Mientras los algoritmos optimizan la atención y segmentan audiencias hasta niveles extremos, los medios públicos tienen una responsabilidad distinta: aportar a sostener la idea de ciudadanía, a reconstruir lo común.
Un día sí y otro también, dirigentes de la oposición hablan mal del presidente, del Frente Amplio, de sus ministros. Y en esa deriva, la gente va perdiendo el sentido de la política.
Uruguay perdió la oportunidad de avanzar en una solución más ambiciosa para el transporte metropolitano. Una decisión que implicaba riesgos políticos, pero también la posibilidad de transformar de manera significativa la vida cotidiana.