A dos semanas de haber asumido la Dirección de Género y Diversidad, que funciona en el Departamento de Convivencia Ciudadana de la Intendencia de Maldonado (IDM), Sandra Suárez conversó con la diaria sobre los ejes de su gestión y cómo incide en su rol institucional, su militancia social en la Fundación Capullos y en colectivos de activistas LGBTIQ+ como Rainbow Families, Trans Boy Uruguay, Familias por la Diversidad y Hermanas de la Perpetua Indulgencia.
La incoporación de la diversidad a la Dirección de Género es considerada un logro “histórico” por diversas agrupaciones, que además celebran la designación de alguien con idoneidad en el tema. La integrante de la lista 20 del Partido Nacional (PN) durante las elecciones departamentales de 2025 afirmó que “tenía el deseo de asumir como directora” y destacó que representa “un compromiso enorme con los colectivos”. Entre otros objetivos, Suárez dijo que pondrá foco en las mujeres víctimas de violencia de género, con un refugio y cupos laborales y de vivienda, y en las transgeneridades, mediante la creación de una policlínica de salud.
¿Cómo tomó su designación y a qué la atribuye?
Es muy emocionante estar en este cargo porque es un logro histórico de la comunidad LGBTIQ+, más allá de mi militancia política de muchos años en el PN y de que quería llegar aquí para generar un cambio favorable. Mi militancia primaria ha sido dentro del colectivo LGBTIQ+ y junto a mi hijo, que es un varón trans. Hace más de 15 años traté de involucrarme y aprender a través de talleres y trabajo en territorio, para ayudarlo y ayudarme a mí. No llegué hasta aquí sola, es un logro de todos y estoy feliz de poder representarlo.
¿Cómo fue su militancia en el PN en las últimas elecciones y cómo es su vínculo con el intendente Miguel Abella?
Milité en las [elecciones] internas [de 2024] con la lista 365 y en las departamentales [de 2025] con la lista 20 diversa, en referencia a las personas que me acompañaban. Mi vínculo con el intendente es muy bueno, siempre estuve en contacto con él por determinadas circunstancias. Al haber sido funcionaria pública, le trasladé diversas problemáticas y siempre prestó el oído y estuvo dispuesto a escuchar y a ayudar. Durante la campaña, le presenté mi proyecto de la Dirección de Género y Diversidad, armado en conjunto con el colectivo [LGBTIQ+], y lo plasmó en su plan de gobierno.
“Buscamos una transformación estructural desde la descentralización, la proximidad y la articulación con colectivos de cada zona”
¿Qué se busca modificar o implementar en materia de género y diversidad?
La Dirección de Género y Diversidad propone redoblar el esfuerzo para que Maldonado sea un departamento comprometido con los derechos humanos, la igualdad de género y la no discriminación. Queremos avanzar en el compromiso de promover políticas de género, involucrando a toda la institución, y generar un intenso trabajo con las organizaciones civiles, que hasta ahora no se había hecho, convocando a diversos colectivos feministas, LGBTIQ+, mujeres rurales, personas mayores, y actores departamentales, políticos y privados.
En estas semanas, ¿hubo un trabajo en territorio con los colectivos?
Hemos tratado de tener un acercamiento con los distintos colectivos y realizado un trabajo de territorio bastante importante. En Aiguá mantuvimos tres reuniones con [representantes del proyecto] Mujer Semilla y en Piriápolis con Feministas Comunitarias, para saber en qué están y qué necesitan. Buscamos lograr una transformación estructural desde la descentralización, la proximidad y la articulación con colectivos de cada zona. Queremos armar distintas mesas para fortalecer las capacidades de cada territorio a efectos de garantizar políticas efectivas y legítimas.
¿Qué tipo de reclamos le trasladaron?
El reclamo principal es la imposibilidad de llegar al Estado y de ser escuchadas, ya que no había una cercanía con los distintos gobiernos departamentales. En Aiguá se está organizando que una dupla de psicólogas especializadas en género vaya una vez por semana, y a Los Talas una vez al mes, ya que al ser una zona alejada, no tienen un médico fijo. Responde a una necesidad de contención psicológica y de apoyo para animarse a realizar una denuncia por violencia de género, ya que, al ser lugares más chicos, cuesta más exponer sus casos e ir a hacer la denuncia.
“Abordaremos el problema de vivienda de las mujeres víctimas de violencia de género, que siempre vuelven a vivir con sus parejas violentas porque no tienen otra posibilidad”
Mencionó que se crearán mesas, ¿dónde y cómo funcionarán?
Nos incluyeron en la Mesa Interinstitucional Ciudadana de Aiguá, donde participan representantes del Ministerio de Salud Pública, del Instituto Nacional de las Mujeres [Inmujeres], Policía Comunitaria, entre otras. Además de participar en ella, la idea es crear una mesa territorial en Piriápolis que incluya a los colectivos y a las instituciones, ya que nadie sabe mejor la problemática que la gente que vive allí.
¿Cuáles son los proyectos enfocados en víctimas de violencia de género?
Queremos desarrollar la problemática de vivienda respecto de las mujeres víctimas de violencia de género, que siempre terminan volviendo a vivir junto con sus parejas violentas porque no tienen otra posibilidad. Si no les brindamos una herramienta a las mujeres y a sus hijos para salir del círculo de violencia es muy difícil que salgan. Para eso, se busca crear un refugio transitorio en la ciudad de Maldonado hasta generar cupos en vivienda en articulación con el Ministerio de Vivienda [y Ordenamiento Territorial] para que tengan su propia casa, así como cupos laborales en Jornales Solidarios o llamados de la intendencia para mujeres víctimas de violencia.
¿Cómo influye su experiencia como impulsora de la Fundación Capullos, dedicada al apoyo integral a víctimas de abuso sexual, en su rol actual?
Pude identificar cómo el sistema falla al momento de hacer la denuncia y pedir ayuda ante episodios de abuso sexual intrafamiliar. En las instituciones privadas, el protocolo está estipulado y hay una derivación a sesiones psicológicas que no son suficientes; en cambio, en la salud pública se debe esperar fecha para ser atendido. Eso es no respetar el protocolo de una víctima de abuso sexual. Tanto el sistema de salud como los juzgados y las unidades de violencia están saturados, faltan recursos, más profesionales y que se cumplan los protocolos al hacer la denuncia.
La lista 20 puso énfasis en la diversidad y usted ha tenido un rol activo en diversos colectivos, ¿cuál es su compromiso con la comunidad LGBTIQ+?
El compromiso es el acercamiento con ellos y resolver la inmediatez de las situaciones que se presentan. Por ejemplo, que los cupos para personas trans en los llamados laborales se respeten y generar más, así como empezar a interactuar con empresas privadas para contratar a personas de la comunidad. También implementar una policlínica que atienda las transgenidades y al colectivo LGBTIQ+, en articulación con el Departamento de Salud y Adicciones de la intendencia, que desde antes de las elecciones departamentales estamos hablando con su director, Sergio Marta. La idea es capacitar a los profesionales como administrativos, guardias y personal médico.
“Queremos que los cupos para personas trans en los llamados laborales se respeten y generar más, e interactuar con empresas privadas para contratar a personas de la comunidad”
¿Tuvo diálogo estos días con activistas LGBTIQ+?
El diálogo ha sido para festejar que se logró esta meta histórica, pero a futuro habrá múltiples acercamientos y reuniones, ya que el colectivo forma parte de la dirección, porque es un logro del colectivo y no individual. Siempre voy a ser parte de él, y estoy abierta a recibir a los colectivos que quieran acercarse y no solo a los que he sido parte históricamente. Es una dirección que está abierta a la población y apuesta al trabajo en equipo con los diversos actores.
¿Cuántos funcionarios tiene la dirección?
Cuenta con tres administrativos, tres funcionarias de carrera de la intendencia que trabajan desde hace más de diez años, dos psicólogas y tres funcionarias de la Fundación a Ganar, y cuatro profesoras en la Casa de la Mujer, que tiene más de 450 usuarias.
¿Se proyecta sumar más personal?
La idea es que ampliemos el cupo de trabajadores, sobre todo, el técnico. Para el trabajo en territorio necesitamos por lo menos una licenciada en Trabajo Social y más psicólogos. Si bien ya está estipulado sumar más personal, estamos en la primera instancia de palpar el trabajo en territorio y ver qué hace falta.
¿Qué recursos se prevén en el marco del presupuesto 2026-2030?
Todavía no quiero hablar al respecto porque estamos en el trabajo en territorio para ver qué tenemos y qué nos hace falta, para después sentarnos a dialogar y ajustar los presupuestos que destina el Departamento de Convivencia Ciudadana.
Para el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, ¿qué actividades habrá?
Vamos a apoyar a los diferentes colectivos de las diferentes zonas de Maldonado, como Mujer Semilla en Aiguá, que el 7 de marzo realizará una actividad en la plaza local, con la proyección de un documental sobre la mujer. También estamos coordinando una actividad con la Escuela de Tango-danza de Aiguá, y se realizará una muestra de mujeres de importancia a nivel nacional, departamental e internacional en la Casa de la Mujer. En tanto, el 6 de marzo habrá talleres de masculinidades y de independencia económica de la mujer en el quinto piso de la intendencia.
Puntos violetas en las playas
Otra iniciativa en curso, impulsada por el Ministerio de Turismo y acompañada por la Dirección de Género y Diversidad, son los Puntos Violetas instalados en diversas playas del departamento, con el fin de brindar información y acompañamiento ante situaciones de violencia basada en género.
Suárez destacó que “se ha acercado mucha gente a preguntar” y que el dispositivo cuenta con siete voluntarias y una dupla de profesionales. Este jueves estará en la Parada 9 y el viernes 20 en la Parada 23 de Punta del Este, de 15.00 a 19.00, en tanto, el 21 será en la Explanada de la Intendencia de 20.00 a 00.00 y el 22 de 9.00 a 12.00 en la Playa de La Mano.
.