Residentes en el fraccionamiento Verde Olivo, ubicado junto a la avenida Wilson Ferreira Aldunate de la capital departamental, transmitieron al edil frenteamplista Nicolás De Santis su inquietud por “estado crítico” de las calles que, sobre todo en los meses de invierno, “se transforman en verdaderas trampas” para la circulación.

A los pozos de diversas dimensiones, se suma el arrastre de aguas de lluvia provenientes del asentamiento Los Eucaliptus y las crecidas de la Cañada Aparicio. Cuando no llueve, lo vecinos se ven afectados por el polvo que se levanta desde el balasto con el tránsito de vehículos.

El problema “no solo incomoda, sino que afecta la vida cotidiana”, sostuvo De Santis al exponer el caso en el plenario de la Junta Departamental de Maldonado. La situación también alcanza a quienes viven en las cooperativas Omar Paita y Coovisutel PVS, situadas en esa zona.

Pese a que los vecinos pagan contribución inmobiliaria y tributos vinculados al alumbrado y asfaltado “los servicios no aparecen”, cuestionó el edil. Recordó que “no es un problema nuevo” y que los reclamos presentados al Municipio de Maldonado “no han tenido una respuesta concreta ni efectiva”.

A esto sumó el “grave” problema generado por los pluviales de la Cañada Aparicio. “Cuando la cañada crece, producto de las lluvias, el agua impacta directamente contra la pared de una de las viviendas ubicadas en la primera línea de la cooperativa [Coovisuel PVS]. Si la situación no se atiende a tiempo, puede derivar en daños estructurales muy serios”, advirtió el edil. El daño es tal, que algunos vecinos manifestaron que “no quieren seguir viviendo allí” pese al “sacrificio” que les significó construir sus hogares.

“No alcanza con arreglar calles”

De Santis señaló que, “en ocasiones”, la Intendencia de Maldonado [IDM] vuelva balasto en las calles, pero “el material termina nuevamente en la cañada” debido al arrastre del agua. “Esto se repite una y otra vez, sin una solución definitiva”, lamentó.

El mismo arrastre ha generado “zanjas transversales” y la formación de cunetas de “gran tamaño”, lo cual torna “inaccesible” la circulación tanto para vehículos como para peatones o para quienes circulan en sillas de ruedas. Además, “con frecuencia aparecen roedores cerca de las viviendas debido al estado de la cañada y la acumulación de aguas servidas”.

Según el edil, “gran parte del flujo de agua proviene por pendiente natural del barrio Los Eucaliptus”, lo que “agrava la situación y acelera el deterioro de toda la zona”. Por eso entiende que “no alcanza con solo arreglar calles” y que es necesario “intervenir en la cañada, desarrollar una solución hidráulica, una reestructuración y replantear los pluviales”.

Interrogantes sobre inversión en obras

De Santis opinó que “la inversión social de 50 millones de dólares, anunciada por el intendente Miguel Abella durante la campaña electoral, no se vio reflejada en el presupuesto quinquenal ni tampoco en mejoras en los barrios del departamento”. Por eso manifestó su interés en conocer “si esa partida se incluirá en la ampliación presupuestal de este año y si barrios como Verde Olivo serán prioridad”.

El presupuesto quinquenal 2026-2030, indica que “el 24% de los programas de inversiones estarán dedicados a atender la inversión social” y que se destinarán “más de 220 millones de dólares para obras públicas -pavimentos, luminarias, veredas, saneamiento y mejoras barriales-, priorizando los barrios y zonas más necesitadas”.

El edil recordó que en los últimos años “hubo un incremento importante en la recaudación tanto por patentes como por contribución inmobiliaria”, pero se preguntó “qué se está haciendo con esos recursos y dónde se están viendo reflejadas las mejoras para los vecinos y las vecinas”.

Por otra parte, planteó interrogantes sobre el destino de los fondos que llegan desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto para los municipios y el desarrollo territorial y qué obras se priorizarán.

En esa línea, remarcó que el fraccionamiento Verde Olivo “necesita soluciones urgentes, planificación e inversión real”, tanto en el estado de calles como en el sistema de cañadas y pluviales, con el objetivo de “brindar tranquilidad y mejor calidad de vida a los vecinos y las vecinas que hoy siguen esperando respuestas”.