Los candidatos que se enfrentarán en la segunda vuelta de las elecciones peruanas, que está programada para el 7 de junio, recién se conocerán oficialmente durante la primera quincena de mayo, de acuerdo con lo que informaron desde el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

“Nosotros tenemos previsto hacia la quincena de mayo tener, por lo menos, los resultados presidenciales, que es lo que necesitamos para determinar la segunda vuelta”, expresó Yessica Clavijo, secretaria general del JNE, en declaraciones a Radio Programas del Perú.

La funcionaria del JNE agregó que el avance depende de la revisión técnica que realizan los 60 Jurados Electorales Especiales (JEE) instalados en todo el territorio nacional.

Hasta el momento, de acuerdo con los datos oficiales contabilizados por el Órgano Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 93,5% de las actas procesadas, Keiko Fujimori del partido derechista Fuerza Popular tiene 17,06% de las adhesiones, casi 800.000 votos arriba de quien se encuentra segundo, el candidato Roberto Sánchez Palomino (12,01%), postulante del sector izquierdista Juntos por el Perú.

Pero Sánchez le lleva apenas 13.353 votos de ventaja al tercero, el ultraconservador Rafael López Aliaga (11,92%), exalcalde de Lima, que lidera el partido Renovación Popular.

Hasta el sábado, los JEE habían recibido 15.470 actas observadas para su calificación, de las cuales 10% ya cuenta con un pronunciamiento definitivo, informó el diario limeño El Comercio. No obstante, desde la JNE se advirtió que aún falta procesar más de la mitad de la carga total, pues estiman que el universo de documentos con observaciones podría ser dos o tres veces mayor a la cifra recibida hasta el momento, lo que sitúa el número de actas pendientes de remisión en un rango que superaría las 15.000 unidades adicionales.

El procedimiento de saneamiento en las instancias regionales toma un promedio de tres días por acta desde su recepción física. Este ciclo operativo incluye el escaneo del material, el análisis legal de los errores materiales o aritméticos detectados y la posterior notificación de las resoluciones antes de que la ONPE proceda con la contabilización final de los votos.

Por lo tanto, la ONPE no podrá dar el ganador al 100%, de forma oficial, hasta que el JNE dé su fallo sobre las actas impugnadas. En este contexto de enorme incertidumbre, el derechista López Aliaga mantiene su narrativa de que las elecciones fueron fraudulentas y que, por lo tanto, deben ser anuladas.

Este domingo miles de personas se concentraron en el Campo de Marte, en Lima, convocadas por López Aliaga, quien cuenta con el decidido apoyo de un importante núcleo de empresarios, que ven con pánico la posibilidad de que el izquierdista Sánchez Palomino llegue al gobierno.

Fujimori también prefiere que su rival en la segunda vuelta sea López Aliaga y no Sánchez porque en la confrontación entre derechistas la líder de Fuerza Popular se muestra mucho más sólida que su eventual adversario, que en los últimos días ha tenido exabruptos públicos de todo tipo. Por otra parte, fuera de Lima López Aliaga no tiene mayores apoyos, mientras que Fujimori sí los tiene en algunas partes del país.

Ahora, si la definición es entre Keiko Fujimori y Sánchez Palomino, estaría planteada una confrontación derecha- izquierda, similar a la de 2021, cuando el maestro rural Pedro Castillo terminó derrotando por un escaso margen a la líder de Fuerza Popular.

Sánchez Palomino mostró durante toda la campaña electoral una clara afinidad con el expresidente Castillo, quien actualmente está preso en el penal de Barbadillo, en Lima, donde además también están detenidos otros tres mandatarios peruanos: Ollanta Humala, Alejandro Toledo y Martín Vizcarra.