El funcionamiento del refugio Santa Elena de Paysandú atraviesa un momento crítico según denunciaron sus trabajadores en un comunicado público en el que exponen una serie de dificultades que van desde atrasos salariales hasta carencias estructurales y de gestión.

El documento, firmado por el colectivo de trabajadores y trabajadoras del refugio e integrantes del núcleo local del Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines, describe un escenario complejo tanto en lo laboral como en la atención del servicio.

En cuanto a la operativa diaria, advierten que el refugio no cuenta con condiciones edilicias adecuadas ni con cupos suficientes para atender a la población, situación que se ha agravado a partir de episodios climáticos. Esta situación ha derivado en que personas queden sin acceso a un lugar donde pernoctar.

A su vez, también remarcan la falta de insumos básicos y una situación financiera comprometida: proveedores impagos desde hace al menos dos meses, lo que repercute directamente en la calidad del servicio y en la capacidad de respuesta del dispositivo.

En el plano laboral, el comunicado pone el foco en la precariedad de los vínculos contractuales. Denuncian la existencia de contratos sin fecha ni firma, así como incertidumbre sobre la continuidad laboral. A esto se suma el atraso en el pago de salarios –particularmente el correspondiente a marzo–, lo que configura, según indican, el segundo mes consecutivo de incumplimiento.

También se mencionan pagos realizados fuera de plazo, como el salario de diciembre, y deudas pendientes por concepto de horas extras correspondientes a junio y julio de 2025.

“Estos incumplimientos generan inestabilidad e incertidumbre, afectando nuestras condiciones de vida y bienestar emocional”, expresa el colectivo, y subraya la exigencia de las tareas que desarrollan, en contacto permanente con personas en situación de vulnerabilidad.

El documento también da cuenta de un conflicto institucional entre las organizaciones involucradas en la gestión del refugio. Por un lado, desde Claeh –institución responsable del dispositivo– se señala la falta de partidas por parte del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), mientras que desde este último se observan aspectos vinculados a las rendiciones de cuentas.

Según afirman los trabajadores, en reuniones internas se les ha informado sobre la incorporación de nuevos requerimientos administrativos, lo que prolonga los procesos y profundiza la incertidumbre. En ese sentido, reclaman que estas dificultades no recaigan sobre el personal ni afecten el cobro en tiempo y forma.

En otro tramo del comunicado, el colectivo cuestiona declaraciones recientes de un exdirector del Mides, al considerar inapropiado el uso de la problemática de las personas en situación de calle en el marco de disputas político-partidarias. “Se trata de una problemática compleja, agravada desde la pandemia, que no ha sido abordada con la urgencia necesaria por ninguna gestión”, sostienen, al tiempo que reclaman un enfoque que priorice la dignidad de las personas.

Finalmente, los trabajadores expresan su preocupación por lo que consideran una desconexión entre el discurso público y la realidad cotidiana del refugio. En ese marco, llaman a que la situación sea atendida con “seriedad y urgencia”, con el objetivo de garantizar condiciones laborales dignas y un adecuado funcionamiento del dispositivo.

Respuesta institucional

Por su parte, la directora departamental del Mides, María Inés Firpo, se refirió, en dialogo con la diaria, a los reclamos planteados por trabajadores del refugio Santa Elena, señalando que el tema se encuentra en evaluación, y aseguró que desde el área correspondiente se están analizando posibles soluciones. En ese sentido, destacó la importancia del diálogo para avanzar en respuestas concretas y evitar la profundización del conflicto.

“Nosotros sabemos que hay gente que queda afuera de noche por falta de cupos. Hay noches en las que queda gente afuera”, añadió, remarcando la importancia de la implementación de la nueva estrategia orientada a las personas en situación de calle.

Asimismo, indicó que se mantienen canales abiertos con representantes de los trabajadores, con el objetivo de atender las demandas y buscar alternativas que contemplen la situación del sector. Por su parte, los trabajadores continúan a la espera de definiciones que den respuesta a sus planteos.

Según consignó Firpo, el viernes el Claeh recibió la partida de 30 millones de pesos para hacer frente a los salarios de los trabajadores.