La reunión de dos horas que mantuvo el presidente estadounidense, Donald Trump, con su equipo de seguridad en la sala de crisis de la Casa Blanca terminó sin anuncios y, según informó The New York Times, sin que se llegara a un acuerdo con Irán. Antes del encuentro, Trump había anunciado que allí tomaría una “decisión final” y parecía optimista sobre la posibilidad de llegar a una solución negociada.
El jueves Washington anunció un preacuerdo y comunicó que faltaba solo el visto bueno del presidente, pero Irán negó que se hubiera avanzado hasta ese punto. Según Estados Unidos, el preacuerdo consistía en una prórroga de 60 días en la tregua actual y la apertura del estrecho de Ormuz. En esos 60 días se negociarían distintas condiciones.
El viernes, en su red Truth Social, Trump había advertido que Irán debía renunciar a desarrollar armas nucleares y aceptar la reapertura inmediata y “sin peaje” del estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos impide a las embarcaciones entrar o salir de puertos iraníes. El preacuerdo incluiría también un destino para el uranio enriquecido con el que ya cuenta Irán.
Otras negociaciones vinculadas con este conflicto quedaron a cargo del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Antes de que comenzara el encuentro en la Casa Blanca, Rubio se reunió con el canciller de Pakistán, Ishaq Dar, que actúa como mediador entre Washington y Teherán.
El secretario de Estado también dialogó por teléfono con el presidente libanés, Joseph Aoun. Desde marzo, ese país sigue bajo bombardeos israelíes, pese a que Irán ha insistido en que la tregua pactada con Estados Unidos incluía el cese de los ataques en territorio libanés. De todos modos, la tregua no fue respetada tampoco por Washington ni Teherán.
En Líbano, Israel tiene como objetivo declarado a los combatientes de Hezbolá, un partido y milicia vinculada con Irán, pero avanza cada vez más sobre el territorio. El viernes, el gobierno de Benjamin Netanyahu anunció que el ejército había llegado más allá del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera con Israel.
Rubio le manifestó a Aoun que Estados Unidos está comprometido con alcanzar un cese del fuego y proteger la integridad territorial de Líbano. A su vez, Aoun le transmitió que cualquier avance diplomático debe tener como primer paso una tregua con Israel. El ejército israelí, además de avanzar sobre el territorio de ese país, mató desde marzo a 3.324 personas y destruyó infraestructura en distintas zonas.
