El Tribunal en lo Civil de séptimo turno definió suspender el proceso de concurso de la herencia de la familia Basso para evitar que se sigan vendiendo los bienes, dado que hay un recurso de nulidad que fue presentado por los herederos que todavía está pendiente de resolución.

El concurso de la herencia de la familia Basso fue decretado en agosto de 2025 por el juez de Concurso de primer turno, Leonardo Méndez, quien entendió que existía un activo valorado en 6,5 millones de dólares y un pasivo de ocho millones de dólares.

Contra esa decisión se presentó un recurso de apelación y otro de nulidad en diciembre, pero la mera presentación del recurso no tiene efectos suspensivos sobre el proceso, por lo que el juzgado de Concurso y el síndico continuaron trabajando en el proceso para preservar los bienes de la herencia, aún mientras el fallo estaba siendo analizado por el Tribunal. El numeral 2 del artículo 251 del Código General de Proceso establece que “el tribunal superior, una vez recibida la pieza, podrá decidir, en atención a las circunstancias del caso, si debe procederse o no a la suspensión del procedimiento principal”.

Varias fuentes consultadas por la diaria coincidieron en que se trata de una decisión “absolutamente excepcional” tomada en virtud de que el proceso de concurso ya está en la etapa de liquidación de bienes, y en el caso de que el Tribunal aceptara el recurso de la familia Basso para anular el concurso, no se podrían restituir los bienes que fueron entregados a los acreedores del escritorio Basso Cabral a la familia Basso.

Según explicaron las fuentes, la decisión final sobre si se acepta que la herencia de Basso sea repartida a favor de los acreedores del Escritorio Basso se conocerá en poco menos de dos meses.

Mientras no esté la resolución final, solo se venderán los bienes que sea necesario vender para preservar la masa activa del concurso. Según supo la diaria, en este caso se trata de bienes que no son perecederos, por lo que su venta –incluyendo el apartamento de Punta del Este, donde Daniela Cabral cumple prisión domiciliaria– queda congelada hasta la resolución.

El principal argumento de la familia Basso para negarse a que la herencia sea repartida entre los acreedores del escritorio es que consideran que la herencia es solvente y el activo es mayor que el pasivo. La familia presentó los documentos de verificación de créditos sobre el concurso del frigorífico Casablanca, en el que, según el escrito y la prueba presentada, se reconoce un crédito a favor de los herederos de Basso de 3.019.826 de dólares, por lo que el activo de la herencia asciende a 36.469.584 millones, según los Basso-Cabral.

En el inventario de los bienes de Basso figuran el apartamento en el centro de Punta del Este, donde Cabral se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria; un apartamento en la Ciudad Vieja de Montevideo; una fracción de campo en el paraje Goñi de Florida; un apartamento en el Centro de Montevideo, en la calle Rondeau, y la participación en las empresas Conexión Ganadera SRL, Sildeka SA, Lerosur SA, Sauce Chico SAS, Menafra SAS, Etranil SA y Del Terruño Ltda. El inventario también incluye 12 automóviles, algunos de los cuales ya fueron vendidos para quedar a disposición de los acreedores. Se trata de un Hyundai New Kona de 2024, un Audi Q5 de 2018, una camioneta Chevrolet Silverado de 2023, una Renault Oroch de 2023, una Volkswagen Saveiro de 2023, una Fiat Strada de 2023, una Chevrolet Montana de 2024, una Jeep Grand Cherokee de 2023, un Maserati Gracle de 2024, una Toyota Hilux de 2022 y un Peugeot 208 Allure de 2022.