El narcotraficante Ricardo Cáceres fue condenado a nueve años y cuatro meses por organización y financiación de actividades delictivas, narcotráfico y violencia privada, tras alcanzar un acuerdo abreviado con la fiscal especializada en Estupefacientes, Stella Lorente.
El acuerdo fue ratificado en audiencia en la tarde de este jueves por el juez especializado en Crimen Organizado de primer turno, Fernando Islas, en una audiencia que fue declarada reservada a pedido de la Fiscalía, que busca profundizar en otras líneas de investigación.
A la salida de la audiencia, la abogada de Cáceres, Leticia Latorres, dijo en una rueda de prensa que la condena implica el reconocimiento de la actividad de Cáceres como líder de una estructura criminal dedicada al tráfico de drogas y señaló que el delito de violencia privada se debió a “una situación puntual”, una amenaza de la que no pudo dar más detalles debido a la reserva solicitada por la Fiscalía.
Consultada sobre la investigación de la fiscal Lorente que determinó que Cáceres controlaba varias bocas del Cerro por videollamada, Latorres confirmó que esa circunstancia forma parte de los delitos por los que se lo condenó. “Él controlaba de forma telemática”, señaló la abogada.
Según la investigación de la fiscal Lorente, que llevó adelante seguimientos, escuchas telefónicas y vigilancias con dron, las bocas eran monitoreadas desde la cárcel por Cáceres por medio de videollamadas y las cámaras estaban conectadas directamente a dos módems que fueron incautados en su celda en el Penal de Libertad.
En cuanto al triple homicidio de Cerro Norte, ocurrido el 24 de mayo en una boca en Egipto y Estados Unidos, que era controlada por la organización de Cáceres, Latorres señaló que él expresó que “se dedica a la plata, no se dedica a matar”. “Soy traficante, no asesino”, dijo Cáceres antes de ingresar a la audiencia, según consignó Telemundo.
Tras el homicidio, Cáceres fue trasladado desde Libertad a la Unidad 25, una cárcel de máxima seguridad que funciona en el predio del Comcar.
