“Nos comprometemos a seguir construyendo la memoria y la identidad de nuestro pueblo como una responsabilidad del presente y una obligación hacia el futuro”, leyó Emilia Abate, referente de la Intergremial Estudiantil de Maldonado, en la gélida noche del miércoles 20 de mayo en la plaza San Fernando. Esta vez, la proclama de la Marcha del Silencio, que partió desde la esquina de las calles Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, quedó a cargo de la juventud.
Tres minutos de lectura alcanzaron para manifestar, centralmente, tres conceptos: que son una generación nacida en una democracia que fue “conquistada por quienes resistieron al miedo, la persecución, la censura, las detenciones forzadas y torturas del Terrorismo de Estado”; que “defender los derechos humanos no puede depender de épocas, gobiernos, ni partidos políticos”; y que la juventud se opone “rotundamente” a las iniciativas de prisión domiciliaria para los condenados por crímenes de lesa humanidad.
Foto: Natalia Ayala
Estos proyectos “violan la obligación del Estado uruguayo de reparar a las víctimas del Terrorismo de Estado y proteger los derechos humanos, promueven el negacionismo, la regresión y la impunidad. No habrá conciliación sin justicia”, leyó Abate bajo atípicos aplausos, recortada sobre la fachada rosada del Paseo San Fernando, que el 27 de junio próximo será oficializado como Sitio de Memoria por haber sido un centro clandestino de detención y tortura de políticos y sindicalistas de la región.
“La memoria no es algo lejano en nuestra vida cotidiana, está presente en los espacios que habitamos todos los días, como este edificio”, graficó otro estudiante que compartió la lectura. Después, reivindicó la capacidad de la juventud de “cuestionar, desafiar y crear un futuro distinto” frente a las “tendencias conservadoras que buscan domesticar a la rebeldía” y a las instituciones que pretenden acallarlos cuando hablan de Terrorismo de Estado.
Foto: Natalia Ayala
“Hay preguntas que siguen abiertas y nombres que siguen faltando, por eso seguimos exigiendo memoria, verdad y justicia. El futuro que nos tocará vivir se construye bajo la misma consigna: Nunca más”, cerró el adolescente. Y otra vez la multitud que había marchado hasta la plaza rompió el silencio para aplaudir.
Hora de alternar voces
Decenas de jóvenes, en su mayoría militantes de los gremios del Centro Universitario Regional Este (CURE), el Centro Regional de Profesores del Este (Cerp), el Instituto de Formación Docente de Maldonado y el Liceo Departamental y el de Punta del Este, caminaron junto a los veteranos del Colectivo 20 de Mayo -entre otros abocados a la defensa de los derechos humanos- y a los sindicalistas y figuras políticas que portaron pasacalles, pancartas y las fotos de los detenidos desaparecidos.
Foto: Natalia Ayala
La marcha tuvo menos participantes que el año pasado. El frío intenso y la intermitencia del agua nieve conspiraron contra la presencia de los más veteranos, dijo a la diaria Raquel Hernández, integrante del Colectivo 20 de Mayo, mientras un hormiguero de gente desmontaba los equipos de sonido y guardaba en cajas los carteles con los rostros de los detenidos desaparecidos.
Sin embargo, se mostró emocionada por la participación de la gurisada, mayormente de entre 15 y 20 años, que lideró la marcha con sus pancartas, que elaboró la proclama y que, además, se alternaron para leer los nombres de las 205 víctimas directas del Terrorismo de Estado. “Es un gran placer ver que la juventud está interesada por el núcleo pesado y duro que son los derechos humanos”, dijo.
En ese grupo de lectores estuvieron Ema, de 11 años y Bruno, de 14, resaltó. “Este año se buscaba el contraste de los tonos, del ritmo de las voces jóvenes y de las voces cascadas, ya viejas. Tuvimos que hacer un trabajo importante porque había muchísimos más anotados, interesados en participar de esa lectura, en incluirse y estar”, contó.
Foto: Natalia Ayala
También resaltó que, por primera vez en más de diez años de gobierno del Partido Nacional, la Intendencia de Maldonado se comprometiera con los derechos humanos y con la transformación del Paseo San Fernando en Sitio de Memoria. Entre el público estuvieron Walter Hugo Tassano, de la oficina de Derechos Humanos y el director general de Cultura, Andrés Rapetti. En conversación con la diaria, los dos reafirmaron que están trabajando intensamente para que las escuelas municipales de arte y los diferentes organismos que funcionan en el Paseo San Fernando coexistan, próximamente, con la Comisión de Sitio y sus proyectos. También valoraron la participación juvenil y su impulso para conquistar estos espacios.
“Dijeron que esto desaparecía cuando muriera el último de nosotros, pero están muy equivocados. La memoria, la verdad y la justicia no morirán jamás porque sabemos que los jóvenes son los que tienen la creatividad, son fundamentalmente los que llevan la bandera cada 20 de Mayo y los que llevan el silencio profundo por aquellos compañeros y compañeras” detenidos y desaparecidos por el Terrorismo de Estado, expresó hace unos días la expresa política Nélida “Chela” Fontora entrevistada en la diaria radio. La Marcha del Silencio realizada este miércoles en Maldonado confirmó que tiene razón.
Foto: Natalia Ayala
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