Gastón Berreta fue edil departamental por dos períodos. Es oriundo de la ciudad de Colonia y abogado de profesión. Para el segundo mandato del intendente Nicolás Olivera fue convocado para estar al frente de un área muy sensible para la comunidad. El departamento registra alrededor de 1.100 siniestros de tránsito al año, de los cuales más de 800 involucran motocicletas. Esto se resume en que hay entre tres y cuatro siniestros por día, principalmente en la ciudad.
Los altos índices de accidentes en el departamento preocupan al jerarca. En ese sentido, la Dirección de Tránsito de Paysandú atraviesa una etapa de reorganización y fortalecimiento de sus distintas áreas, con el objetivo de mejorar la fiscalización, avanzar en infraestructura vial y profundizar el trabajo educativo para enfrentar uno de los principales problemas del departamento: la alta siniestralidad en el tránsito.
Berreta explicó que la Dirección de Tránsito tiene su base operativa en el Palacio Municipal, donde se concentran las áreas administrativas y de atención al público.
“En el Palacio están ubicadas todas las oficinas referentes a automotores, donde se hacen trámites de empadronamiento, reempadronamiento, convenios y transferencias de vehículos”, señaló.
Allí también se expiden las licencias de conducir y a diario se tramitan permisos nuevos y renovaciones para motocicletas, automóviles, camiones y otras categorías.
“Todo lo relativo a expedientes administrativos también está centralizado allí”, indicó.
Movilidad Urbana y el procesamiento de infracciones
Además, destacó que otra de las “patas fundamentales” de la dirección es el área de Movilidad Urbana, donde se procesan las multas y los expedientes vinculados a infracciones de tránsito.
En ese marco, recordó que la intendencia trabaja de manera coordinada con el Ministerio del Interior, que también lleva adelante tareas de fiscalización y control en la vía pública. “Todas las presuntas infracciones que se detectan mediante esos controles también son trasladadas a Movilidad Urbana”, explicó.
La encargada del área es Patricia Duarte, quien también coordina el cuerpo inspectivo y diferentes tareas operativas vinculadas al control vehicular. “Patricia está al frente de Movilidad Urbana, con todas las áreas que la integran, y es una pieza importante dentro de la estructura”, comentó.
Educación vial: “La clave está en generar un cambio cultural”
Uno de los puntos en los que más énfasis hizo el director fue el fortalecimiento del Área de Educación Vial, a la que definió como uno de los pilares de la actual gestión.
“Creemos que es clave en materia de tránsito. Todos podemos tener conocimiento, pero la forma de transmitirlo y cómo llega al otro es fundamental”, señaló al respecto.
El área está encabezada por Rosario Teixeira, que es docente y a quien Berreta valoró especialmente por su formación pedagógica.
“Para educar no alcanza con saber, también hay que tener la capacidad de enseñar y transmitir. Rosario tiene ese plus y lo valoramos enormemente”, remarcó.
En este sentido, adelantó que la dirección viene desarrollando actividades en escuelas, liceos y centros educativos, donde brinda charlas y talleres orientados principalmente a niñas, niños y adolescentes.
Entre las iniciativas impulsadas, destacó el programa Cerebros en el Tránsito, una propuesta a la que calificó como “la primera experiencia de este tipo a nivel país” y que apunta a trabajar con alumnos de cuarto, quinto y sexto año escolar.
“La idea es enfocarnos en los más jóvenes, porque son quienes después ayudan a generar el cambio cultural y transmiten hábitos correctos también a los adultos”, señaló.
Ingeniería vial y asesoramiento técnico
La Dirección de Tránsito también cuenta con un Área de Ingeniería Vial que es la encargada del pintado de calles, señalización, cartelería y demarcación urbana.
Las autoridades explicaron a la diaria que esta área ha cobrado especial relevancia en los últimos meses debido a las distintas intervenciones que se han realizado tanto en la ciudad como en el interior del departamento.
Todo lo relativo a cartelería, señalética y pintura se realiza a través de Ingeniería Vial. En ese sector cumple funciones Jorge Scarpini, que es un técnico especializado.
“Es una persona con muchísima experiencia y conocimiento técnico. Creíamos importante incorporarlo directamente a la dirección para asesorarnos en cada intervención”, destacó.
A su vez señaló que el trabajo se hace en coordinación con la Unidad de Diseño y con los ingenieros Diego y Gustavo Belvisi, quienes aportan estudios técnicos antes de ejecutar cambios en la circulación o infraestructura vial.
“La gente muchas veces solicita determinadas medidas pero antes hay que analizar si son viables, si generan beneficios o si pueden resultar contraproducentes. Para eso es fundamental el respaldo técnico”, afirmó.
El cuerpo inspectivo y la cobertura territorial
Actualmente, la Intendencia de Paysandú cuenta con 37 inspectores de tránsito, un número que se considera importante y que puede resultar insuficiente porque hace años no se han incorporado inspectores. En esa línea, Berreta recordó que el crecimiento del plantel se dio principalmente a partir de ingresos realizados en 2011 y 2014.
“En 2011 ingresaron 25 inspectores aunque con el tiempo muchos se jubilaron o fueron trasladados. Luego ingresaron otros 20 funcionarios en 2014, que son los que en gran medida continúan hoy”, explicó.
La mayoría de los inspectores desarrolla tareas en la capital departamental, mientras que Guichón es la única alcaldía que tiene funcionarios permanentes.
“La segunda ciudad del departamento cuenta con dos inspectores residentes y, cuando otras alcaldías o municipios solicitan apoyo, nuestros inspectores concurren”, indicó.
Hay más de 120.000 vehículos y un claro predominio de motos
En cuanto al parque automotor del departamento, el director estimó que actualmente Paysandú supera los 120.000 vehículos registrados.
La cifra más llamativa es la que corresponde al número de motocicletas. “Tenemos aproximadamente entre 70.000 y 80.000 motos. Es impresionante la cantidad que hay en el departamento”, comentó.
Durante la entrevista también fue consultado sobre la reciente modificación normativa que volvió a vincular el pago de multas de tránsito con el pago de la patente de rodados.
Berreta recordó que el gobierno nacional anterior había separado ambos conceptos, pero la nueva administración resolvió volver a unificarlos, una medida que fue avalada además por el Congreso de Intendentes.
Hoy no se puede pagar la patente si hay multas pendientes. “Primero deben regularizarse las deudas” explicó. No obstante, evitó pronunciarse sobre si el sistema será más efectivo.
“La morosidad siempre ha sido alta. Habrá que ver, con el correr del tiempo, si esta medida logra reducirla”, señaló.
También aclaró que la Dirección de Tránsito no maneja cifras de recaudación vinculadas a multas o patentes, ya que esos datos corresponden a otras áreas de la intendencia.
La preocupación por la siniestralidad
Uno de los tramos más importantes de la entrevista estuvo dedicado a la problemática de los accidentes de tránsito, especialmente luego de que informes de Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) volvieran a ubicar a Paysandú entre los departamentos con mayores índices de siniestralidad.
“Paysandú no es una isla. Lo que ocurre acá forma parte de un problema nacional muy serio”, sostuvo el jerarca.
“Estamos hablando de tres o cuatro accidentes por día, mayoritariamente en la ciudad”, precisó.
El director reconoció que los números se mantienen elevados desde el período posterior a la pandemia y advirtió que la problemática también se refleja en la cantidad de lesionados graves y fallecidos. “Vemos todos los días en los medios la gravedad que tienen hoy la accidentalidad y la mortalidad en el tránsito a nivel país”, señaló.
Trabajo conjunto con Unasev
Berreta indicó que desde que asumió, en julio del año pasado, una de las primeras medidas fue establecer contacto con el presidente de Unasev, Marcelo Metediera, quien prometió visitar el departamento próximamente. “La idea es trabajar en conjunto y fortalecer las acciones interinstitucionales. Eso nos parece fundamental”, afirmó.
Para la intendencia la estrategia de la Dirección de Tránsito apunta a combinar mayores controles inspectivos, presencia en puntos estratégicos, obras de ingeniería vial y campañas educativas permanentes.
“La idea es empezar a generar acciones que permitan, con el tiempo, reducir la siniestralidad. Sabemos que es un trabajo largo, pero entendemos que es el camino correcto”, concluyó.
