El martes se conoció a la ganadora del Premio Miguel de Cervantes, el más importante en lengua española, que cada año desde 1976 entrega el Ministerio de Cultura de España a quien haya contribuido a enriquecer en forma notable el patrimonio literario con su obra.
El galardón, dotado con 125.000 euros, fue otorgado a la española Cristina Fernández Cubas por “la originalidad, la excelencia y la coherencia de una obra que ha renovado el cuento contemporáneo y transformado la literatura fantástica en español. Su sólida trayectoria ha contribuido decisivamente a revalorizar el relato breve, reivindicándolo como una forma de expresión autónoma capaz de alcanzar la máxima intensidad estética y hondura existencial”.
“A través de una precisión narrativa impecable, el dominio absoluto del punto de vista y la administración de los silencios, sus historias se convierten en experiencias perdurables que interpelan directamente al lector y desestabilizan sus certezas al descubrir lo inquietante en lo cotidiano y cuestionar los límites de la realidad, la identidad y el conocimiento”, afirmó el jurado. “Asimismo, la independencia, la irreverencia y el inconformismo de su escritura, siempre compleja y exigente, se manifiestan en personajes que desafían las convenciones y los valores establecidos, abriendo caminos a nuevas generaciones de narradores y manteniendo un diálogo constante con las obras latinoamericanas de la literatura de la extrañeza”, agrega el texto justificatorio.
Luego del anuncio, Fernández Cubas declaró a ABC: “Soy una escritora fundamentalmente de cuentos y, de alguna manera, es un premio a todos los cuentistas. Me he dedicado al cuento con una insistencia rayana en la tozudez”. Nacida en Barcelona en 1945, la escritora ya había recibido el Premio Nacional de Narrativa y el Premio Nacional de las Letras Españolas.
El Cervantes fue a parar a manos de escritores uruguayos en tres oportunidades: Juan Carlos Onetti en 1980, Ida Vitale en 2018 y Cristina Peri Rossi en 2021.
Le chat
El francés Philippe Jaenada, por su parte, recibió el premio que desde 1903 entrega la Academia Goncourt a quien entiende autor de “la mejor obra de ficción en prosa” del año anterior. El reconocimiento a Jaenada fue por su novela L’Inconnue du quai de Javel (La desconocida del muelle Javel), sobre la historia real del asesinato de una joven en París a mediados del siglo XX.
Esta edición del premio más prestigioso de Francia causó polémica desde sus instancias eliminatorias. Si bien el fallo se dio a conocer el martes, a fines de setiembre se había anunciado la exclusión de la novela C’était ça ou mourir del canadiense Thélyson Orélien, por acusaciones de plagio y del uso de inteligencia artificial (IA) generativa.
Todo comenzó cuando alguien afirmó haber sometido pasajes de ese texto a Pangram, el “detector de IA” que se ha popularizado en los últimos tiempos, y detectado que en varios pasajes el resultado era “100% IA”. Luego del “resultado convergente de varios análisis de investigadores y periodistas de confianza”, se decidió suprimir el libro de la selección para “preservar la integridad del premio Goncourt y la de la Academia, cuyo papel central consiste en promover y coronar la literatura escrita por mujeres y hombres”. Orélien solamente admitió las acusaciones de plagio.
Para sumar polémica, en las últimas horas el flamante ganador del Goncourt habló del uso de herramientas de IA en su escritura. Jaenada dijo a France Inter que incluyó una frase generada por Chat GPT en su novela para “jugar con el lector” y con el propio bot, “que da respuestas completamente absurdas sobre datos técnicos”. También lo utilizó en algunas búsquedas. “Creo que no se puede rechazar a la IA. Hay que usarla, hay que reconocerla, hay que domesticarla y no dejar que nos sustituya. Tiene que ser útil”, agregó.
Phillipe Claudel, presidente de la Academia Goncourt, adelantó que las reglas cambiarán: “Adoptaremos nuevas normas antes de fin de año para que quede claro en el reglamento del Premio Goncourt que el galardón se concede a un trabajo escrito por un ser humano”, declaró a la prensa. “Creo que, al escribir un libro, si se ha utilizado la IA hay que ser muy honesto y decirlo”.
Jaenada se suma a una larga lista de ganadores del Goncourt, que en años recientes incluye a Michel Houellebecq, por El mapa y el territorio, Pierre Lemaitre por Nos vemos allá arriba, Mathias Énard por Brújula y Hervé Le Tellier por La anomalía.
