En la conferencia de prensa que ofreció en la mañana del lunes en el Palacio Nacional, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, aclaró que la relación con España nunca se rompió, a la vez que destacó que actualmente existe un “acercamiento distinto” del país europeo sobre la conquista.

La mandataria hizo estas declaraciones en el contexto del viaje que hará a Barcelona sobre el final de esta semana. Allí participará en una cumbre de jefes de Estado progresistas a la que también asistirán el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro y el exmandatario chileno Gabriel Boric, quienes serán recibidos por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

En declaraciones recogidas por el portal Animal Político, Sheinbaum aclaró que “nunca se ha roto” la relación diplomática con España y señaló que lo que existe es una interpretación muy distinta sobre lo que significó la conquista y la llegada de los españoles a México.

En su comparecencia ante los medios de prensa, la mandataria detalló que, tras el envío de dos exposiciones a España sobre las grandes civilizaciones originarias de México, tanto el presidente español, Pedro Sánchez, como el rey Felipe VI dieron declaraciones en las que reconocieron que la llegada de los españoles al entonces territorio mexicano debe evaluarse de una manera distinta en la actualidad.

A pesar de valorar esta nueva sensibilidad frente a lo que calificó como una invasión y un “encuentro bastante violento”, la presidenta aclaró que su viaje a Barcelona no tiene el carácter de una visita de Estado.

Ante una pregunta de un periodista sobre si tenía previsto reunirse con el rey español, la mandataria remarcó que no y explicó que su agenda se enfocará en el ámbito gubernamental y multilateral. Sheinbaum informó que sostendrá una reunión bilateral con Sánchez.

En el marco de la cumbre que se realizará en Barcelona, la presidenta mexicana adelantó que su mensaje principal se centrará en la paz, en la necesidad de reducir el gasto en guerras para atender a la humanidad, y en promover el principio de “por el bien de todos, primero los pobres”.

La visita de la presidenta al país europeo ocurrirá luego del enfriamiento de las relaciones diplomáticas entre México y España que comenzó en 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta de parte del gobierno mexicano, en la que solicita que la Corona española ofrezca una disculpa por los agravios perpetrados durante la colonización de lo que actualmente es el territorio mexicano.

Dichas tensiones siguieron escalando durante el mandato de López Obrador y llegaron a una “pausa” en las relaciones bilaterales.

Sin embargo, las tensiones bajaron de tono luego de que el pasado 16 de marzo el rey de España, Felipe VI, reconoció públicamente que hubo “mucho abuso” durante el período de la conquista española en América, pese a que, dijo, los Reyes Católicos tuvieron un “afán de protección” hacia los indígenas de los pueblos originarios.