Tras varios días de intercambios de ataques de baja intensidad en la zona del estrecho de Ormuz, iraníes y estadounidenses retomaron la calma, aunque el camino para la reanudación de las negociaciones entre las partes sigue siendo una instancia poco clara.
Este lunes, en una publicación en Truth, la red social de la que es propietario, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que Irán “ha solicitado una reunión” y que esta “tendrá lugar mañana en Doha”, la capital de Qatar, uno de los países que, junto con Pakistán, está ejerciendo el rol de mediador entre las partes en conflicto.
Pero poco después, en un comunicado consignado por agencias internacionales, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, declaró que no están programadas conversaciones entre Teherán y Washington para los próximos días.
El funcionario sí puntualizó que una delegación técnica iraní visitará Qatar esta semana, pero que ese equipo no guarda relación con la visita al país del Golfo de funcionarios estadounidenses, entre ellos, los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner.
De acuerdo con lo que informó el portal France 24, Baghaei agregó que Teherán no ha iniciado negociaciones para un acuerdo definitivo, ya que estas requieren la implementación de ciertos puntos del memorando de entendimiento, que es la prioridad de Irán en este momento.
Por otra parte, funcionarios iraníes declararon este lunes que su país no permitirá que ningún otro Estado participe en las labores de desminado del estrecho de Ormuz.
Desde Teherán se considera que el artículo 5 del memorando de entendimiento lo faculta para llevar a cabo los procedimientos necesarios para la retirada de minas, así como para facilitar el tránsito de buques a través del estrecho.
Esta declaración se produjo tras el encuentro en París entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el sultán de Omán, Haitham bin Tariq Al Said.
Luego de esa reunión, el mandatario galo expresó que su país colaboraría con Omán y otros países en la remoción de los explosivos del pasaje marítimo. A esto respondió de manera categórica desde Teherán el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, quien afirmó que esa tarea es competencia exclusiva de Irán y recomendó a Macron que no “complique” con sus “provocaciones” una situación que ya es “delicada y compleja”.
Pero más allá del conflicto directo entre Irán y Estados Unidos, este lunes otros focos de conflicto estuvieron activos en Medio Oriente.
Las fuerzas israelíes atacaron zonas del sur de Líbano donde operan los milicianos de Hezbolá, y además se reportaron ataques de Israel sobre la zona sur de Siria y también sobre la devastada Franja de Gaza.
A pesar del acuerdo firmado la semana pasada entre funcionarios israelíes y libaneses en Washington con la mediación de Estados Unidos, el gobierno de Israel que lidera el primer ministro Benjamin Netanyahu aclaró que no se retirará del territorio libanés hasta que Hezbolá no se haya desarmado.
