Durante la audiencia de formalización del proceso contra el padre de Johathan, el adolescente de 15 años asesinado en Flor de Maroñas, la fiscal de Homicidios de 1er turno, Sabrina Flores, dio detalles sobre la investigación en la que se constató el maltrato que la víctima sufrió por “mucho tiempo”.

En el pedido de formalización, la fiscalía sostuvo que se venía ejerciendo “diferentes tipos de violencias físicas sobre su cuerpo”. En el informe de la autopsia forense del cuerpo, la médica plantea que tiene “múltiples heridas, de diferente tiempo de antigüedad”, y que la causa de muerte son los golpes que recibió. “Hay tantas lesiones internas que la forense no pudo constatar bien dónde había iniciado el sangrado”, señala el informe leído en la audiencia.

Respecto de la noche del homicidio, la fiscalía relató que los hechos comenzaron “con una discusión entre el adolescente y el padre, quien comienza a darle golpes tomando un cable”. “Le dio una golpiza y lo mandó a acostar. Esa golpiza se produjo en el cuarto del adolescente, estando la madre y la niña de nueve años en otro dormitorio. Lo manda a acostar y ellos se acuestan. Próximo a las dos, tres de la madrugada, se levanta y ve que el adolescente no respondía, estaba sin signos vitales, lo carga, lo saca del domicilio y lo tira en una cuneta. Al rato la madre se levanta, ve que el adolescente no está, le dice que el adolescente no está y comienzan a buscarlo. Finalmente, él dice que está en un lugar, intentan reanimarlo y hay una primera declaración diciendo que se podía haber caído de un puentecito que había”, relató la fiscalía.

El juez penal de 34º turno, Matías Porciúncula, dispuso la formalización del proceso por un delito de violencia doméstica agravada y homicidio especialmente agravado por haberse cometido sobre su hijo y en presencia de menores de edad, tal como pidió la fiscalía, además de la prisión preventiva como medida cautelar por 180 días.

Entre los argumentos de la fiscalía para pedir la prisión preventiva se encuentra el riesgo de entorpecimiento de la investigación, tomando como antecedente que intentó deshacerse del cuerpo y dio una versión falsa de los hechos, así como que faltan declaraciones y nuevas pericias para tener más información sobre el contexto familiar en el que vivía la víctima.

La defensa del padre del adolescente, un hombre de 37 años que trabajaba como clasificador y feriante, no se opuso ni a la formalización ni a la prisión preventiva y solicitó atención médica en el centro de reclusión para continuar un tratamiento de asma, además de una pericia psiquiátrica para saber si es capaz de apreciar el carácter ilícito de sus actos.

La situación había sido denunciada por la Administración Nacional de Educación Pública el año pasado, luego de que en la UTU de Flor de Maroñas, a la que concurría la víctima, se constataran las golpizas que recibía. El caso había sido derivado al Departamento de Depuración, Priorización y Asignación de Fiscalía, pero no fue asignado a ningún fiscal ni se notificó al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay.