La Comisión de Higiene y Salud de la Junta Departamental de Maldonado recibió a Eduardo Suárez, presidente de la Fundación Hemovida, para informar sobre el presente y futuro de la institución, tras el cese del doctor Jorge Curbelo como director técnico del Hemocentro Regional de Maldonado. “Hemovida va a seguir funcionando más allá de las personas que estén”, enfatizó Suárez en la sesión realizada el lunes 11, a cuya versión taquigráfica accedió la diaria.

Remarcó que la fundación opera como una comisión de apoyo al Hemocentro, bajo una estructura de ONG con directivos “por cooptación” y sin fines de lucro, con personería jurídica desde hace 15 años. También subrayó la independencia técnica y administrativa de la fundación respecto al Hemocentro, que depende del Servicio Nacional de Sangre (SNS) y de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).

“No tenemos injerencia en los aspectos administrativos del Hemocentro. Somos una comisión de apoyo que ha equipado y mantenido el centro en las mejores condiciones posibles”, explicó. En esa línea manifestó su esperanza de que el director técnico interino, Martín Magri, cite a la directiva de Hemovida para “coordinar esfuerzos” o “intereses en mejoras” que pueda apoyar la fundación.

“La fundación no está ligada a Jorge Curbelo. Es el papá del nene, por decirlo de alguna manera, y nadie va a negar todo lo que hizo, pero el Hemocentro es independiente, va a seguir funcionando, independientemente de quién lo dirija. Y Hemovida va a seguir trabajando como fundación, más allá de las personas que estén”, ratificó.

Suárez despejó dudas sobre aportes del gobierno del FA

En cuanto al origen de los fondos para instalar el Hemocentro, un punto que generó debate entre oficialismo y oposición cuando la Junta aprobó una nota de rechazo al cese de Curbelo, Suárez señaló que la fundación recaudó U$S 400.000 mediante pequeñas colaboraciones de vecinos, destinados íntegramente al equipamiento y mobiliario, mientras que el Estado aportó la construcción del edificio.

“El gobierno de Tabaré Vázquez, siendo ministra de Salud la doctora María Julia Muñoz, aprobó la construcción del Hemocentro y aportó 1.000.000 de dólares. El Banco República puso como 20.000 dólares, Ancap puso unos 50.000 y el Banco de Seguros también”, detalló, zanjando el debate abierto por el Partido Nacional con respecto a los aportes de la administración del Frente Amplio.

Por otra parte, informó que tanto el Hemobús (adquirido por 350.000 dólares) como la Unidad Móvil de Aféresis (que costó cerca de 130.000 dólares) son propiedad de Hemovida y fueron cedidos en comodato gratuito a ASSE. La unidad de aféresis fue comprada durante la pandemia por coronavirus “y está con mucho menos kilómetros, pero también sigue saliendo; no sé ni cuánto ni cómo, porque lo resuelve el SNS, el Hemocentro, no nosotros”, aclaró.

En este punto, Suárez defendió que los recursos económicos aportados por la población de Maldonado e invertidos en mejores servicios para la ciudadanía permanezcan en el departamento. “Si hubiéramos donado a ASSE [el Hemobús y la unidad de aféresis] seguramente no tendríamos acá ninguna de las dos cosas. Es bueno que el esfuerzo de la gente de Maldonado se resuelva en Maldonado con gente de Maldonado”, argumentó.

Foto del artículo 'Fundación Hemovida ratificó su apoyo al Hemocentro Regional de Maldonado y espera resolución de ASSE sobre el Banco de Leche Materna'

Foto: Natalia Ayala

Banco de Leche Materna a la espera de definiciones

Otro eje de la exposición fue el futuro del Banco de Leche Materna, originalmente pensado para funcionar en la órbita del Hemocentro. Mediante las “Cenas de las Emociones”, organizadas por el empresario Sergio Grosskopf, a quien definió como un “mecenas”, la fundación custodia fondos destinados exclusivamente a este fin.

Suárez aseguró que todas las cuentas están auditadas y que el dinero aportado por la población y por figuras políticas y empresariales del departamento se mantiene en plazos fijos en el Banco República con tasas preferenciales para intentar mitigar la pérdida de valor del dólar, tras una gestión del tesorero de Hemovida, Luis Polakoff.

Por otra parte, señaló que el presupuesto inicial, elaborado por el Estudio Atchugarry en Montevideo era de 3.000.000 de dólares. Sin embargo, como la fundación no alcanzaba a ese monto, el proyecto fue readecuado y quedó en aproximadamente 2.000.000. Todos los estudios de factibilidad, anteproyectos y trámites ante la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) corrieron por cuenta de Hemovida, enfatizó.

“Hay una resolución de ASSE aceptando el proyecto, los servicios de Arquitectura de ASSE prepararon un proyecto. Es más, tramitamos en la Comap la exoneración tributaria para los aportes y fueron otorgados. Cuando asume el nuevo gobierno, nos vamos enterando de que había un reestudio de las cosas, y bueno, estamos a la espera de que se resuelva qué se va a hacer”, explicó Suárez.

Entonces señaló que existe un debate sobre si el Banco de Leche Materna debe integrarse a la ampliación del Hospital de Maldonado, que rondará una inversión de 20.000.000 de dólares, o debe ubicarse dentro del Hemocentro.

El argumento para esta última opción radica en el perfil de los usuarios: tanto donantes de sangre como de leche son personas sanas que no deberían mezclarse con el entorno hospitalario de pacientes enfermos. Sin embargo, la ampliación del Hospital de Maldonado puede garantizar esas condiciones, reconoció el presidente de Hemovida. En todo caso, enfatizó que “lo primordial” es que resulte “lo que sea mejor para el departamento”.

Eduardo Suárez: “Estoy buscando gente porque quiero irme”

El presidente de la Fundación Hemovida manifestó a los ediles de la Comisión de Salud su voluntad de dejar la institución. "Estoy buscando gente porque quiero irme", confesó. Con 20 años al frente de la iniciativa, Suárez manifestó su deseo de ceder el lugar a nuevas figuras que mantengan el espíritu “multipartidario y multisectorial” que dio origen a la fundación.

Indicó que todo el personal de Hemovida es honorario. “No hay sueldos”, aunque sí reciben “una mano” de los funcionarios del Hemocentro.

“Si quieren integrar la fundación, bienvenidos sean, los recibimos con todo gusto. La realidad es que ya hace años que quiero dar un paso al costado y me cuesta conseguir a alguien que se haga cargo, con todo gusto cedo el lugar. Me gustaría que me desplazaran de la dirección, igual que como hicieron con Jorge (Curbelo). Lo estoy pidiendo hace años”, insistió.