El Ministerio de Asuntos Exteriores de España exigió mediante un comunicado la liberación inmediata de Saif Abu Keshek, un ciudadano español de origen palestino que, según afirma, se encuentra “detenido ilegalmente” por Israel tras la interceptación de la Flotilla Global Sumud –que tenía la intención de llegar al territorio palestino de la Franja de Gaza–, horas después de que un tribunal israelí decidiera prorrogar su detención dos días más.

Abu Keshek y el brasileño Thiago Ávila comparecieron este domingo ante un tribunal de la ciudad israelí de Ashkelon, situada sobre las costas del mar Mediterráneo, muy cerca de la frontera norte de Gaza, días después de que las fuerzas israelíes interceptaran en aguas internacionales, frente a las costas de Grecia, al menos 22 embarcaciones de la flotilla que intentaba romper el bloqueo marítimo israelí del devastado territorio palestino para entregar ayuda humanitaria.

Casi la totalidad de los 175 activistas con tripulantes de 70 países fueron trasladados a Grecia y desde allí irían hacia sus lugares de origen, pero dos integrantes de la flotilla, Abu Keshek y Ávila, fueron trasladados posteriormente a Israel para ser interrogados.

Tanto España como Brasil vienen denunciando desde hace largo tiempo las acciones israelíes en Gaza, por lo que la acción de las autoridades israelíes claramente apunta a escalar en ese frente diplomático.

El domingo, la organización de derechos humanos que representa a los dos activistas, que de acuerdo con lo que informó el diario israelí Haaretz comenzaron una huelga de hambre, afirmó que el tribunal había dictaminado prolongar su detención y que no se habían presentado cargos formales contra ellos.

“El tribunal prorrogó su detención dos días”, declaró a la Agencia France-Presse Miriam Azem, coordinadora de incidencia internacional de la organización Adalah.

Una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores de España declaró al diario británico The Guardian el domingo que el cónsul español en Tel Aviv había asistido a la vista judicial de Abu Keshek, y agregó que tanto él como Ávila se encontraban “detenidos ilegalmente”.

“El gobierno español exige su liberación inmediata”, expresó el embajador, quien dijo que el martes los detenidos tendrán otra instancia ante la justicia.

El sábado, Adalah informó que sus abogados se habían reunido con los dos activistas detenidos en la prisión de Shikma, en Ashkelon.

La organización de derechos humanos indicó que Ávila había declarado a los abogados que había sido “sometido a una brutalidad extrema” durante la incautación de las embarcaciones, afirmando que lo habían “arrastrado boca abajo por el suelo y golpeado con tanta violencia que perdió el conocimiento dos veces”.

Desde la organización Adalah se informó además que Ávila relató que desde su llegada a Israel permaneció “aislado y con los ojos vendados”.