“Habrá referéndum”. Con dos palabras, la dirigente de la Federación Uruguaya de Estudiantes Universitarios Amira Fagúndez puso fin a las horas de incertidumbre que precedieron a la conferencia de prensa que brindó la Comisión Prorreferéndum contra la Ley de Urgente Consideración (LUC) este jueves para anunciar la cantidad de firmas alcanzadas para interponer el recurso de referéndum contra 135 artículos de la norma. El clima que reinaba entre los que se acercaron al PIT-CNT era de expectativa más que de nerviosismo, dado que en la noche del miércoles ya se contaba con más de 700.000 adhesiones.

Luego de la conferencia en la sede de la central sindical, una caravana de autos partió hacia Ciudad Vieja. La cuadra de la Corte Electoral se abarrotó de personas que esperaban, expectantes, la entrega de las firmas. El número alcanzado a las 5.00 creció: se presentaron más de 797.261 rubricas contra la LUC, superando por casi 100.000 la meta fijada por la Comisión Prorreferéndum.

“La lucha siempre pagó”

La conferencia estaba pautada para 12.30, pero poco antes del mediodía ya había pequeños grupos y personas solas fuera de la sede de la central sindical, con chalecos y banderas con la insignia de la campaña. Algunos aprovechaban la poca concurrencia hasta el momento para prescindir del tapabocas y tomar mate. La calle Jackson estaba cortada desde Charrúa hasta Guaná y la cuadra estaba silenciosa, más allá de los murmullos de las conversaciones y los saludos entre quienes iban llegando. Desde las ventanas de los edificios cercanos comenzaron a asomar curiosos y mensajes de apoyo. Un cartel colgado de un balcón rezaba “¡Gracias, militantes!”; lo acompañaba una bandera de Uruguay.

En la esquina de Jackson y Guaná, además de un grupito de policías que custodiaban el tránsito e informaban de los desvíos, vendedores ofrecían banderas y pañuelos con la insignia “No a la LUC”, banderas de Uruguay y del Frente Amplio y vuvuzelas. Fiel al estilo uruguayo, una mesa de recolección de firmas seguía recibiendo visitas de último momento, y cada tanto llegaba algún militante más a entregar su pila de papeletas firmadas, lo cual era celebrado con aplausos y vítores.

Sede del PIT-CNT, este jueves.

Sede del PIT-CNT, este jueves.

Foto: Federico Gutiérrez

“La campaña cumplió las expectativas ampliamente, y esto es un triunfo del militante de a pie; del que puso el puestito, del que fue a la barriada”, afirmó antes de entrar a la sede sindical el secretario general de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, Gustavo González, en diálogo con la diaria. El dirigente dijo que el resultado obtenido -aunque hasta ese momento no se conocía la cifra, pero sí que se había superado el mínimo- es “una nueva hazaña del pueblo uruguayo, que sacó lo mejor de su reserva moral”. “Muchos al inicio de esta campaña daban muy poco por ella, e incluso trataron de denostarla, pero ahora el pueblo decidió y va a decidir en las urnas”, reflexionó.

Dentro de la sede, a pocos minutos de comenzar la conferencia, el clima ya era de festejo, aunque las miradas y la atención de todos estaban puestas en el estrado, a la espera de la confirmación de lo que ya sabían pero aún no se animaban a celebrar. Fagúndez hizo uso de la palabra primero, visiblemente emocionada, y recordó que exactamente 48 años atrás fue asesinado el estudiante de secundaria Walter Medina por una pintada en la que pedía “consulta popular”. Luego pronunció las palabras que todos estaban esperando: “Queremos decir bien fuerte y bien claro que habrá referéndum”.

Pero faltaba saber el número, y su sucesor en la oratoria, el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, alargó la espera con un discurso que duró varios minutos antes de dar a conocer la cifra oficial: 763.443 firmas hasta las cinco de la mañana del jueves. En sus palabras, Pereira enfatizó el trabajo de los “militantes de a pie” y les pidió que “disfruten, sientan la felicidad de la tarea cumplida, de haber logrado el objetivo: rían y lloren, disfruten, la lucha siempre pagó”. Invitó a todo el que quisiera sumarse a la comisión de cara al “segundo tiempo de esta batalla” y afirmó que “si esto sigue así, en poco tiempo 135 artículos de la LUC ya no estarán en el ordenamiento jurídico nacional y será un logro del pueblo uruguayo”.

“No sé si dimensionamos el logro, pero implica casi cuatro [estadios] Maracaná llenos”, comparó el sindicalista, y en medio de aplausos dijo que “cuando todo faltaba, lo que sobraba fue amor”. “Acá si algo sobró es amor, afecto por el compañero, compromiso por el que está al lado. Créanme que todos los que estamos acá atrás tenemos el alma en la mano, conmovidos por lo que han sido capaces de hacer miles de hombres y mujeres, que lo único que tenían era una lapicera y una almohadilla y que salieron a dar la pelea más pacífica y potente que puede dar un pueblo cuando está en contra de una ley”, aseguró.

Fernando Pereira, a su llegada a la Corte Electoral.

Fernando Pereira, a su llegada a la Corte Electoral.

Foto: Ernesto Ryan

Además de destacar el rol de los militantes, Pereira se refirió a quienes decidieron no firmar pero “respetaron en toda la campaña, escucharon, leyeron el material”, porque, a su entender, “esta no fue una campaña de eslogan”. “Utilizamos el articulado de la ley, el formato de legislación que no queremos, utilizamos fundamentos y argumentos potentes”, afirmó. En esta línea también remarcó la participación de sectores del Partido Colorado y el Partido Nacional que se unieron a la campaña.

Pereira se refirió a la etapa que se inicia luego de presentadas las firmas. “Hoy empieza el segundo tiempo del partido y hay que jugarlo con la misma actitud, hablando con todos, sin levantar muros, colocando argumentos y firmeza, pero sobre todo colocando ternura a una propuesta que defiende a los más débiles, que no quiere dejar que en Uruguay se legisle con tan poca calidad democrática”.

Señaló que “el segundo tiempo” se llevará adelante con “energía y firmeza, pero sin adjetivos, sin insultos ni descalificaciones. La disputa es con una ley que es pésima; defendemos la democracia representativa, la que se designa en el Parlamento nacional, pero también defendemos la democracia directa, la que surge de la voluntad del pueblo uruguayo”.

Pereira resumió que la próxima etapa se tratará de informar. Advirtió que ya se han distribuido seis millones de ejemplares del material elaborado por la comisión, y en este sentido remarcó que “la gente sabe más de la LUC por la campaña que hicimos que por la discusión en el Senado, que fue pobre y sin preguntas a las organizaciones sociales”.

Personas sobre la calle Ituzaingó

Personas sobre la calle Ituzaingó

Foto: Ernesto Ryan

“Un cambio cualitativo en la política nacional”

Pereira terminó de hablar y los abrazos y las lágrimas brotaron por doquier. “¡Felicitaciones!”, “vamos, carajo” y expresiones del estilo se empezaron a replicar, e incluso, al mejor estilo partido de fútbol, nació un cántico de “¡Uruguay, Uruguay!”. Luego de varios minutos, Pereira salió de la sede con el papel que contenía el número en la mano y fue recibido por un aluvión de aplausos y gritos. Al bullicio de la gente que se había acercado a la calle Jackson -varias decenas más que antes de la conferencia- se sumaba el sonido de las bombas de estruendo y las vuvuzelas. Cerca de 13.30 llegó un camión con la bandera de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida para empezar a cargar las firmas que serían trasladadas hasta la Corte Electoral.

En medio de la agitación, el presidente del Frente Amplio (FA), Javier Miranda, conversó con la diaria sobre el resultado de la campaña. Confesó que “sinceramente” no esperaba llegar a la meta, y dijo sentirse “orgulloso” de su pueblo por la “gesta”, que calificó como “épica y formidable”. “Era muy difícil, pero una vez más la ciudadanía respondió”, apuntó. También, en tono de broma, dijo que el hecho de llegar a último momento al objetivo es “muy uruguayo”: “Siempre los partidos [se ganan] en los últimos cinco minutos, ¿no podemos ganar un partido 3-0 en el primer tiempo y liquidarlo?”, se preguntó.

Para Miranda, el resultado obtenido hoy “significa un cambio cualitativo en la política nacional”. Opinó que se trata de un proceso “muy valioso, porque se está desafiando a uno de los pilares de la política de este gobierno, que sin duda es regresivo y tiene aspectos negativos desde el origen, desde haber utilizado un mecanismo constitucional para haber hecho abuso para colar 30 o 35 leyes en una ley con tiempo acotado”. Asimismo, consideró que “lo que se negó de discusión parlamentaria ahora lo vamos a tener de discusión pública”.

En la misma línea, la dirigente de la Intersocial Feminista Soledad González calificó la hazaña como “un hecho histórico” que demuestra “que el pueblo uruguayo rechaza el avasallamiento que se comete con la LUC, en detrimento de la discusión pública y el debate político normal que debe tener un Parlamento”. Por tanto, dijo a la diaria, si bien el gobierno “puede tomar la estrategia que quiera”, es “inevitable que hable, porque lo que va a haber es una votación donde todos estamos obligados a ir a votar”.

Foto del artículo '“Habrá referéndum”: la Comisión Prorreferéndum entregó 797.261 firmas a la Corte Electoral'

Foto: Ernesto Ryan

¿Y ahora qué?

A partir de la entrega de las firmas, la Corte Electoral tiene 150 días hábiles para hacer el estudio de las adhesiones presentadas y legitimar su validez. Si al finalizar ese período el pronunciamiento es favorable, comienza a correr un nuevo plazo de 120 días hábiles para convocar al referéndum. En cualquier caso, hay un plazo de diez días hábiles para presentar un recurso de apelación.

Si se aprueba el recurso, se hace un acto eleccionario específico y obligatorio en el que la ciudadanía debe expresarse por sí o por no para derogar los artículos en cuestión. Al ingresar al cuarto secreto, el votante se va a encontrar con dos hojas: una para votar por sí al recurso presentado y otra por no. Según establece la ley, el voto en blanco se considerará voto por no. La ley también indica que “se considerará que el Cuerpo Electoral ha hecho lugar al recurso cuando sufraguen por sí más de la mitad de los votantes cuyo voto sea considerado válido”.

El ministro de la Corte Electoral Pablo Klappenbach explicó a la diaria que lo que se verifica en las adhesiones presentadas es que al día de hoy las personas estén habilitadas en el Registro Cívico, que hayan puesto sus datos y que la impresión digital -huella- coincida con la impresión digital que figura en los archivos de la Corte. Además, indicó que a cada una de las adhesiones se le pone un número y ese número permite hacer una trazabilidad de qué sucedió con cada una: si fue validada, si fue rechazada y por qué motivo fue rechazada.

Klappenbach recordó que la última campaña para impulsar un recurso de referéndum, el prerreferéndum contra la Ley Integral para las Personas Trans (19.684), utilizó un mecanismo diferente -vía corta- al que se aplicó en este caso -vía larga-, ambos previstos en la Ley 17.244, y no alcanzó el 25% del total del padrón electoral para poder llevar a cabo el referéndum. El último recurso de referéndum que utilizó la vía larga fue el que derogó la ley de Ancap en 2003.

Lacalle Pou: Si hay referéndum, “daremos el debate”

El presidente Luis Lacalle Pou dijo estar “orgulloso” de participar en un país que tiene elementos de democracia directa. “Ahora tiene un plazo la Corte Electoral para constatar que se han llegado a las firmas. De llegarse, daremos el debate”, agregó en rueda de prensa en la tarde de este jueves.

“Insistimos en que es una buena ley”, apuntó, y agregó: “Hoy la respuesta que tengo para darles es la tranquilidad de participar de una democracia en la cual un grupo de ciudadanos puede tener esta oportunidad de presentarse ante lo que ellos creen es un texto legal que no comparten”.

Más temprano, el diputado nacionalista Rodrigo Goñi reconoció que no esperaba el resultado de este jueves. “La democracia es un valor que tenemos que cuidar y proteger siempre, y tiene sus reglas, y a veces sus resultados no nos gustan. Nosotros estamos convencidos de que la LUC no sólo es muy buena, sino que ha demostrado serlo, entonces teníamos la esperanza de que no se pusiera en cuestión y existiera la posibilidad de su derogación”, dijo en el programa de Al pan pan, de Radio Sarandí.

Goñi dijo que hay que esperar a que se cuenten las firmas, pero llamó a la ciudadanía a “salir de esa locura de la polarización”. “Acá hay visiones distintas, pero por suerte la enorme mayoría de los uruguayos tiene una concepción democrática que, entre sus particularidades, tiene esta posibilidad de democracia directa y no hay mejor cosa que aceptarla”, agregó.

Para el coordinador de bancada del Partido Nacional, como la LUC se implementó durante un año y medio se podrá dar el debate sobre el resultado de los artículos aplicados. “Las principales disposiciones han sido muy aplicadas y vamos a tener los resultados a la vista, y por sí o por no la ciudadanía decidirá”, señaló.