Investigaciones desarrolladas desde 2014 por académicos del Centro Universitario Regional Este (CURE) y de la Universidad de la República (Udelar) revelaron “un amplio espectro de conductas humanas y formas de vida prehispánica” en sitios ubicados entre el arroyo El Potrero y la Laguna Garzón, en la costa este de Maldonado.
Los estudios arqueológicos y bioantropológicos, fundamentalmente sobre las colecciones generadas por aficionados como Carlos Seijo, Francisco Mazzoni y Carlos Maeso durante el siglo pasado, pero también sobre hallazgos en excavaciones realizadas desde 2016, sitúan poblaciones cazadoras-recolectoras que fabricaban instrumentos líticos, se alimentaban de los recursos continentales y marinos y realizaban enterramientos humanos primarios o secundarios.
A pesar de la relevancia patrimonial de los sitios caracterizados, su reconocimiento por parte de la población es muy limitado y no se han implementado políticas públicas para protegerlos de la presión ambiental y del desarrollo urbano costero, advirtió a la diaria la arqueóloga Marcela Caporale, responsable del proyecto “Investigación y revalorización del patrimonio arqueológico prehispánico de la costa este del departamento de Maldonado”.
Este proyecto impulsa, precisamente, acciones orientadas a la difusión de los resultados de investigación, la valorización del patrimonio arqueológico y bioantropológico, y la promoción de la participación de colectivos de descendientes de indígenas en la temática. Todo, con la expectativa de generar “criterios claros” para garantizar la conservación y el uso sustentable de los registros.
La celebración del Día del Patrimonio, que este año apuntó por primera vez a revalorizar las “raíces indígenas” del Uruguay, sirvió de plataforma para la estrategia. Con el aporte del grupo de descendientes indígenas “Ineu o Guidai” y de estudiantes de Licenciatura en Lenguajes Audiovisuales del CURE, desde la semana pasada se implementan en Maldonado diversas actividades para involucrar a la comunidad en la conservación y el uso sostenible de estos bienes, y también a las autoridades, habituadas a valorar el patrimonio desde un modelo enfocado en bienes histórico-arquitectónicos coloniales.
El proyecto de revalorización, que es financiado por el Espacio Interdisciplinario de la Udelar y apoyado por la Intendencia de Maldonado (IDM), propone en esta etapa una muestra museística, la apertura al público de una excavación en el Parque Indígena —en el área del Ecoparque del Humedal del Arroyo Maldonado—, una conferencia sobre los resultados de la investigación y las “nuevas miradas sobre el pasado”, y un cine-foro que pretende abrir el debate sobre la gestión de este patrimonio arqueológico amenazado.
Una muestra única en la Casa de la Cultura
El viernes pasado se inauguró la muestra “Raíces indígenas y patrimonio arqueológico en Maldonado: investigación, participación y puesta en valor”, que estará abierta al público durante todo octubre en la Casa de la Cultura de Maldonado y que se presenta en tres espacios.
Por un lado, “expone cómo trabaja la arqueología prehispánica, que es la única ciencia social que permite recuperar los modos de vida de las poblaciones indígenas del pasado”, indicó Caporale. Para esto, se recreó una maqueta de una excavación arqueológica, con materiales en piedra (líticos) utilizados para cortar o raspar, materiales cerámicos y restos óseos de alimentación de fauna, que es lo que se ha encontrado en los sitios de la costa de Maldonado.
Otro espacio tiene que ver con el análisis de los materiales recuperados en las excavaciones, “que son una de las técnicas que utiliza la arqueología”. Así, el público encontrará vitrinas donde se exhiben resultados de los análisis realizados desde 2016. Allí hay restos óseos de alimentación (lobo, pingüino, corvina) encontrados en el sitio de La Pastora, a la altura de la parada 2 de la Playa Mansa de Punta del Este.
También se exhiben vasijas de cerámica encontradas en el Parque Indígena y algunos materiales de la colección de Carlos Seijo, que son parte del acervo del Museo Histórico Nacional en Montevideo y que fueron cedidos en préstamo. “Hay dos vasijas hermosas, porque son grandes, que Seijo recupera en el sitio de San Rafael, cerca de la desembocadura del arroyo”, destacó Caporale. Además, se encuentran materiales pulidos, como morteros y boleadoras, algunos recuperados en las excavaciones y otros de la colección de Francisco Mazzoni que fue analizada por los investigadores.
El tercer espacio expone un collar de valvas recuperado en La Pastora, en Punta del Este, que habría sido parte del ajuar funerario en el enterramiento de un niño. El análisis paleontológico de las valvas “reveló que pertenecen a un molusco de gran tamaño, del cual se utilizó solo la parte central de la valva. La similitud morfológica en todas las piezas sugiere que se utilizó la misma especie para confeccionar el collar. En cuanto a los orificios centrales, su examen reveló que fueron realizados de forma artificial y con el mismo instrumento, ya que la forma de las perforaciones es consistente en todas las valvas”, detalla la investigación (Caporale et al., 2023). Además de apreciar esta pieza, el público podrá observar una recreación de lo que podría ser el enterramiento del niño, realizada por una estudiante de arqueología. “No es una recreación porque sí, sino que se ajusta a los datos científicos”, puntualizó Caporale.
Tras la inauguración de la muestra, el domingo se abrió al público un sitio del Parque Indígena donde se recreó una excavación arqueológica. “Es la forma de mostrar in situ cómo trabaja la arqueología. Se recreó la excavación para que el público observe la delicadeza que requiere la vulnerabilidad de este registro, una metodología que va capa por capa y que no apunta a extraer objetos, sino que lo que más nos interesa es el contexto”, expresó la investigadora. Es una forma, también, de explicar que “no estamos hablando de estructuras, ni monumentos ni pirámides, solamente tenemos material enterrado o superficial que puede ser destruido por cualquier actuación en ese terreno”.
Para Caporale, la muestra de la Casa de la Cultura dice mucho en ese sentido: “En la parte de material lítico puse elementos que, para el común de la gente, serían nada. No hay puntas de flecha, por ejemplo, porque justamente hay que romper esa idea de que lo importante es el objeto terminado. Hay núcleos y lascas, que son los pedacitos que salen cuando ellos están armando los instrumentos. Pero, para nosotros es más importante a veces eso que la punta terminada; nos dan más información sobre la tecnología que utilizaban”, comentó.
La gestión patrimonial prehispánica y el avance urbano
A diferencia de otros sitios de Maldonado —como las pinturas rupestres del Cerro Pan de Azúcar o el área del Cerro de los Burros— “ningún bien prehispánico de la costa este de ha sido declarado Monumento Histórico Nacional o Bien de Interés Departamental”, dijo Caporale, promotora de un aggionarmiento conceptual en la materia.
En el terreno público, la dirección de Ambiente de la IDM está dispuesta a retomar el plan de manejo del Ecoparque del Humedal que se detuvo cuando Enrique Antía asumió la intendencia en 2015. Allí hay más de 120 hectáreas que son consideradas “de interés arqueológico”. Pero la investigadora advierte que también es necesario hincar el diente a los desarrollos urbanísticos que avanzan en terrenos privados (en el Cerro de los Burros son frecuentes las denuncias de aperturas de calles sin control) y exigir estudios cautelares arqueológicos previos a las obras en la costa este.
“En este sector de Maldonado el ritmo de construcción y la destrucción de sitios es demencial. Se necesita hacer un proyecto en particular de protección, hay que trabajar de otra manera”, opinó Caporale. En ese contexto, la semana pasada hubo una conferencia con la antropóloga bióloga Fiorella Silvera, en la sala contigua a la muestra, llamada “Arqueología y bioantropología. El patrimonio indígena en Maldonado, nuevas miradas sobre el pasado”. Y otra actividad que promete debate es una mesa con diferentes actores que tendrá lugar el miércoles 14, como parte de un cine-foro que tendrá lugar en el aula magna del CURE (véase recuadro).
Se espera que en esa instancia participen autoridades de Cultura de la IDM y de la Comisión Departamental de Patrimonio, delegados del colectivo charrúa de Maldonado y también de la Unidad Étnico-Racial de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH), que trabaja en el marco de la ratificación de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial.
Caporale entiende que estos debates son necesarios para lograr un cambio de concepto en las autoridades, “centradas en la gestión patrimonial de edificios, ruinas o personajes de la época colonial”. “Es un concepto del siglo pasado, pensado desde lo que decide la autoridad. Si hay un área que ha cambiado la cultura, es todo lo que tiene que ver con el patrimonio: se escuchan otras voces, no es solo la autoridad del Estado. Hay otras reivindicaciones, no pueden seguir como en el siglo pasado”, enfatizó.
Mientras Uruguay mantiene una legislación de patrimonio incambiada de los años 70, la INDDHH “está adelantada y trabaja tanto con los colectivos como a nivel ambiental”. Por eso uno de los invitados a la mesa es el psicólogo Óscar Rorra Rodríguez: “la expectativa es que, para el año próximo, la Unidad Étnico-Racial trabaje junto con los investigadores y colectivos locales en la reivindicación y protección que, para la arqueología, resulta más útil que todas las leyes” de hace décadas, resumió la investigadora.
La intención es poner sobre la mesa tanto las reivindicaciones de los colectivos como la gestión patrimonial. “Maldonado se expande, pero hay muchas zonas de interés arqueológico, mucha riqueza arqueológica en la costa. Si no cuidamos los sitios arqueológicos, no va a quedar nada de lo mucho que tenemos”, vaticinó.
Audiovisuales: historias de la reivindicación indígena
En una sala contigua a la muestra de la Casa de la Cultura se exhibe, en paralelo, un documental que es resultado de un proyecto de extensión universitaria con los colectivos de descendientes indígenas. “Tiene que ver con la conexión entre el trabajo conjunto de la reivindicación de los indígenas hoy y la protección de estos sitios arqueológicos del pasado”, explicó Caporale.
En el audiovisual, el grupo charrúa de Maldonado "Ineu o Guidaí" cuenta “de su historia, de cómo se enteraron de sus raíces indígenas, de cómo fue su búsqueda, de lo que significa para ellos trabajar hoy con la arqueología, en medio de distintas posturas sobre la intervención de la ciencia en sus sitios”.
El documental, que habla del proceso de reorganización charrúa, se inscribe en un contexto de “resistencia de los colectivos a que se toquen los sitios de enterramiento y a exponer al público parte de los hallazgos. De todos modos, acá no tenemos enterramientos, salvo la colección de Seijo, que él extrajo de la península en el siglo pasado. No estamos excavando sitios con enterramiento, sino sitios donde habitaban”, explicó Caporale.
El video se complementa con un banner explicativo de “esta conjunción de trabajar en investigación arqueológica junto a los colectivos actuales de indígenas y sus reivindicaciones”.
Por otra parte, el miércoles 14 habrá un cine-foro organizado junto con los estudiantes de la Licenciatura de Lenguajes Audiovisuales, en el aula magna del CURE. A las 18.00 se exhibirá el documental El país sin indios , con la presencia de los directores Nicolás Soto y Leonardo Rodríguez.
