Tras la reunión de la Subprefectura de José Ignacio con el director de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Ambiente (MA), Alejandro Nario, con el objetivo de coordinar el control de vehículos en el sistema dunar y la fiscalización del ingreso de personas a la playa con caballos, la diaria dialogó con el prefecto del puerto de Punta del Este, Sebastián Sorribas, sobre la normativa vigente en torno a estos temas y también el rol de Prefectura respecto de la protección de elefantes marinos en la costa del departamento.
Sorribas dijo que hay un trabajo “permanente” con el MA, debido a que “las denuncias que reciben y los procedimientos que tienen en curso son trasladados a Prefectura” por tratarse del organismo que actúa en el territorio. En ese marco, explicó que son quienes realizan “la primera verificación de la denuncia”, aunque aclaró que se trata de “una tarea de apoyo y no una tarea fundamental”.
Entre las funciones que cumple Prefectura, se encuentra la fiscalización del ingreso de animales en playas habilitadas para el baño, que está prohibido durante la temporada, según el artículo 128 del Decreto 100/91. Respecto de los caballos, indicó que “se han detectado tres casos de personas que han bajado [a la playa] con caballos y se les ha pedido que se retiraran y acataron”.
En caso de incumplimiento, el decreto establece una multa de una unidad reajustable (UR) y, ante reincidencia, “se conducirá a la persona a la Fiscalía por desacato”, dijo el prefecto. Agregó que en invierno “no se controla”; sin embargo, “no hay antecedentes de multas a perros o caballos en las playas en esa época”, declaró. Informó que “hubo 220 notificaciones por perros en las playas”, además de “tres o cuatro asistencias del mar por día y cerca de 15 asistencias en tierra por diversos delitos”.
Prohibición de ingreso de vehículos en las playas
Otra de las tareas que competen a Prefectura es el control de vehículos en las playas de la costa de Maldonado, debido a que la circulación está prohibida por su impacto en el sistema dunar. Para esto, el organismo se ampara en el artículo 129 del Decreto 100/91, que habilita la aplicación de multas de 3 UR en los casos en que circulen “vehículos automotores o de tracción a sangre en zonas habilitadas para baños”, con excepción de los de la Policía, intendencias o Salud Pública, siempre que estén en funciones de servicio.
Mientras que el MA, mediante la Ley 16.736, está facultado a “generar un expediente y aplicar una multa [de entre 5 y 25 UR]”, que pueden incrementarse un 50% en caso de reincidencia. Al respecto, Sorribas explicó que Prefectura suele “notificar a la persona por escrito y generar documentación fotográfica como evidencia”, que luego es remitida al MA, para “generar un expediente y poner la multa”, y dijo que “por semana se detectan dos o tres casos”.
La función de Prefectura “no contempla el mantener un cerco permanente” sobre los elefantes marinos
Ante la llegada de elefantes marinos a la costa de Maldonado –como ocurrió con la elefanta marina nacida en Piriápolis en octubre de 2025–, Prefectura ha colaborado en la instalación de cercos para evitar el acercamiento de personas y perros sueltos, para permitir su descanso. Sin embargo, Sorribas aclaró que el organismo “tiene sus propias reglas de funcionamiento, que son impartidas a través del mando”, y subrayó que, en ese marco, “ni el Ministerio de Ambiente ni la Intendencia de Maldonado puede dar directivas expresas”.
El prefecto dijo que en los casos en que se solicita apoyo, como mantener una zona de exclusión, se realiza sin inconveniente, pero “no es trabajo de la Prefectura mantener una zona de exclusión por elefantes [marinos], ya que una parte corresponde a la intendencia y al Ministerio de Ambiente”. Aseguró que Prefectura “apoya cuando se tiene los medios disponibles”; sin embargo, “si en la primera quincena de enero hay que hacer un cerco, no se puede”, agregó.
Dijo que “es normal que aparezcan elefantes o lobos marinos a descansar en la costa”, aunque “es poco común que nazcan, como sucedió en Piriápolis”. En este sentido, dijo que cuando se detecta “una amenaza a la seguridad pública que el animal está atacando a las personas o se lo está molestando, se concurre”, pero aclaró que la función de Prefectura “no contempla el mantener un cerco permanente, sino que se colabora cuando se puede”.