Integrantes de la comunidad de Cuenca de Laguna del Sauce analizaron, el viernes 14, el último caso de violencia ciudadana contra un vecino de Ocean Park con el propósito de comprender mejor los hechos y buscar caminos hacia una convivencia pacífica en los diferentes barrios que componen la región. En una relatoría del encuentro, que tuvo lugar en el centro autogestionado El Nido, del barrio La Capuera, el grupo manifestó su postura de la violencia entre vecinos, las características de la actuación policial y las vías de solución hacia una comunidad que “abrace su diversidad con equidad”.

Los participantes de la reunión llamaron la atención sobre “las bases socioculturales que alimentan” la violencia y consideraron que el “principal crimen” cometido por muchas víctimas es “ser pobres o parecerlo”. También advirtieron que “los casos ocurridos en los últimos tiempos” afectaron a personas que “aparentan lo que no son”, y que esto se ve “potenciado” por la ley de urgente consideración, que “avala la estigmatización y criminalización de los sectores más vulnerables de la sociedad, como es la clase trabajadora”.

Luego señalaron que están sufriendo una “epidemia de miedo, la naturalización y la legitimación de la violencia hacia el otro”, por lo cual entienden necesario “deconstruir ciertas categorizaciones y divisiones reduccionistas” de la sociedad. “El miedo circula en todas las clases sociales, el deseo de tener y proteger la propiedad privada es lo primero que se defiende y se entiende defendible muchas veces por encima de la vida misma. Las raíces de esta violencia se anclan en la frustración, en la alienación y en la fragmentación muchas veces creada o perpetuada por poderes que trascienden al ciudadano común”, advierte la relatoría. Por otra parte, cuestionaron “al poder policial”, en tanto los tres vecinos que “torturaron a un individuo” lo entregaron y quedaron en libertad “sin ningún inconveniente” y no se les aplicó ninguna medida cautelar. También evaluaron la reacción de los vecinos que dijeron conocer otros hechos similares: “¿Por qué no manifestaron su indignación anteriormente? […] No podemos evitar preocuparnos que se resalta, principalmente, que se atacó a ´alguien que no había robado nada´”.

Al respecto, se preguntaron si ese tipo de reacción implica, de algún modo, justificar actos de justicia por mano propia en situaciones de aparente falta de respuestas estatales y qué garantías legales tuvieron las otras personas que fueron entregadas a la Policía. A su juicio, el asunto merece un “cuestionamiento profundo y estructural”.

Por último, remarcaron que para resguardar la convivencia y los derechos de todas las personas “es fundamental” buscar soluciones en clave regional. Por ese motivo convocaron a todos los habitantes de la Cuenca de Laguna del Sauce a “intercambiar y construir” una comunidad que abrace “su diversidad con equidad” en futuras reuniones que organizarán en diferentes barrios.