Entre los investigados por el intento del robo a un banco en Ciudad Vieja a través de un túnel, dos son integrantes del Primer Comando de la Capital (PCC), la organización criminal con la que se identifica el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.

Se trata del exestudiante de Ingeniería Eduardo Félix Farias, un hombre que tiene como primer antecedente el asalto de un banco en San Pablo en 1996. La última condena que figura en los registros de la Justicia Brasileña es de 2001 y está vinculada al secuestro del Banco Do Brasil. Por los dos casos Farias fue condenado por el Tribunal de Justicia de San Pablo a 18 años de penitenciaría.

El otro integrante del PCC investigado por la Justicia uruguaya se llama Raimundo de Souza Pereira, de 61 años, y fue condenado por el intento de robo al banco Banrisul, en Porto Alegre, en 2006, que implicó la construcción de un túnel en el centro histórico de la ciudad. El hombre también fue condenado por el asalto al Banco Central de Fortaleza en agosto de 2005, que se concretó tras la excavación de un túnel de 80 metros hasta la zona de cofres de la institución, de la que se llevaron unos 80 millones de dólares. De Souza logró un indulto por decreto y fue liberado en 2023. En abril de 2017 fue capturado por la construcción de un túnel de dos kilómetros de largo y cuatro metros de profundidad en la Barra da Funda, en San Pablo. En ese caso la investigación apuntó a que la organización pretendía ingresar a una sede judicial. Además, hay otros tres brasileños sobre los que se está indagando su conexión con el PCC, que son Carlos Cruz, identificado como uno de los especialistas operativos del grupo con antecedentes de robo a bancos, Paulo Costa y Danilo do Amor, quienes también habrían participado en las tareas de excavación.

¿Cómo está avanzando la investigación?

La fiscal especializada en Estupefacientes, Angelita Romano, avanza en la investigación sobre el túnel de Ciudad Vieja descubierto el 3 de febrero, a partir de una investigación en Neptunia que conectó con un local alquilado en Colón y 25 de mayo desde donde se inició la excavación. Aunque al principio la investigación apuntó al banco Itaú, luego se lograron varios elementos que determinaron que el objetivo era el BBVA que queda enfrente, en la esquina de 25 de mayo y Zabala, donde terminaba el túnel, que se apoyó en los canales pluviales de la época colonial.

Según supo la diaria, uno de los investigados tenía dos cofres a su nombre en la institución bancaria. Además, las cámaras de seguridad revelaron un estudio pormenorizado de los movimientos del banco. Si bien, a partir de esos elementos, la investigación está centrada en el robo y quedaría descartado que se trate de un túnel para tener acceso al Puerto de Montevideo –hasta donde llega la red pluvial– aún quedan muchos elementos pendientes, dado que no se han encontrado herramientas para avanzar en el acceso a la bóveda, ni planos del banco y solo algunos de los detenidos tenía el perfil técnico requerido para concretar este tipo de atracos.

Además, las fuentes señalaron que quedan pendientes las pericias de los celulares algo que podría brindar información sobre los contactos para conocer cómo se concretaría el asalto, quién brindó la información necesaria para armar el plan y cómo se concretaría el hecho, dado que los sistemas de alarmas actuales no permiten el ingreso al pasillo que rodea la bóveda desde el piso, por lo que se estima que el plan era ingresar por el frente del banco en el momento en que se abre la bóveda y terminar el túnel durante el asalto para huir.

La investigación comenzó a partir de diciembre cuando Interpol Uruguay recibió por parte de su par brasileña una alerta sobre un posible atraco a un banco en Ciudad Vieja. La conexión se concretó luego de que apareciera entre la evidencia de una indagatoria por microtráfico en Neptunia la dirección del local. Tras un operativo en el que trabajó la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas, de la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional, con apoyo de la Dirección General de Operaciones Especiales, Bomberos y Policía Científica se logró la imputación de diez de los involucrados, entre ellos uruguayos, paraguayos y brasileños.