El ministro del Interior, Carlos Negro, se reunió este viernes con el jefe de Policía de Montevideo, Pablo Lotito, y los directores de las áreas de Investigación, Hechos Complejos y la Dirección General de Operaciones Especiales para realizar un reordenamiento del patrullaje en función de varios incidentes violentos ocurridos en los últimos días, en la zona III (que abarca las seccionales de la zona norte de la capital) y IV (que abarca zona oeste de Montevideo).
Luego de la reunión, en la tarde, Negro acompañó una intervención policial que se desarrolló en Marconi, barrio en donde se registraron centenares de tiroteos el martes pasado. El jerarca recorrió varios puntos de control y dialogó con las autoridades de la Seccional 17.
En rueda de prensa explicó que se está llevando a cabo el operativo Dominó, que “consiste en una nueva forma de intervenir en zonas que han demostrado tener cierta complejidad en los últimos días, donde se han registrado balaceras de diferente entidad, por lo que hemos decidido hacer despliegues territoriales con particularidades de estos hechos que ocurrieron en estos días”.
Se trata de un “despliegue estratégico y táctico” que “va a durar lo que tenga que durar”, añadió Negro, y puntualizó que se realizarán evaluaciones diarias del estado de situación. Consultado sobre qué va a motivar que la Policía se retire de los barrios, Negro contestó: “Que la tranquilidad vuelva a la zona”. Asimismo, contó que el jueves se estableció un comando operativo, integrado por diferentes unidades de la Policía, para hacer un “seguimiento específico” de este tipo de operativos.
Las balaceras registradas en la última semana en distintos barrios de Montevideo dejan “muy en claro” que existe una “proliferación de armas” y un “descontrol” con las municiones. “Estamos trabajando en ese tema, estamos atrás de un proyecto de ley [de control de armas y municiones], estamos atrás de un decreto reglamentario para abordar esta temática, que realmente es el insumo que tienen las bandas de delincuentes para hacer demostraciones de fuerza, y este tipo de despliegues violentos que atemorizan a toda una zona de gente trabajadora que quiere tener una vida normal, ir a su trabajo, ir a estudiar y hacer su vida en paz”.
Negro también contó que mantuvo un diálogo con el presidente del Club Atlético Peñarol, Ignacio Ruglio, luego de que el miércoles pasado se suspendiera la práctica de los niños de la Asociación Uruguaya de Fútbol Infantil de Peñarol por los disparos que se sentían en el estadio de Las Acacias. “Recibimos su inquietud, su preocupación, y también le respondimos que se quedara tranquilo que íbamos a intervenir en la zona y tomar las medidas”, apuntó.
Balaceras en la última semana
Según informó la Fiscalía, varios hechos –que fueron detectados a través del sistema Shotspotter, que capta y geolocaliza el sonido de los disparos– están siendo investigados por la fiscal especializada en disparos de arma de fuego, Mirna Busich, quien concretó allanamientos, incautaciones de arma de fuego y algunas detenciones.
En un comunicado, la Fiscalía informó que una de las balaceras que se está investigando fue la ocurrida en la madrugada del 3 de junio en el barrio Marconi y otra ese mismo día en el complejo Las Acacias, que motivó la suspensión de la práctica de fútbol infantil.
Busich tiene bajo su investigación otro tiroteo ocurrido en el barrio Capra, el 1º de junio, en el que resultaron heridos de bala dos adultos y un niño de nueve años. También el 31 de mayo se realizaron varios allanamientos en el marco de una investigación por tiroteos registrados en el barrio Cauceglia.
Negro destacó el trabajo de la nueva Fiscalía y destacó que “ha agilitado muchísimo el trabajo de la Policía con la Fiscalía, y eso se nota y se advierte en la agilidad de los operativos”. “Aspiramos a que esto se consolide y, en la medida de lo posible, se pueda contar con más fiscalías que tengan una especialización en estos temas”, valoró.
