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Paysandú Educación
(Archivo). · Foto: Ernesto Ryan

(Archivo).

Foto: Ernesto Ryan

Rápida acción de padres y dirección evitó pelea en el turno matutino del liceo 3, en Paysandú

El pasado martes, en el centro educativo ubicado en Zorrilla de San Martín y Andresito, se abortó una pelea entre estudiantes.

En Paysandú ya se han constatado fenómenos de violencia dentro de centros educativos o cerca de ellos.

El pasado martes 8 de setiembre, en el liceo 3, Aníbal Sampayo, ubicado en Zorrilla de San Martín y Andresito, enclave de las cooperativas de vivienda y zona con mayor crecimiento poblacional de la ciudad, se abortó una pelea entre estudiantes.

Un estudiante había llegado a su casa con una especie de arma blanca que un compañero le había pedido que guardara. La demora en regresar al hogar de uno de los estudiantes hizo que un familiar insistiera telefónicamente para que volviera pronto. Tras varios intentos, logró comunicarse con el joven, quien explicó su demora diciendo: “Pintó bruto bardo; ya voy”, y cortó la comunicación.

Al regresar a su casa, el estudiante llevaba consigo una especie de arma blanca, “como un cuchillito”, comentó a la diaria un padre que pidió reservar su identidad.

La familia del estudiante se comunicó rápidamente con el centro educativo. Uno de los adscriptos manifestó que esa mañana había estado “bastante complicada” debido a las peleas.

Al día siguiente, mediante una oportuna intervención, la dirección convocó a una reunión con padres y estudiantes involucrados y logró evitar un posible enfrentamiento entre adolescentes. Como consecuencia, un grupo de estudiantes fue suspendido durante un par de días.

“No hay más para acotar”

El director del liceo Ruben Bortagaray fue consultado por la diaria. Trasuntando cierta sorpresa, informó que “hoy [miércoles 9] me reintegro”. Sostuvo no haber visto nada en el parte diario que tiene el liceo. Por lo tanto, no hubo que citar al consejo asesor pedagógico.

El jerarca explicó que los baños suelen ser espacios donde se escriben mensajes y eso a veces genera problemas.

Una segunda consulta al director, para ver algunas otras circunstancias y saber si había recolectado más información, concluyó con un lacónico: “No hay más para acotar a lo ya manifestado”.

Por otra parte, Bortagaray destacó la efectividad pedagógica de la medida que impide el uso del celular en el aula.

También contra los docentes

El 17 de mayo, esta vez en el liceo 2 Juan Pivel Devoto, un padre agredió física y verbalmente a una adscripta.

En marzo de este año ya se habían producido episodios en los liceos 4 y 5 de la capital departamental.

En el liceo 4, por ejemplo, un estudiante golpeó al director tras una pelea con otro alumno en el baño del centro educativo. El jerarca quedó “muy golpeado, tanto física como emocionalmente”, había relatado en ese momento la presidenta de la Asociación de Funcionarios de Educación Media de Paysandú (Afempay), Zully Guichón.

Tanto la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) como Afempay reiteraron que la falta de recursos y el presupuesto insuficiente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) dificultan la prevención y atención de estas problemáticas.

Como repercusión de lo sucedido en la Facultad de Medicina en la capital del país, el Cenur Litoral Norte busca ampliar la prevención de la violencia y dar a conocer su equipo de atención.

Como informó la diaria días atrás, “el equipo técnico comenzó a funcionar en 2025 y atiende situaciones de violencia, acoso y discriminación” en los cuatro departamentos bajo su jurisdicción.