Varios allanamientos realizados el martes 27 en San Carlos derivaron en la detención de tres personas vinculadas con delitos de venta de drogas y en la incautación de efectos que evidencian el impacto de la organización sobre personas de bajos recursos, además de su “poder de fuego”.

Los efectivos de la Brigada Antidrogas de Maldonado y de la Policía Republicana, que efectuaron los procedimientos con autorización de la fiscal Jessica Pereyra, incautaron 4,3 kilogramos de cocaína “de buena calidad” y más de un kilo de marihuana; se trata de una cantidad importante para una organización que, por lo que se sabe hasta ahora, distribuía en San Carlos y Maldonado.

“El kilogramo de cocaína pura ronda los 8.000 o 9.000 dólares, mientras que el gramo se coloca más o menos a 1.000 pesos uruguayos. Con estos cuatro kilogramos sacaban una ganancia imponente: por cada kilo se obtienen más de 1.000 dosis, porque muchas veces la fraccionan con bicarbonato”, explicó un investigador a la diaria.

También aportó un dato que dice mucho sobre los consumidores. Junto con balanzas de precisión y otros elementos necesarios para acondicionar las dosis, los investigadores contabilizaron 150.000 pesos, compuestos en su mayor parte por monedas. “Era una cosa de locos”, observó el policía.

Esto sugiere que “muchos consumidores son gurises en situación de calle o cuidacoches que hacen unas monedas y van para la boca”, evaluó. Algunos fueron detenidos en los allanamientos, pero luego quedaron en libertad.

La presentación del dinero hace pensar a los investigadores que el mercado de la banda estaba en los barrios y no tanto en balnearios donde se concentran potenciales clientes de alto poder adquisitivo. Todavía investigan la procedencia de la droga.

Alto poder de fuego

La organización era liderada por un minuano de 32 años con antecedentes por suministro de drogas, que se radicó en San Carlos y operaba con personas de esa ciudad y de la capital departamental. Los investigadores estaban tras sus pasos desde octubre pasado, cuando otros operativos derivaron en diversas incautaciones y en la formalización de varias personas.

Este cabecilla cayó en los allanamientos del martes junto a un hombre de 42 años y una mujer de 31; todos declaraban este miércoles ante la fiscal de feria Ana Laura Rosés. El jefe departamental de Policía, Víctor Trezza, remarcó que la investigación –denominada Operación Malvinas– continúa y no descartó la detención de más personas.

Con todo, otro hecho llamativo para la Policía local es “el gran poder de fuego” de la organización. Además de un camión y una camioneta, fueron incautadas municiones de diverso calibre y ocho armas: dos pistolas de 9 mm, tres escopetas calibre 12, dos rifles calibre 22 y un fusil FMK3, similar a los que utiliza la Policía Federal argentina, detalló Trezza. La fiscal continuará con la investigación, sostuvo.