El periodista Antonio Ladra, en su columna de Panorama informativo de la diaria Radio, hizo foco en la figura de Daniel Kinahan, un narcotraficante irlandés con una trayectoria que tiene varios puntos de contacto con la del uruguayo Sebastián Marset, que fueron confirmados por fuentes que están investigando al narco uruguayo.

Kinahan, de 48 años, fue detenido el pasado 15 de abril en Emiratos Árabes Unidos, donde estaba radicado desde hacía por lo menos diez años. Es hijo de Christy Kinahan, líder del clan familiar que protagonizó el auge de la heroína en Dublín en la década de 1980 y hoy es considerado una pieza clave en el tráfico de cocaína entre América del Sur y Europa, principalmente con contactos en Colombia y México.

Durante años Daniel y su hermano, Christopher Kinahan Junior, utilizan como pantalla su actividad como productores de eventos internacionales de boxeo por intermedio de la empresa MTK Global, que en abril de 2022 cerró sus puertas luego de que Estados Unidos congelara sus cuentas y emitiera una orden de captura contra los integrantes del clan familiar, además de ofrecer una recompensa de cinco millones de dólares por información que pudiera facilitar su detención.

Tras su detención en Dubái, Kinahan será extraditado a Irlanda y juzgado por delitos de lavado de activos, tráfico de armas y narcotráfico. La operación que culminó con la detención de Kinahan fue realizada en conjunto por las policías emiratí e irlandesa. El clan familiar es señalado como responsable de una ola de asesinatos en la Costa del Sol, en el marco de una lucha interna de la mafia irlandesa.

Entre los puntos de contacto entre Marset y Kinahan, el periodista mencionó que existen registros de que entre abril y setiembre de 2021 los grandes capos europeos –entre ellos Kinahan– entraban y salían de Dubái, al igual que Marset, que ya había utilizado en varias oportunidades el pasaporte falso con el que fue detenido en Dubái en setiembre de 2021.

En esa fecha, se reunieron en Dubái los capos europeos del “supercártel” (Ridouan Taghi, neerlandés marroquí, jefe de la mafia holandesa, Raffaele Imperiale, un miembro senior de la mafia camorra italiana con base en Nápoles, Daniel Kinahan, un mafioso irlandés y un narcotraficante bosnio llamado Edin Gacanin). Según Europol y la DEA, líderes del supercártel.

Las fuentes señalaron que hay indicios claros de vínculos de Marset con el llamado “supercártel europeo”, que controlaba buena parte de la cocaína que entraba por los puertos de Amberes, Róterdam y Valencia, una especie de “federación” que coordinaba logística, distribución y lavado de dinero.

Además, ambos compartían la misma ruta y cadena de valor del tráfico de cocaína y utilizaban estructuras financieras similares, basadas en el movimiento de criptomonedas y los mismos recursos logísticos, dado que los cargamentos de cocaína de Marset llegaban a los puertos dominados por el supercártel.