La rambla de Piriápolis fue el escenario para conmemorar los 50 años del asesinato del fotógrafo local Eduardo Mondello, ocurrido en el marco del terrorismo de Estado, el 9 de marzo de 1976. No hubo banderas ni símbolos político-partidarios, solo palabras emotivas hasta las lágrimas para recordar al “hijo de Piriápolis” que murió bajo tortura y que se transformó en un emblema de la localidad en la búsqueda de verdad, memoria y justicia para los detenidos desaparecidos antes y durante el proceso cívico-militar. Unas 200 personas se congregaron frente a una sencilla tarima, ubicada en la esquina de la rambla y la calle que lleva el nombre del homenajeado, poco antes del atardecer. Allí estaban algunos familiares de Mondello, antiguos vecinos de la familia compuesta por fotógrafos, músicos y poetas, personas que también estuvieron detenidas y padecieron torturas en el Batallón de Ingenieros 4 de Laguna del Sauce, y profesionales que lideraron la causa en busca de justicia.

También se hizo presente el director de la Institución Nacional de Derechos Humanos, Juan Miguel Petit, representantes de la Comisión de Derechos Humanos de Crysol, el colectivo de vecinos y vecinas por la Memoria y, lo más destacado, figuras políticas de distintos partidos que se sumaron al compromiso social de defender los derechos humanos y la democracia y decir “nunca más” al terrorismo de Estado.

Estuvieron los intendentes de Maldonado y Lavalleja –el nacionalista Miguel Abella y el frenteamplista Daniel Ximénez–, representantes del directorio del Partido Nacional, autoridades nacionales del Frente Amplio encabezadas por el presidente Fernando Pereira, legisladores de esa fuerza política, dirigentes del Partido Colorado y autoridades del Municipio de Piriápolis, entre otros jerarcas departamentales.

Foto del artículo 'Claudio Invernizzi en homenaje a Eduardo Mondello: “La sensibilidad es el arma más letal contra los fanatismos de cualquier especie”'

Foto: Pablo Serrón

Un caso que “arroja luz” sobre la magnitud de la represión

A través de la conductora Gabriela Invernizzi, la organización destacó la presencia de todos ellos por “el valor simbólico y político de su apoyo personal e institucional al acto” que impulsaron vecinos y vecinas piriapolenses “sin más bandera común que la de la memoria colectiva y el compromiso con los derechos humanos”.

“La diversidad partidaria” de quienes integraron la comisión organizadora, el “trabajo horizontal, respetuoso y pujante por una causa común, son consecuentes con la mejor tradición del movimiento social piriapolense”, dijo. También resaltó el aporte comunitario a la “construcción de identidad y salvaguarda de los derechos humanos” en épocas de polarización y agravios expuestos a través de medios de comunicación y redes sociales.

Por otra parte, la organización destacó que, desde el conocimiento histórico, el caso de Mondello “arroja luz sobre los modos de operar de los agentes represivos de nuestra zona en un marco de terrorismo de Estado en el cual la víctima no es únicamente el individuo, sino su entorno próximo y su comunidad”.

Invernizzi recordó que, “en un hecho excepcional”, el cuerpo de Eduardo fue entregado a sus familiares, quienes no acataron la orden de velarlo a cajón cerrado y confirmaron el horror al que fue sometido. Paralelamente, la magnitud de la tortura fue descrita por el médico Moisés Salgado en una autopsia que exigió a los militares, valientemente, antes de certificar la defunción. Los testimonios y la documentación aportada a la causa de Mondello, liderada por la abogada María del Carmen Nany Salazar desde 2011, “construyen un conocimiento histórico que aporta a la hora de comprendernos y permite proyectar futuros posibles, atendiendo los errores cometidos”, agregó Invernizzi. En marzo del año pasado el exmilitar Dardo Barrios, quien montó “una fábrica de torturas” en el batallón de Laguna del Sauce, fue condenado por el homicidio y cumple condena en la cárcel de Domingo Arena.

Schusman: “Si hay respeto a los derechos humanos no habrá más víctimas como Mondello”

El lugareño Jorge Schusman, médico y exdiputado del Partido Colorado, tomó el micrófono y recordó la “congoja” que produjo el asesinato de Mondello en la comunidad. Particularmente, “la angustia y la indignación” de su padre, quien fue a saludar a la familia en el velatorio que se realizó con guardia militar. Schusman era entonces un liceal y no olvida que su padre, que también era médico, le dijo al padre de Mondello que, como vecino de Piriápolis, estaba dispuesto a “narrar el estado lamentable del cuerpo cuando fuera y donde fuera” necesario.

Tras elogiar la valentía y dignidad del doctor Moisés Salgado (quien además de un referente cirujano fue su correligionario en el Partido Colorado), Schusman enfatizó que el informe forense “parece una película de terror, pero fue realidad y fue de terror”. Luego se detuvo en los detalles de las lesiones y la causa de muerte, algo que consideró necesario para “testimoniar una realidad del pasado y de violencia que no queremos más los uruguayos”.

También destacó la participación de oradores de distintos partidos políticos porque entiende que “ese es el camino”. Como ejemplo, mencionó “el afecto y el respeto” que unió a los expresidentes Julio María Sanguinetti y José Mujica hacia el final de sus carreras políticas: “Dieron una lección a los uruguayos: la unidad por encima de las diferencias, el respeto a la opinión de los demás y la convivencia es la forma de fortalecer la democracia”, expresó.

Schusman concluyó que “si fortalecemos la democracia, aseguramos la libertad. Así garantizaremos el respeto por los derechos humanos, y si garantizamos el respeto por los derechos humanos, no habrá más víctimas como Mondello”.

Foto del artículo 'Claudio Invernizzi en homenaje a Eduardo Mondello: “La sensibilidad es el arma más letal contra los fanatismos de cualquier especie”'

Foto: Pablo Serrón

Claudio Invernizzi: la sensibilidad como “arma letal” contra los fanatismos

La voz del publicista, escritor y ex preso político Claudio Invernizzi se quebró varias veces mientras leía un discurso al que muchos reaccionaron con lágrimas de emoción. El hilo conductor fue el alarde de “frivolidad, mentira, estupidez y odio”, del que muchos líderes del mundo hacen alarde a través de las redes y los medios de comunicación, en contrapartida con la empatía y la sensibilidad humanas que siempre “estuvieron, están y estarán”.

“De pronto esos líderes nos dicen que lo que siempre estuvo mal ahora está bien, insisten en que hay que hacer la guerra y no el amor, convalidan el insulto como lógica de cualquier vínculo, y alientan el individualismo como única forma de supervivencia. Así está el mundo, querido Eduardo, del que te arrancaron salvajemente hace 50 años”, comenzó. Sin embargo, luego destacó el homenaje como una demostración de que esa “puerta siniestra” que abren algunos líderes mundiales “se puede cerrar del modo más simple: con sensibilidad”.

“La sensibilidad es el alma más letal contra los fanatismos de cualquier especie, porque cuando se mezcla con la razón supera cualquier escollo, pasa como un viento por encima de las banderías y empuja las almas hacia el encuentro”, sentenció. Esto es, a su juicio, lo que ocurre cuando el recuerdo de Mondello atraviesa la memoria de blancos, colorados, frenteamplistas, vecinos y vecinas sin adhesión clara política. “El fascismo no mira ni pelos ni colores”, advertiría en otro tramo del discurso.

“Sabemos que recordarte es afirmar y amar más y más la democracia. Y que nos ayuda a mirar el futuro con la esperanza de que nunca más una turba de terroristas de Estado, de inquisidores sanguinarios, asesinará a nadie ni hará desaparecer a nadie”, sostuvo. Y agregó: “Cuando tu cuerpo roto por la furia animal fue entregado a tu padre, muchos pensaban distinto a vos, pero amaban de la misma manera. Es el lado luminoso de la condición humana, el saberse prójimo, el asumir la vida en comunidad donde las vicisitudes del hermano o la hermana se pueden vivir en carne propia”.

Por último, observó la presencia de la “sensibilidad gloriosa” entre los vecinos y vecinas congregados frente al mar y los cerros y redobló el compromiso comunitario de no olvidar a Mondello y, en su nombre, recodar a todos los desaparecidos a manos del terrorismo de Estado.

Pepe Mondello: “Eduardo mostró un camino que todos deberíamos recorrer”

El alcalde del Municipio de Piriápolis, René Graña, cerró la oratoria con un repaso del trabajo vecinal para organizar el acto y un llamado a “defender la democracia sin banderas políticas para que lo de Mondello no pase más. No queremos más desaparecidos ni asesinatos”, expresó.

Después, una frágil y emocionada Carmen Mondello descubrió la placa que instalaron los vecinos en memoria de su hermano Eduardo. “Estoy muy contenta con todos los que vinieron, los veo tan humanos. Esto fue tan triste y tan horrible, no tiene que suceder nunca nunca más”, dijo.

Otros familiares radicados en el exterior (su hermano Pepe desde España y su sobrina Victoria, desde Suecia) enviaron audios en los que también recordaron a Eduardo, su vida en el balneario y su lucha como un joven que veía en la política un camino “para que el país fuera mejor y un poco más justo”.

Pepe recordó que juntos vieron “el lado oscuro de los cuarteles que nadie conocía”. Eduardo “pudo mentir y salvar su vida, pero era demasiado derecho para eso y pasó lo que pasó. Él señaló un camino que todos deberíamos recorrer: el de la lealtad, el del derecho y el de la justicia”.

Fernando Pereira en el comité de base Eduardo Mondello

Tras seguir el acto en primera fila, el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, compartió un homenaje realizado por la fuerza política en el comité de base Eduardo Mondello. Allí sostuvo que la lucha por los derechos humanos “es una lucha política, pero no tiene dueños” y valoró especialmente la participación de autoridades de distintos partidos.

Atribuyó ese logro al diálogo, a la comprensión del valor del homenaje y al resultado de una comunidad comprometida. “La patria se construye con valores. No se construye con insultos ni con agravios. Se construye desde el alma. Sólo una comunidad espiritual es capaz de mantener viva en la memoria a una persona 50 años después”, consideró.

También opinó que el homenaje a Mondello reafirmó el compromiso democrático para que “las futuras generaciones sepan que en este país pequeño hubo uruguayos valientes que enfrentaron a la dictadura, que fueron decenas de miles, y que muchos lo pagaron con su vida”.

Por su parte la presidenta del FA departamental, Silvana Amoroso, sostuvo que, “en este mundo globalizado, en el que la ultraderecha está cada vez con más fuerza, una actividad de este tipo toma una dimensión extraordinaria. Es una forma de consolidar nuestra democracia”.