La Justicia realizó una nueva declaración anticipada a una de las víctimas del caso Penadés, que reside en España. La audiencia, que se realizó telemáticamente, tenía el objetivo de que se rectificara la información dada en una declaración anticipada anterior, en la que había mencionado que cuando se contactó con el exsenador Gustavo Penadés tenía 16 o 17 años cuando tenía 22.
Fuentes allegadas a la causa, dijeron a la diaria que la declaración también amplió otros temas y llegaron a realizarse unas 20 preguntas. Según lo que planteó la fiscalía en su acusación, la víctima conoció a Penadés en 1999 cuando trabajaba en un supermercado y vivía en una pensión, tras ser rechazado en su casa por ser homosexual. Según la acusación, Penadés se acercó en un auto cuando el joven caminaba por 18 de Julio y lo invitó a tomar algo en un bar cerca de la intendencia. Luego lo llevó hasta el apartamento donde vivía, en Bulevar Artigas y Maldonado, con la promesa de que le conseguiría un trabajo en el Palacio Legislativo.
El joven denunció que en uno de esos encuentros había otros hombres en el apartamento que abusaron de él y trataron de obligarlo a tomar cocaína. También menciona que Penadés organizaba fiestas en Punta del Este en las que participaban decenas de personas, incluyendo menores a los que les ofrecían cocaína y éxtasis.
Esta fue la última declaración anticipada antes del comienzo de las audiencias de control de acusación, en las que se determinará qué pruebas ingresan al juicio oral, en el que la fiscalía buscará probar la responsabilidad penal del exsenador nacionalista como autor de diez delitos de retribución a la explotación sexual de menores de edad, cuatro delitos de abuso sexual especialmente agravados, tres delitos de abuso sexual agravados, un delito de violación, un delito de atentado violento al pudor, un delito de asociación para delinquir y uno de cohecho en calidad de coautor.
También buscará probar la responsabilidad del profesor de historia Sebastián Mauvezín, signado como quien presentó a Penadés alguna de sus víctimas. Por siete delitos de contribución a la explotación sexual, la fiscalía pidió una condena de seis años de penitenciaría. A su vez, pidió una pena de 16 años de cárcel para Penadés. En ambos casos con el descuento de la prisión preventiva en la que estuvieron mientras avanzaba el proceso.
En el juicio declararán varios policías además de los que participaron en la investigación judicial que aportarán los informes periciales, debido a que una de las víctimas es un policía joven, que en enero de 2014 fue abordado por Penadés en la zona de la Pastora, en Punta del Este, cuando el joven se encontraba uniformado, patrullando a pie. Según la denuncia, Penadés le ofreció “hacer una changa” tocándose los genitales. El joven policía lo rechazó y le adviertió que sería llevado a la comisaría. Ante la insistencia de Penadés, pidió apoyo. Cuando llegaron los otros policías, Penadés dijo que tenía inmunidad por ser senador de la República.
