Saltar a contenido
Paysandú Política
Carlos Batista · Foto: Intendencia de Paysandú

Carlos Batista

Foto: Intendencia de Paysandú

Carlos Batista: “Hoy el vertedero está funcionando bien”

El director general de Servicios de la Intendencia defendió los cambios proyectados en la recolección de residuos, habló sobre el vertedero municipal, el plan de arbolado y la preparación ante una posible creciente del río Uruguay.

El director de Servicios de la Intendencia de Salto, Carlos Batista, repasó los principales desafíos de la gestión en entrevista con la diaria.

La Dirección General de Servicios es una de las áreas más grandes de la intendencia. ¿Cómo llegó a ocupar esa responsabilidad?

Mi historia está muy vinculada al trabajo en equipo. Vengo del barrio Curupí, de la zona norte de Paysandú, donde aprendimos a organizarnos entre vecinos para mejorar nuestra calidad de vida. Allí formamos una comisión barrial y fuimos construyendo entre todos. Esa experiencia me marcó y me enseñó que los objetivos se logran trabajando colectivamente.

Con Nicolás Olivera nos conocemos desde hace muchos años, cuando él desarrollaba otras actividades políticas. Yo soy funcionario municipal presupuestado desde hace dos décadas y siempre estuve vinculado a distintas áreas de la intendencia.

¿Qué tan amplia es la Dirección de Servicios?

Es una dirección muy grande y diversa. Tenemos bajo nuestra órbita a Promoción Social, Inspectoría y Espacios Públicos. Además, gestionamos comedores, centros diurnos, policlínicas en convenio con ASSE, el mantenimiento de la residencia universitaria, plazas, avenidas, el vertedero municipal, el cementerio y una cantidad importante de servicios esenciales para la ciudad. Estamos permanentemente atendiendo situaciones que requieren respuesta inmediata.

¿Cuántas personas trabajan en el área?

Tenemos 347 funcionarios entre presupuestados y contratados. A eso se suman unos 115 trabajadores vinculados a fundación A Ganar, además de personal de programas como Uruguay Impulsa. En determinados momentos podemos llegar a coordinar tareas con cerca de 600 personas. Es la dirección que cuenta con la mayor cantidad de funcionarios dentro de la intendencia.

Uno de los temas discutidos fue la utilización del velódromo como refugio durante el invierno. ¿Por qué la intendencia planteó reparos?

Porque entendíamos que no era un lugar adecuado para albergar personas. El subsuelo tiene mucha humedad y además el espacio es reducido, lo que genera dificultades de convivencia. Lo planteamos desde el inicio en las reuniones del Cecoed [Centro Coordinador de Emergencias Departamentales]. Hubo diálogo con las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social y se comprendieron nuestras razones. No hubo ningún conflicto institucional. Se evaluaron otras alternativas y se trabajó de manera coordinada.

También se ha cuestionado la seguridad de algunos trabajadores trasladados en camiones.

Es una situación que hemos tratado de corregir. A veces debemos movilizar grandes grupos de personas hacia distintos puntos de la ciudad y en ocasiones puntuales se han realizado traslados en esas condiciones. No es lo ideal, pero cuando ha ocurrido se hizo tomando todas las precauciones posibles. De todas formas, somos conscientes de que la seguridad debe ser siempre una prioridad.

La Junta Departamental no aprobó el impuesto ambiental impulsado por el Ejecutivo. ¿Eso afecta los planes previstos?

No cambia los objetivos. Evidentemente obliga a reorganizar recursos y ajustar algunas partidas, pero las obras previstas se van a realizar. El intendente Nicolás Olivera ha demostrado capacidad para administrar y concretar proyectos importantes con recursos municipales. Habrá que redistribuir esfuerzos, pero los compromisos asumidos con la ciudadanía se van a cumplir.

¿Cuáles son las principales novedades en materia de gestión de residuos?

Estamos impulsando un cambio muy importante. La nueva licitación prevé la incorporación de camiones con carga lateral y la instalación de 950 contenedores de 3.200 litros. Además, vamos a implementar planes piloto de clasificación domiciliaria en sectores de la zona norte y de la zona sur de la ciudad. Las familias contarán con recipientes diferenciados para separar residuos reciclables y no reciclables. Es una transformación profunda que apunta a modernizar todo el sistema.

La fumigación y el control de roedores son otras preocupaciones frecuentes de los vecinos.

Tenemos responsabilidad directa en esos temas y venimos trabajando intensamente. Se realizan fumigaciones y desratizaciones en distintos puntos de la ciudad, especialmente en las zonas donde históricamente se detecta mayor presencia de roedores. Hemos dividido Paysandú en sectores para intervenir de forma más eficiente y sostenida.

¿Cuánta basura genera la ciudad?

Estamos hablando de entre 80 y 90 toneladas diarias. Eso muestra la magnitud del desafío que implica la gestión de residuos y la necesidad de seguir mejorando los sistemas de recolección y disposición final.

El vertedero municipal ha sido un tema polémico. ¿Cuál es la situación actual?

Hoy el vertedero está funcionando bien. Invitamos a quienes tengan dudas a recorrerlo. Se trabaja diariamente en el control de los residuos, el mantenimiento de los caminos internos y la prevención de incendios. Sabemos que históricamente ha sido un problema complejo para todos los gobiernos, pero entendemos que se han tomado decisiones importantes para mejorar la situación.

¿Qué reflexión hace sobre la experiencia con Sandeco?

Fue una situación que se fue deteriorando con el tiempo. Los propios trabajadores advertían sobre dificultades de funcionamiento y problemas vinculados a pagos. Llegó un momento en que la continuidad era inviable y se decidió rescindir el contrato para dar paso a la empresa que había quedado segunda en la licitación. Fue una medida tomada pensando en garantizar el servicio.

Otro proyecto destacado es el plan de arbolado. ¿Qué alcance tendrá?

La meta es plantar entre 11.000 y 12.000 árboles en todo el departamento. Se realizaron relevamientos para identificar especies que ya cumplieron su ciclo de vida y que requieren sustitución. La primera etapa contempla unos 1.500 ejemplares y posteriormente se continuará con nuevas plantaciones. Queremos un Paysandú más verde y con mejor calidad ambiental.

Finalmente, ¿cómo se prepara la intendencia ante una posible creciente del río Uruguay?

Estamos trabajando junto con el Cecoed monitoreando la situación diariamente. La prioridad es estar preparados para actuar con rapidez si es necesario evacuar familias. Ya se coordinan recursos y logística para responder de la manera más eficiente posible. Esperamos que el impacto sea el menor, pero debemos estar listos para cualquier escenario.