El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que confía en que “los republicanos van a ganar” las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, en las que se renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Sin embargo, ante la posibilidad de que su partido pierda las mayorías, dijo a periodistas en la Casa Blanca: “Lo que va a pasar es que voy a vetar absolutamente todo, y los demócratas tendrán que hablar conmigo para llegar a un acuerdo”.
En Estados Unidos, el presidente tiene poder de veto para cualquier proyecto de ley, que el Congreso puede levantar solo con dos tercios de las dos cámaras.
Encuestas recientes, como la que publicó esta semana CNN, dan ventaja de unos diez puntos a la oposición en la Cámara de Representantes, y el promedio que elabora RealClearPolitics sitúa a la oposición 8,6% por encima del Partido Republicano. La publicación The Cook Political Report, que analizó varios sondeos, concluyó que los demócratas podrían obtener 220 bancas en esa cámara, en la que la mayoría se sitúa en 218.
No está tan clara la situación en el Senado, pero sí hay señales negativas para Trump, como la pérdida de popularidad, que lo dejó con una aprobación de 32%, que de acuerdo con The Washington Post es su punto más bajo en los dos mandatos.
Pese a este escenario, Trump insiste en decirles a los votantes que apoyar a sus candidatos es votarlo a él.
También dijo el viernes que tiene “derecho” a postularse a la presidencia una tercera vez, en 2028, porque le “robaron” las elecciones de 2020. En Estados Unidos el presidente tiene los mandatos limitados a un total de dos, consecutivos o no. “Nos hicieron trampa en la segunda porque ganamos tres veces. Así que creo que tengo derecho a volver a presentarme”, concluyó Trump.
