Iewdiukow luego de la muerte de Basso.

Durante una pausa en la audiencia, el abogado de la familia Carrasco, Jorge Barrera, se refirió a la denuncia contra Marcela Carrasco, luego de que se detectaran transferencias por 16 millones de dólares, entre 2018 y 2025. Barrera aseguró que el dinero transferido no tiene que ver con la operativa de Conexión Ganadera y que lo transfirió ella como representante de una empresa. “Si trabajás para una empresa, por más que firmes vos, la plata es de la empresa”, explicó Barrera, y valoró la instancia para “esclarecer” y determinar “qué grado de responsabilidad puede tener cada uno de los partícipes”. “La responsabilidad penal es individual”, agregó.