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Mundo Brasil
Luiz Inácio Lula da Silva, el 25 de octubre, en San Pablo. · Foto: Miguel Schincariol, AFP

Luiz Inácio Lula da Silva, el 25 de octubre, en San Pablo.

Foto: Miguel Schincariol, AFP

Lula prometió “cambiar la manera de gobernar” en Brasil

El presidente de Brasil destacó la caída de los votos en blanco y anulados, uno de los objetivos de su campaña, y manifestó: “Nunca gané las elecciones en el primer turno, pero jamás perdí ninguna en la segunda vuelta”.

Durante el discurso que dio después de ganar la segunda vuelta de las elecciones brasileñas, Luiz Inácio Lula da Silva, rodeado de militantes con la mano en forma de “L” elevada en el aire, habló sobre un estrado atiborrado y con la voz notoriamente cansada. Reparó en que en la votación del domingo se registró “el menor número de abstenciones”, así como “el menor número de votos nulos” en “la historia del país”. Por eso extendió un agradecimiento a los coordinadores de la campaña y los partidos que participaron en la coalición que apoyó su candidatura.

“En esta segunda vuelta, [quiero] agradecer la generosidad de la juventud brasileña que salió a las calles para defender la democracia. Quiero agradecer a los adultos mayores: vi muchas escenas hoy de personas que eran llevadas en andas por sus nietos para ir a votar porque no podían trasladarse por sí solos”, acotó. Con todo, Lula consideró que la campaña logró convencer a las personas de que su voto era “muy importante para asegurar la democracia en el país”.

Además, valoró que durante las elecciones fue necesario vencer “la intromisión que venía de afuera para adentro a través de las plataformas digitales”, por lo que será necesario “regularlas”: “No puede ser que la gente no tenga conciencia de que el delito, en el mundo digital, tiene que ser tratado igual que un delito de la vida real. No podemos tener empresas monstruosas de grandes, que ganan millones de millones, que no pagan ni un centavo de impuestos a este país, intentando direccionar el resultado electoral”, cuestionó.

Por otro lado, sostuvo que las elecciones fueron una “derrota del negacionismo” y una “derrota de la mentira”, además de afirmar que al asistir a los debates nunca pensó que se encontraría con “un representante de las milicias de este país” ni imaginó que “una persona pudiese mentir tanto” y con “tanta desfachatez”. Con todo, señaló que lo visto durante la campaña de la segunda vuelta electoral en los estados brasileños y fundamentalmente en la Avenida Paulista lo emocionó al ver el entusiasmo de la ciudadanía que acompañó su candidatura entonando “o liberar la patria, o morir por Brasil” –una frase del himno nacional–, lo que demuestra que el país “no acepta ser el patio trasero de nadie”.

Lula prometió cambiar “la manera de gobernar” en Brasil. Dijo que el pueblo participará más en las decisiones y aseguró que la comunicación digital tendrá un espacio relevante, una afirmación posiblemente vinculada al llamado “Ejército de Lula” que se creó en Whatsapp. También adelantó que en el próximo mandato se tomará seriamente “la política de cuidados” para los adultos mayores, que las mujeres “se tratarán con mucho más respeto”, que las religiones serán “respetadas en igualdad de condiciones” y que priorizará la universalización de las escuelas de jornada completa hasta la secundaria, entre otros elementos asociados a la educación.

Por último, anunció que aprovechará el potencial energético del país para atraer data centers –medida que tiene el objetivo de que Brasil se transforme en un país con inversiones en “economía digital, economía verde y economía creativa”–, al tiempo que continuará impulsando “la revolución en el Sistema Único de Salud”, porque está convencido de que su país será el que tenga el mayor porcentaje de tratamiento del cáncer en todo el mundo. “Nunca gané las elecciones en el primer turno, pero jamás perdí ninguna en la segunda vuelta”, concluyó.

Su compañero de fórmula, Geraldo Alckmin, expresó su gratitud con el pueblo brasileño, al que calificó de “generoso”, y subrayó el rol de los jóvenes, reparando en que el 25 de octubre es el Día Nacional de la Juventud: “Saludar a los jóvenes: el futuro comienza hoy y se llama juventud; saludar a las mujeres, que hicieron toda la diferencia; saludar a los adultos mayores, que se sacrificaron y fueron a votar”, dijo, y expresó su “profundo respeto” por Lula, quien, por segunda vez, “salvó a la democracia brasileña”.