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Paysandú Educación
Gabriel Quirici (Archivo, julio de 2026) · Foto: Alessandro Maradei

Gabriel Quirici (Archivo, julio de 2026)

Foto: Alessandro Maradei

Director Nacional de Educación: “Un país desarrollado democratiza su educación”

Gabriel Quirici destacó el crecimiento de las becas para estudiantes de educación media, el fortalecimiento de los acompañamientos educativos y la necesidad de profundizar la descentralización de la formación terciaria.

El director nacional de Educación, Gabriel Quirici, conversó con la diaria en Paysandú refiriéndose al conjunto de políticas que el gobierno impulsa para fortalecer la educación media, con especial énfasis en el acompañamiento de los estudiantes y el aumento de las becas.

Asimismo, también hizo foco en el impacto de la inteligencia artificial en las aulas y defendió un uso crítico y ético de estas herramientas.

Considera que una de las principales líneas de la política educativa nacional es realizar una mayor inversión en la adolescencia.

En ese sentido, señaló que se pasó de poco más de 10.000 a 23.000 estudiantes becados, al tiempo que el objetivo establecido para el final del quinquenio es mucho mayor: alcanzar las 70.000 becas.

Quirici indicó, además, que este año se registraron alrededor de 75.000 solicitudes de becas, lo que, a su entender demuestra que el país se encuentra cerca de cubrir la demanda prevista para el cierre del período.

El jerarca remarcó que las becas no deben ser entendidas únicamente como una transferencia económica. “No son números, son chiquilines”, sostuvo, al referirse a las dificultades que atraviesan muchos adolescentes y a la importancia de contar con recursos para elementos básicos como calzado, mochilas y alimentación.

En esa misma línea, destacó la ampliación de los comedores en educación media y el desarrollo de políticas de acompañamiento para aquellos estudiantes que presentan mayores dificultades económicas, alimentarias, de salud mental o de convivencia.

El trabajo conjunto en Paysandú

Su visita a Paysandú se dio en el marco de la promoción de la Universidad de la Educación que impulsa el gobierno. Quirici valoró especialmente la articulación entre distintos niveles de gobierno y organismos públicos destacando el convenio entre el Ministerio de Educación y Cultura, la Intendencia de Paysandú y la ANEP para fortalecer los programas Más Talento y Más Trayecto.

El programa Más Talento está dirigido a estudiantes de educación media superior de los quintiles socioeconómicos más bajos y combina apoyo alimentario con equipos de acompañamiento.

El convenio “permitirá fortalecer esos equipos y garantizar que los jóvenes que participan en el programa accedan a una beca universitaria”.

Para el director nacional de Educación, el valor de esta experiencia está también en la posibilidad de construir políticas educativas más allá de las diferencias partidarias. “Intendencia blanca, gobierno frenteamplista, administraciones distintas” pueden confluir, advirtió, cuando el objetivo es generar políticas que tengan impacto concreto en la vida de los estudiantes.

Más inversión y una educación más descentralizada

Quirici también planteó la necesidad de mirar la educación desde una perspectiva de largo plazo y no únicamente a partir de las discusiones presupuestales coyunturales.

“El país lo que tiene que pensar es cómo va a invertir más en educación de forma creciente”, afirmó.

En su visión, el crecimiento de la matrícula terciaria y la expansión de las oportunidades educativas obligan a pensar en mayores niveles de inversión. Sostuvo además que la responsabilidad no corresponde exclusivamente al Estado y mencionó la participación que pueden tener empresas, comunidades y gobiernos locales.

Otro de los ejes de su planteo fue la descentralización. Quirici destacó el crecimiento de la educación terciaria fuera de Montevideo y sostuvo que uno de los objetivos debe ser que los jóvenes puedan formarse profesionalmente en sus propios territorios sin que el acceso a una carrera implique necesariamente el desarraigo.

“Cada persona tiene derecho a ser profesional en su tierra”, afirmó.

En ese sentido, valoró el desarrollo de instituciones y propuestas educativas en el interior y mencionó la necesidad de articular las residencias estudiantiles para facilitar el acceso de jóvenes provenientes de zonas rurales y de distintas partes del país.

Inteligencia artificial: oportunidad y desafío

Otro de los temas abordados fue el impacto de la inteligencia artificial en la educación.

El jerarca destacó el trabajo que viene realizando Ceibal en torno al uso ético de estas tecnologías y consideró que existe un campo importante para desarrollar nuevas experiencias didácticas que integren inteligencia artificial y prácticas docentes.

Sin embargo, advirtió sobre los riesgos de utilizar estas herramientas para evaluar o elaborar juicios sobre los estudiantes sin considerar los sesgos que pueden contener.

“La inteligencia artificial es una matriz probabilística, no es que piensa algo por nosotros”, aseveró. Para Quirici, el desafío no pasa simplemente por incorporar tecnología en las aulas, sino por desarrollar capacidades críticas para utilizarla. En ese sentido, consideró necesario que los estudiantes aprendan a analizar, contrastar y curar la información producida por estas herramientas.

Como ejemplo, planteó que ante una pregunta histórica, una herramienta como ChatGPT puede ofrecer una fecha oficial, pero no necesariamente presentar las distintas discusiones historiográficas existentes. La formación disciplinar, sostuvo, es la que permite transformar esa información en conocimiento crítico.

Entiende que Uruguay atraviesa un momento de cambio cultural en el que la educación tendrá que adaptarse a nuevas formas de producción y circulación del conocimiento, sin abandonar la lectura crítica, la creación y el método científico. “Uruguay puede estar en la vanguardia”, afirmó, al referirse al vínculo entre educación, tecnología e inteligencia artificial.