Tras la feria judicial de enero, la Suprema Corte de Justicia (SCJ) realizó el lunes el acto de cambio de autoridades en el que asumió la ministra Doris Morales, quien permanecerá en el cargo hasta febrero de 2027. Esta es la segunda vez que Morales asume la presidencia del organismo.

El ministro saliente, John Pérez, hizo un repaso de lo actuado por la SCJ en 2025 y destacó que sólo se asignó un 6% del presupuesto que el Poder Judicial solicitó al Ejecutivo. “Quiero resaltar que el proyecto de presupuesto presentado no fue uno más. Se elaboró a partir de los aportes de todos los estamentos y gremios del Poder Judicial, cuyos integrantes destinaron tiempo y reflexión, para asegurar que el proyecto remitido reflejara las verdaderas necesidades del servicio y de la ciudadanía”, señaló.

Pérez hizo hincapié en que esas restricciones presupuestales “generarán dificultades relevantes para asegurar la tutela efectiva de los derechos de nuestros usuarios, especialmente, en aquellos sectores de la población que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad”.

Entre los puntos mencionados por Pérez se encuentran varios convenios firmados con organizaciones como Mevir, el Banco Hipotecario, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Instituto Nacional de Alimentación, la creación de varios juzgados, además de la aprobación del artículo 1 del presupuesto presentado al Poder Ejecutivo, que, según resaltó, otorga autonomía administrativa al Poder Judicial.

También mencionó la creación de la Oficina de Salud Laboral y la institución del 21 de noviembre como el Día contra el Acoso Laboral en el Poder Judicial. En noviembre de 2023, a raíz del suicidio del trabajador José Luis Richino, los trabajadores del departamento de Servicios Administrativos del Poder Judicial denunciaron una situación de acoso laboral que había afectado al menos a 20 personas de esa área, que incluía malos tratos, restricciones para comer e ir al baño, vigilancia y sanciones económicas, lo que derivó en la condena de la entonces directora del departamento, Alzer Arezo, y del escribano adjunto Ignacio Wilf, además del pedido de renuncia del director administrativo Marcelo Pesce.

Durante su discurso de asunción, Morales señaló que “la independencia judicial, la ética y el honor deben ser los pilares que guíen el accionar cotidiano de jueces y funcionarios, aun en contextos de adversidad presupuestal”, y agregó que pondrá énfasis en el factor humano y en la necesidad de erradicar toda forma de acoso laboral.

“Debe continuarse con el combate del acoso laboral, flagelo que debe ser desterrado definitivamente, puesto que debemos recordar siempre la frase de Isaac Asimov, el escritor americano: ‘La violencia es el último refugio del incompetente’ y, por tanto, la peor versión del relacionamiento laboral”.

Morales reflexionó sobre la independencia, la responsabilidad y la libertad: “Dijo el filósofo alemán Friedrich Nietzsche que “ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes”, por eso, la fortaleza no está en los bienes materiales, sino en algo que resulta intangible, como lo es la entereza, el trabajo, el no estar guiado por otra cosa que no sea el cumplimiento del deber, y ello porque ‘un héroe es alguien que entiende la responsabilidad que viene con su libertad’, según dijo el poeta y cantante americano Bob Dylan”.

Además, señaló que, “a diferencia de lo que en algunas oportunidades se quiere hacer ver, la justicia no es un servicio, la justicia es un derecho para quienes la reclaman y un deber para quienes tenemos la obligación de impartirla”. Morales comenzó su carrera judicial en 1989 como jueza letrada en Paysandú, ascendió a ministra de tribunal de apelaciones en 2003 y en 2022 ingresó a la SCJ, de la que fue presidenta en 2024.