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Paysandú Cultura
Sello conmemorativo del teatro Florencio Sánchez. · Foto: Intendencia de Paysandú

Sello conmemorativo del teatro Florencio Sánchez.

Foto: Intendencia de Paysandú

Se lanzó sello conmemorativo por los 150 años del teatro Florencio Sánchez

La bandoneonista Teresita Godoy interpretó un tango y los bailarines, del mismo género, Carla Mazzolini y Gaspar Godoy bailaron otro.

En 1859 sanduceros liderados por el entonces jefe político, coronel Basilio Pinilla, se reunieron y se comprometieron a llevar adelante una idea que abrazaron todos: construir un teatro. Un año más tarde, se colocó la piedra fundamental. Pocos años después, Paysandú debió defenderse de la invasión portuguesa.

Ese grupo fue de 35 accionistas y aportó 240 pesos para erigir el teatro sanducero. Los arquitectos de la obra fueron los suizos Francisco y Bernardo Poncini. Nació como teatro Progreso y, en 1921, tomó el nombre de Florencio Sánchez. En 1975 fue declarado monumento histórico nacional.

En la ceremonia en la que se lanzó el sello conmemorativo estuvieron presentes los diputados Fermín Farinha y Juan Gorosterrazú; los integrantes de la Fundación Carlos Leoni y Walter Belvisi; ediles oficialistas; directores municipales; alcaldes; el jefe de Policía, Alejandro Sánchez; y miembros de la comisión departamental de patrimonio.

La bandoneonista Teresita Godoy interpretó un tango y los bailarines del mismo género, Carla Mazzolini y Gaspar Godoy, bailaron otro. En las últimas administraciones, el Florencio ha sido reacondicionado, se lo ha equipado tecnológicamente y se le instaló aire acondicionado.

En el teatro se desarrollan diversas actividades culturales y hay quienes sostienen que se interpretó por primera vez el himno nacional y actuó el mago Carlos Gardel. “Hay aniversarios como estos que nos permiten comprender mucho mejor quiénes somos. Los 150 años del teatro Florencio Sánchez son para Paysandú importantes. Detrás del teatro hay mucho más que un edificio, hay memoria, identidad departamental”, inició la intervención el diputado Farinha.

Un actor privilegiado

La idea sobrevivió y, el 6 de octubre de 1876, finalmente el Florencio Sánchez abrió sus puertas como teatro Progreso. “El nombre marcaba lo que pretendían aquellos hombres para este espacio”, agregó el legislador. El teatro ha sido un actor privilegiado de la vida cultural del departamento, el país y la región.

El proyecto lo llevó a cabo lasociedad sanducera organizada, bajo la idea de lo que vale la pena. Reconoció a los que mantienen vivo el teatro y “a todos los que han integrado los Amigos del Teatro Florencio Sánchez”: “Por todo lo anterior promovimos la emisión de un sello conmemorativo”. Agradeció al Correo por haber tomado la iniciativa: “El sello representa la permanencia, la historia. Es parte del acervo filatélico”.

Belvisi, uno de los presidentes de la Fundación Amigos del Florencio, dijo que “tenemos un agradecimiento para el Correo Nacional”. “Nos mueve el cariño, el respeto y el amor por este ícono de la cultura, de la arquitectura nacional. En este teatro hay mucha espiritualidad. No siempre tuvo momentos fáciles. El teatro tiene dos vidas: lo que vale en sí mismo y lo que sucede en este escenario”.

Belvisi, que es arquitecto y fue intendente interventor y luego intendente electo, trajo a colación que “en 1916/17 se incorporaron una serie de modificaciones a la estructura que se mantienen hasta hoy”. “Acá, en este escenario, sucedieron cosas que marcaron la historia de Paysandú. Se cantó la leyenda patria de Juan Zorrilla de San Martín. Fue un faro irradiador. Paysandú quiere su teatro”. “Hay una administración municipal que nos ha prestado su apoyo. En conjunto hemos tenido mejores resultados. El aire acondicionado alargó la temporada y dio seguridad al espectador”. Propuso al intendente la constitución de un “centro cultural, de vanguardia y que así fluya la cultura”.

Por su parte, el vicepresidente del Correo, que además es arquitecto, en sus primeras palabras expresó que “estar al frente de este edificio me emociona mucho”. “150 años son generaciones de artistas, de trabajadores, de espectadores que encontraron en este lugar un espacio para expresarse, emocionarse, compartir. En un teatro, las emociones cobran vida”.

Por su parteel intendente Nicolás Olivera expresó que Paysandú “le debe un reconocimiento a la labor de un transformador, Pinilla”. “A mí siempre me interpela lo mismo: qué habrá llevado a aquellos hombres y mujeres, hace 150 años, a poner una primera piedra fundamental y mantenerla con la constancia y perseverancia, con el coraje que por aquellas épocas había que tener”.

“Imagínense hoy juntarnos nosotros y pensar en poner una piedra fundamental para sentar las bases de una obra magnánima como esta. Tamaña empresa, tamaño coraje. Creo que Paysandú le debe un reconocimiento a la labor de alguien profundamente transformador como Pinilla. Rebobinen 150 años para atrás. Cada vez que uno decide emprender algo, y cuanto más grande es la empresa, por supuesto que hay más detractores. Unos diciendo que no hay que hacerlo o hacerlo distinto. La diferencia está en el que hace. De eso se trata la política con p mayúscula”.

“El desafío es cómo les damos vida a estas tablas” y hablar “del coraje de los que lo siguen manteniendo”, como la Fundación Amigos del Florencio Sánchez. En ellos destacó “la vocación de servicio”. “Esto tiene mucho más mañana”, cerró el intendente.

El evento culminó con la interpretación de un tango, actividad a la que la Intendencia le ha dado mucho espacio, a cargo de Teresita Godoy, y un baile de la pareja Carla Mazzolini y Gaspar Godoy.