“No pude evitar pensar en Liliput, cuyos habitantes me consideraban el mayor prodigio que jamás haya aparecido en el mundo”. (Los viajes de Gulliver)
Detrás de la mítica Catedral de San Patricio, una enorme figura humana posa su mano derecha en la construcción, en lo que se puede interpretar como un mimo. En la palma de su otra mano, el gigante sostiene una personita, que, a ojo, parece ser diez veces más pequeña que un humano de estatura promedio. La escena sucede en los jardines de la catedral, donde otras pequeñas personas toman un paseo. Un fondo rojo y la leyenda “Gulliver's Travels” le dan el toque final a la representación artística, que simula ser la tapa ilustrada de la obra cumbre de Jonathan Swift, uno de los escritores irlandeses más importantes de la historia.
La ilustración callejera es parte del proyecto Dublín Canvas, que se dedica a transformar las cajas de control de semáforos en obras de arte por toda la ciudad. En este caso, la representación, que se encuentra en las puertas de la verdadera Catedral de San Patricio, es una clara referencia a la primera parte de Los viajes de Gulliver, en la que el cirujano y capitán de varios barcos, Lemuel Gulliver, se encuentra perdido en la remota isla de Liliput.
Durante este tramo de la historia, Gulliver relata sus vivencias junto con los liliputienses, que miden apenas seis pulgadas (15 centímetros) de alto. Aunque durante un tiempo Gulliver logra ganarse la confianza del emperador de este pueblo, el aventurero se ve obligado a huir de la isla debido a las intrigas políticas de la corte y a las absurdas disputas ideológicas de los liliputienses, divididos por el tamaño de los tacones de sus zapatos o por el extremo en el que deben romper los huevos.
Las aventuras de Gulliver en Liliput son algunas de las más recordadas de Los viajes. La obra, que el 28 de octubre de 2026 cumplirá 300 años desde su primera publicación, es una sátira política y una parodia a los relatos de viajes de la época, que el autor consideraba, como mínimo, exagerados. Es considerada la obra cumbre de Swift por su uso de la sátira como una forma de denuncia sobre los problemas y las injusticias de su tiempo. Originalmente se publicó en dos tomos divididos en cuatro libros, que Swift firmó con el seudónimo de Lemuel Gulliver, el personaje ficticio que protagoniza y relata las aventuras que vivió luego de extraviarse en sus travesías.
Desde entonces el libro ha estado disponible en más idiomas y versiones que cualquier otra obra de un autor irlandés. En su país, como celebración del aniversario de la obra, organizaciones, instituciones y entusiastas de la obra de Swift realizaron numerosos eventos con el fin de recordar, reflexionar y repensar el trabajo del escritor y su legado.
Gulliver y los Liliputienses. Jehan Georges Vibert
El padre de todos
“Soy swifter de Jonathan Swift, no swiftie de Taylor Swift”. Así se presenta Brendan Tomey, un exbanquero doctorado en Trinity College que ha dedicado su vida académica a investigar la vida de Jonathan Swift en la Dublín del siglo XVII. Como especialista, Tomey es un invitado habitual en los eventos de celebración del aniversario de Los viajes. En diálogo con la diaria, Tomey apunta que la primera edición del texto se agotó en los primeros días, lo que llevó a que rápidamente se imprimiera una segunda tanda. “A finales del año 1726, las palabras yahoo, Brobdingnag, Gulliver y Lilliput entraron en la lengua común. Fue un éxito inmediato, y ese éxito continúa”, indicó.
Tomey cree que Swift “es el padre de todos los escritores irlandeses”, ya que les enseñó “cómo hacerlo”. No sería una lista pequeña: habría que incluir a figuras de la talla de James Joyce, Samuel Beckett, Oscar Wilde, WB Yeats en la familia. Por otro lado, el texto tiene una larga historia de recreaciones ilustradas. Tomey apuntó que este vínculo comenzó al año siguiente de ser publicado. “La primera edición francesa tiene la primera imagen de Gulliver en el suelo atado. Esa tradición continúa hasta hoy”.
Que la obra continúa viva a través de otras formas artísticas quedó claro en el Festival Internacional de Literatura de Dublín, que se llevó a cabo a mediados de mayo. Durante una actividad en homenaje a Los viajes, un escritor, dos ilustradores y una directora de teatro compartieron los desafíos que existen a la hora de adaptar la obra, como representar a los liliputienses y la imposibilidad de crear una isla gigante en el teatro, y sus experiencias a la hora de representar la obra en una ilustración o una pintura.
“Nada es grande ni pequeño, sino por comparación”
En el segundo libro, la situación de Gulliver cambia rotundamente, ya que esta vez resulta extraviado en Brobdingnag, una tierra habitada por gigantes de 60 pies (18 metros). Luego de muchas peripecias, el marinero termina nuevamente sirviendo en una corte, pero la perspectiva se invierte por completo con respecto a Liliput: ahora es Gulliver quien resulta diminuto, insignificante y vulnerable ante el mundo y sus peligros.
Catedral de San Patricio.
Foto: Zairon
Al igual que su personaje, la prolífica vida y obra de Swift se insertan en el contexto de una ciudad con instituciones afianzadas, de las que el escritor formó parte con notables contribuciones, pero que lo trascienden en importancia e historia. Siguiendo la reflexión de Swift en Los viajes, el tamaño es una unidad que solo puede ser medida en comparación. En este caso, la gran historia de Swift es una pequeña y valiosa parte del legado de grandes bastiones de la historia de Dublín.
Culture Date with Dublin es un evento cultural anual que celebra la historia, el patrimonio y la vida contemporánea del distrito 8 de la capital irlandesa, donde se encuentran algunos de los puntos más importantes de la ciudad. La edición 2026 del festival se llevó a cabo en mayo y el punto fuerte fue una serie de homenajes al texto de Swift, que denominaron Gulliver 300. De acuerdo con el programa del evento, consistió en “un ciclo de actividades dedicado a celebrar a una de las figuras literarias más influyentes de Dublín y sus vínculos con el distrito 8 de la ciudad”.
La Catedral de San Patricio es uno de los puntos más importantes del distrito 8. La enorme construcción en piedra se alza a pocos metros del sitio donde el santo patrón de Irlanda utilizaba un antiguo pozo para bautizar a los nuevos conversos al cristianismo a mediados del siglo V. Más allá del Culture Date with Dublin 8, quienes visitan la catedral se encuentran con numerosos espacios dedicados a la vida de Swift, su accionar político y su desarrollo dentro de la Iglesia católica: fue deán desde 1713 hasta su muerte en 1745.
La amplia catedral aún conserva el púlpito desde el que el escritor predicaba, una réplica de su máscara mortuoria y, lo más importante de todo, su tumba. Además, hay espacios específicos que cuentan la historia del escritor, su compromiso político, su combate a la pobreza y la defensa de los más vulnerables: “Era consciente de que la sociedad irlandesa era extremadamente desigual y de que su mejor herramienta para lograr el cambio era su pluma”.
Aparte de las exposiciones fijas, la catedral organiza todos los años un festival que celebra la vida y obra del escritor. Este año realizará un evento especial y gratuito el 28 de octubre, fecha en que se publicó Los viajes de Gulliver. Contarán con “ponentes invitados, hermosas actuaciones del coro de la Catedral de San Patricio y un impresionante espectáculo de proyección exterior que iluminará la catedral”, dijeron a la diaria.
Más de 25.000 libros raros y manuscritos se pueden encontrar en la Marsh's Library, una referencia para todos los interesados en los libros y sus historias, situada justo al lado de la Catedral de San Patricio. Fundada por Narcissus Marsh, arzobispo de Dublín, la Marsh's Library abrió sus puertas como biblioteca pública en octubre de 1707. Durante su estancia como deán de la San Patricio, Swift conformó el consejo de administración de la biblioteca, conocido como “Gobernadores y Guardianes”. Tras la muerte del escritor, en 1745, la biblioteca adquirió un pequeño número de libros que había sido de su pertenencia.
En homenaje a Los viajes, la biblioteca llevó a cabo una exposición que estuvo abierta al público desde mayo a setiembre. Constaba de una serie de ediciones del texto acompañadas por ilustraciones realizadas por artistas de todas partes del mundo: versiones en manga de la historia, una edición que recoge las primeras traducciones al chino, una construcción en Lego de uno de los tantos barcos en los que navegó Gulliver, un retrato de Swift y versiones ilustradas de origen francés e inglés que se destacan por su belleza.
El Hospital Universitario de San Patricio fue fundado en 1746, tras la muerte de Swift, usando como financiación 12.000 libras que el escritor legó tras su fallecimiento para la creación del primer hospital psiquiátrico de Irlanda y uno de los primeros del mundo. Como homenaje a la obra más importante de su fundador, los Servicios de Salud Mental realizaron un club de lectura virtual sobre Los viajes de Gulliver, que funcionó como disparador para reflexionar sobre los “servicios modernos de salud mental y del lenguaje”, dado que la obra “invita a darnos cuenta de cómo el lenguaje puede influir en las personas”.
Swift y la academia
“No hay cosa tan irracional y extravagante que no haya sido sostenida como verdad alguna vez por un filósofo”.
Laputa es una isla voladora habitada por científicos, matemáticos y astrónomos obsesionados con la teoría y la experimentación, pero con resultados prácticos inútiles. En este lugar continúa sus aventuras Gulliver en el tercer libro, en el que Swift parodia las instituciones científicas de su época. A su vez, Gulliver se encuentra con unos magos que le permiten hablar con personajes del pasado, y en esos pasajes Swift critica la forma en que se escribe la historia y cuestiona su veracidad.
Primera portada de Los viajes de Gulliver.
Aristóteles, Homero, Julio César, Alejandro Magno y René Descartes son algunas de esas figuras históricas. Una réplica parcial de ese tramo de la novela se puede apreciar en una de las exposiciones fijas del Trinity College, la universidad más famosa de Dublín y casa de estudios de Swift entre 1682 y 1686. Gracias a la magia de la tecnología, Swift intercambia conversaciones en loop con Sócrates, Shakespeare, Rosalind Franklin, Isacc Newton y Mary Wollstonecraft. Con mucha teatralidad, los bustos comparten sus historias, ponen en común sus distintas vivencias y reflexionan sobre la importancia de seguir haciendo preguntas sobre el mundo.
En sus salones, la universidad guarda varios de los tesoros más famosos del país: el libro de Kells –manuscrito del año 800 que contiene los cuatro Evangelios en latín–, una de las copias originales de la Declaratoria de Independencia de la República de Irlanda en 1916 y el arpa que se cree que perteneció a Brian Boru, el rey irlandés que combatió a los vikingos y unificó la isla bajo una misma bandera. Estos objetos se encuentran en The Long Room, una enorme biblioteca que alberga aproximadamente 200.000 libros antiguos.
No solo libros rodean tan valiosos tesoros: la biblioteca cuenta con un total de 44 bustos de mármol que inmortalizan a figuras históricas de la humanidad y de Irlanda. Entre ellos se encuentran Sócrates, Platón, Aristóteles, Francis Bacon, John Locke y el propio Swift. Ante ese escenario, la mirada fija del busto del autor se posa sobre el homenaje que realizó el Trinity College por el aniversario de la obra más importante de uno de sus alumnos más reconocidos.
En distintos idiomas y tamaños, una serie de libros ilustrados se ubica en el centro del salón. Las imágenes que acompañan los textos están ordenadas siguiendo las cuatro grandes aventuras que realizó Gulliver en orden cronológico. Además de la belleza de los libros, que están acompañados por detalladas descripciones sobre su origen, cuatro pantallas transmiten audiovisuales distintos, uno para cada viaje. En cada pieza se cuenta brevemente la historia de los cuatro capítulos de la obra, acompañada por un gran número de ilustraciones, muchas de ellas presentes en los libros que componen la exposición.
El final
“La cuestión debatida era si debía exterminarse a los yahoos de la superficie de la tierra”.
Como conclusión a su diálogo con la diaria, Tomey manifestó que las críticas que formula Swift en Los viajes de Gulliver siguen vigentes: “El libro 1 es sobre un emperador loco, que te recuerda a una persona que existe ahora mismo. El libro 2 es un lugar mejor, pero todavía disfuncional en una variedad de formas debido a la debilidad humana. El libro 3 es sobre científicos locos y sus delusiones. El libro 4 es sobre el genocidio”.
Foto: Culture Date with Dublin 8
Ese cuarto libro narra el viaje de Gulliver al país de los houyhnhnms, una isla gobernada por una raza de caballos altamente inteligentes y racionales. En este mundo, los humanos no son la especie dominante, sino que son conocidos como yahoos: criaturas salvajes y completamente dominadas por sus instintos más bajos. Gulliver es adoptado por un caballo noble y aprende su idioma. Al observar la sociedad equina, descubre un mundo libre de mentiras, crímenes, guerras, celos y enfermedades, donde la vida se rige exclusivamente por la razón pura.
Al intercambiar con los houyhnhnms y adaptarse a su cultura, Gulliver termina odiando a su propia especie y adoptando las costumbres de los caballos. Sin embargo, todo cambia cuando la Gran Asamblea de los Houyhnhnms comienza a debatir si es necesario la eliminación de los yahoos o su castración, con el fin de evitar que se conviertan en una plaga. La discusión llega hasta el caso específico de Gulliver y resuelven su expulsión.
Según Tomey, el capítulo final de Los viajes es el más interesante para estudiar hoy en día, ya que trata sobre “la depravación humana”. “Los houyhnhnms finalmente deciden que Gulliver es un yahoo, aunque más inteligente, lo que significa que es peligroso. Podría llevar a los otros yahoos a la revolución, entonces los expulsan. Swift no usa la palabra solución final, pero los houyhnhnms se preguntan: ¿deberían los yahoos ser exterminados de la faz de la Tierra? Una vez que te empiezas a hacer esa pregunta no hay punto de parada lógico. Todo se convierte en posible”.
