Los llamados tribunales de drogas no constituyen, en la práctica, una verdadera alternativa al encarcelamiento. Las personas, en ciertos casos, terminan cumpliendo más tiempo de privación de libertad que en el régimen ordinario.
En Uruguay, el marco normativo vigente no reconoce de forma expresa los trastornos mentales como enfermedades profesionales: la Ley 16.074 los limita a causas físicas, químicas o biológicas.
El genocidio contra el pueblo armenio ocurrió y comenzó en la década de 1890, tuvo su culminación más brutal entre 1915 y 1923 y hoy continúa en la forma de genocidio cultural y en el negacionismo sistemático.
Hoy nos asustamos por una tendencia viral. Pero los pibes no se bancan más el estado de las cosas y al Estado en su ausencia, la poca respuesta institucional, la violencia cotidiana a la que están sometidos.
Lo que está en juego no es solo la llegada de nuevas inversiones o la concreción de acuerdos puntuales; es la posibilidad de repensar el lugar de las industrias creativas en nuestra estrategia de desarrollo.