El acuerdo de cese al fuego por dos semanas al que llegaron Estados Unidos e Irán en la noche del martes, gracias a la mediación de Pakistán, quedó severamente en cuestión este miércoles, luego de que Israel lanzara un ataque masivo sobre la capital Beirut y otras ciudades libanesas, dejando un saldo de al menos 254 muertos y más de 1.100 heridos.
El bombardeo de Israel, el más grande lanzado contra la milicia chií pro iraní de Hezbolá, causó, además de los asesinatos de numerosos civiles, enormes daños materiales.
La oficina del primer ministro, Nawaf Salam, informó que este se encontraba realizando gestiones diplomáticas para movilizar todos los recursos políticos y diplomáticos de Líbano y detener la maquinaria de guerra israelí.
La acción bélica puso en cuestión el acuerdo en medio de versiones encontradas por parte del gobierno de Estados Unidos, que indicó que Líbano no estaba contemplado en el cese al fuego, y el gobierno de Irán, que expresó que el cese de los combates en el territorio libanés era uno de los puntos que formaban parte del acuerdo marco de la tregua.
En una publicación en sus redes sociales, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, escribió que Estados Unidos debe elegir entre continuar la guerra a través de Israel o un alto el fuego. “Los términos del alto el fuego entre Irán y Estados Unidos son claros y explícitos. Estados Unidos debe elegir entre un alto el fuego o continuar la guerra a través de Israel. No puede tener ambas cosas”, indicó el jefe de la diplomacia iraní.
“El mundo es testigo de las masacres en Líbano. La responsabilidad recae ahora en Estados Unidos y el mundo observa si cumplirá con sus compromisos”, agregó el funcionario.
La publicación de Araghchi también incluía una captura de pantalla de una publicación del primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, –en la que anunciaba el alto el fuego alcanzado el martes– que decía: “Me complace anunciar que la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América, junto con sus aliados, han acordado un alto el fuego inmediato en todo el territorio, incluido Líbano y otros lugares, con efecto inmediato”.
Reforzando la posición de su país, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que el alto el fuego en Líbano era una de las condiciones clave del plan de diez puntos de la República Islámica para poner fin a la guerra en Medio Oriente, según informa la agencia de noticias ISNA.
Pezeshkian le comunicó en una conversación telefónica a su homólogo francés, Emmanuel Macron, que la aceptación del alto el fuego por parte de Teherán es una clara muestra de la responsabilidad de Irán y de su firme voluntad de resolver los conflictos por la vía diplomática.
Pero Estados Unidos tiene otra visión del acuerdo. El presidente Donald Trump se pronunció sobre el tema el miércoles, declarando a un periodista de la cadena Public Broadcasting Service durante una entrevista telefónica que Líbano no estaba incluido en el alto el fuego con Irán. Cuando se le preguntó por qué no, Trump respondió: “Por Hezbolá. No fueron incluidos en el acuerdo. Eso también se solucionará. No hay problema”.
El mandatario agregó además que el enfrentamiento entre Israel y Hezbolá “es una escaramuza aparte”, aunque este conflicto parece estar poniendo seriamente en peligro el cese al fuego.
La posición de la Casa Blanca también fue defendida por el vicepresidente estadounidense JD Vance, quien declaró que Estados Unidos nunca prometió incluir a Líbano en el alto el fuego, y que Irán pudo haber tenido esa impresión debido a un “malentendido”.
“Creo que esto se debe a un malentendido legítimo. Creo que los iraníes pensaron que el alto el fuego incluía a Líbano y simplemente no era así. Nunca hicimos esa promesa, nunca indicamos que ese sería el caso”, afirmó Vance, quien se encuentra en Budapest, la capital húngara, desde donde se presume que volará a Pakistán, donde está pactado que el viernes comiencen las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.
También durante todo el miércoles hubo informes contradictorios sobre el estado en el que se encontraba la situación en el estrecho de Ormuz, paso estratégico situado entre las costas de Irán y las de Omán.
Washington lo declaró abierto con un “aumento” del tráfico, y Trump afirmó que espera que permanezca abierto “sin limitaciones”, mientras que desde Teherán medios oficiales reportaron que la ruta marítima “sigue cerrada” y advirtió que los barcos que pasen por el lugar sin la coordinación previa con las autoridades serán “atacados y destruidos”.
Desde Israel, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, desestimó los rumores que había sobre que su país había sido “sorprendido en el último momento” por el alto el fuego, y afirmó que la tregua entró en vigor “en plena coordinación con Israel”.
El mandatario dijo además que la campaña militar contra Hezbolá en Líbano continuaría, reiterando que el alto el fuego con Irán no incluía al grupo armado libanés. “Seguimos atacándolo con fuerza”, declaró Netanyahu, de acuerdo a lo que consignaron medios locales.
Respecto al conflicto con Irán, Netanyahu dijo que Israel “sigue preparado para la acción”, y agregó: “Estamos listos para reanudar el combate en cualquier momento que sea necesario”.