En la madrugada del 2 de noviembre, un vehículo conducido por un joven de 22 años cruzó de senda en Camino Los Arrayanes, cerca del ingreso a Piriápolis, e impactó contra un automóvil en el que viajaban Agustín Cajtak y su novia Lola Ferreres Sánchez, ambos de 18 años de edad. La pareja falleció.

Este lunes 20, en una audiencia de formalización precedida por una manifestación de familiares y amigos de las víctimas, la jueza Sylvia García Noroya imputó al conductor del Volkswagen Gol por “un delito complejo de homicidio culpable calificado por el resultado de las dos muertes”; según las pericias, aquella madrugada el joven conducía alcoholizado.

La jueza también dictaminó medidas cautelares por 180 días: además de fijar domicilio, el imputado debió entregar su pasaporte y tiene prohibido salir del país y conducir vehículos; también debe presentarse una vez por semana en la seccional policial.

Balbi: la responsabilidad “es clara”

El abogado Alejandro Balbi, representante de la familia de Ferreres Sánchez, no planteó objeciones técnicas a la formalización. “La defensa allanó en forma completa lo solicitado por la Fiscalía y los abogados de las víctimas”, por lo cual se inicia un proceso que terminará con una sentencia “seguramente condenatoria, porque es clara la responsabilidad del conductor en la fatalidad que ocurrió”, dijo en una rueda de prensa.

Sin embargo, el padre de Agustín “tenía la esperanza” de que hubiera una condena. “Sabemos lo que pasó: dobló rápido, con alcohol [0,83 gramos en sangre], y mató a mi hijo y a Lola”, remarcó Marcos Cajtak, sin ocultar su desazón por los resultados. “Quieren buscarle la quinta pata al gato”, advirtió sobre la estrategia de la defensa, aunque tiene la certeza de que el joven “va a pagar”.

Su abogado, Rafael Silva, explicó que “resta sumar más trabajo para que la Fiscalía tenga el mejor legajo de investigación, que le permita hacer la calificación que corresponde a este triste hecho que involucró a dos jóvenes de Maldonado”.

Defensor apuesta a demostrar responsabilidades compartidas

Ignacio Durán, abogado del imputado, consideró que “pasó lo que tenía que pasar” y opinó que el fiscal Jorge Vaz y su equipo actuaron “de forma mesurada”. Sin embargo, no descarta la hipótesis de que un tercer vehículo –una camioneta conducida por un efectivo policial que también había consumido alcohol– haya “tenido incidencia directa” en el choque frontal.

Durán apuntará a probar que su defendido no actuó con temeridad, sino que el siniestro fue producto de una situación multicausal. El próximo paso “es proporcionar evidencias de descargo” para que la Fiscalía cuente con “más elementos para eximir de responsabilidad o atenuar la pena” aplicable al joven conductor.

Antes de la audiencia, familiares, amigos y conocidos de las víctimas se movilizaron para reclamar justicia. “Entendemos el dolor, es un dolor que no tiene consuelo, pero nosotros tenemos que abocarnos a lo que dice el expediente y a las pruebas que se van a ir diligenciando”, dijo Durán.