Cientos de personas respondieron, este miércoles, a la convocatoria de organizaciones sociales y ambientales que promovieron una caravana desde la UTU Arrayanes (Piriápolis) hasta el puerto de Punta del Este en rechazo a los proyectos de prospección sísmica en el mar uruguayo.

Estimaban que ese día arribaría al puerto el primer barco prospector, pero nunca llegó. De todos modos, tras recorrer la ruta interbalnearia y llegar a la zona portuaria, los manifestantes bajaron de los vehículos y se manifestaron con carteles –“¡La costa es vida!”, “¡Gobiernos ecocidios!”, “¡Respetá mi casa!”–, figuras que representaban la fauna marina y cánticos en contra de las petroleras en Uruguay.

Sandra Corbo, referente de la Red Unión de la Costa, fue la encargada de leer la proclama de las organizaciones convocantes. “Estamos aquí con una convicción clara: el mar no se toca”, dijo. Luego remarcó que “defender el lecho marino es defender la vida invisible que habita y sostiene el equilibrio del océano”, así como a las comunidades costeras “que viven del mar y trabajan con él y a quienes enseñan a sus hijos e hijas a respetarlo”.

“Es el grito de un pueblo unido”, sostuvo, para subrayar que ambientalistas, pescadores y el resto de la sociedad civil están comprometidos con una lucha que “involucra a todos”. Cuando sentenció que “las corporaciones petroleras en su búsqueda de ganancia inmediata arrasan con lo que no puede ser restaurado”, la muchedumbre reaccionó al grito de “¡Fuera!”.

Después advirtió que las empresas petroleras “operan en países menos desarrollados y explotan los recursos naturales sin consideración por el futuro, dejando desastres ecológicos irreparables”. También se cuestionó al gobierno, al señalar que “hoy se muestra servil a las multinacionales, firmando contratos secretos y actuando de espaldas al pueblo y guardando un silencio cómplice ante los abusos de las grandes empresas”.

Resaltó que “esa traición es aberrante” y se le exige al gobierno que “actúe con responsabilidad, se alinee con el bien común y abandone su complicidad con quienes destruyen lo que no les pertenece”. Finalizó: “¡No estamos pidiendo permiso, estamos reclamando lo que es justo!” y “¡el mar no es una mercancía!”.

Durante una rueda de prensa, Julia Vilches, de Amigos del Océano, dijo que las organizaciones sociales, ligas de fomento y barriales “¡no queremos un país petrolero, queremos un Uruguay natural!”.

En línea con lo declarado a este medio en la previa de la movilización, aseguró que “las autoridades no han contestado las demandas y la Justicia sigue negando, a pesar de todo lo presentado”. En tanto, la vocera de Mar Libre de Petroleras, Deborah Díaz, sostuvo que están “preocupados” por la situación y destacó la participación de manifestantes llegados desde Rocha y Canelones.