El funcionamiento y la regulación del negocio de las apuestas deportivas se coló dentro del debate del proyecto de juego online que analiza la Cámara de Diputados, que prevé habilitar a operar vía internet a los casinos físicos ya instalados en el país. Es que una delegación de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) que asistió al Parlamento planteó que es “insuficiente” el monto que llega a los clubes hoy por Supermatch, el único juego de apuestas deportivas habilitado en Uruguay. Ante esto, se podría permitir el esponsoreo a clubes y asociaciones deportivas por parte de quienes sean habilitados a brindar juego online.

Este es uno de los varios puntos que deberán decidir en las próximas semanas los diputados que integran la Comisión de Hacienda, ya que la pretensión desde el Partido Nacional (PN) es aprobar el proyecto de ley sobre juego online antes de fin de año.

La normativa llegó desde el Ejecutivo a finales de 2021 con dos artículos y salió del Senado en agosto con una redacción ampliada, que generó consenso entre todos los partidos. Ahora en Diputados nuevamente hay conversaciones para establecer modificaciones y cada partido mostrará sus intenciones luego de la sesión del 9 de noviembre, cuando está previsto que asista el Ministerio de Economía y Finanzas.

Según comentaron a la diaria integrantes de la comisión, la redacción surgida del Senado no logra dilucidar si la habilitación para el juego online incluye o no el negocio de las apuestas deportivas, hoy bajo el monopolio de Supermatch. Además, la regulación y habilitación de la explotación del juego de apuestas en favor de La Banca —una entidad privada que agrupa a los agentes de quiniela y tiene el monopolio de los juegos de azar— generó dudas y por eso se convocó a distintos actores.

Uno de ellos fue la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), que asistió el último miércoles representada por Eduardo Ache, integrante del Comité Ejecutivo. “Sin duda que la prohibición que hay de esponsorear [a los equipos de fútbol por parte de las empresas de apuestas] nos afecta, es clarísimo”, dijo el dirigente del fútbol.

Las fuentes explicaron que hay diferencias entre el concepto de esponsoreo, que refiere a la aparición de una marca en una camiseta de un equipo o como patrocinador de un torneo, y la publicidad, que refiere, por ejemplo, a la emisión de piezas audiovisuales en la transmisión del evento.

Como no hay empresas de apuestas habilitadas a operar en Uruguay, cualquier tipo de publicidad por parte de estas compañías está prohibida, y de hecho la Dirección de Loterías y Quinielas multó tiempo atrás a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) por este motivo. Pero la prohibición cambiará cuando se apruebe el proyecto de juego online e ingresen más jugadores al mercado de apuestas, por lo que se podría incluir en la nueva regulación el planteo hecho por la AUF sobre el esponsoreo.

Según explicó la delegación, por concepto de apuestas ingresan unos 500.000 dólares al año que surgen de un fideicomiso que se creó en la Ley de Presupuesto de 2015, que prevé repartir entre la AUF y la Organización de Fútbol del Interior parte de las ganancias que surjan de Supermatch. Ache indicó que el dinero se comenzó a utilizar en 2020 y es distribuido entre los clubes para financiar planes de infraestructura para divisiones juveniles. El monto “es totalmente insuficiente porque los planteos que nos han hecho [empresas de apuestas] para poder esponsorear superan ese valor”, sostuvo el dirigente.

El integrante del Comité Ejecutivo dijo que hubo un ofrecimiento a la asociación de “700.000 dólares por año” y se tuvo que responder que “hay una normativa” por la “que no se puede poner esponsoreo en Uruguay”. Ache subrayó que la cifra ofertada era “sin negociar”, y no tiene “la menor duda” de que la AUF podría “haber recaudado un millón de dólares”, así como también lo podrían hacer “Nacional y Peñarol”. Entonces, estimó que se podría hablar “de entre cuatro y cinco millones de dólares al año” de “pérdida de esponsoreo del fútbol” por la prohibición vigente.

“Hay un gran interés” por apostar en partidos del fútbol uruguayo, “por ejemplo en el mercado asiático”, dijo Gabriela Machado, abogada de la AUF que asistió a la Comisión de Hacienda. “Hay que generar un rubro adicional para abrir ese mercado, que debe estar controlado y sobre el que se deben tomar precauciones, ser súper estrictos. Lo que buscamos es que no haya una prohibición específica” sobre el patrocinio, agregó.

“Es un tema a tratar con mucho cuidado, pero ese dinero se está yendo para todos lados, menos para la AUF. Entonces, entendiendo que nuestro fútbol siempre necesita recursos, consideramos importante regular, controlar y generar licencias” para el esponsoreo, señaló Machado. Además, repasó que la Federación Colombiana de Fútbol tiene como patrocinador a la casa de apuestas BetPlay y la Asociación del Fútbol Argentino a la firma BetWarrior, al tiempo que Flamengo —club brasileño que el sábado ganó la Copa Libertadores— “cerró un patrocinio con una casa de apuestas por ocho millones de dólares”.

Entre “el lucro” y “la devolución” al fútbol

Tras escuchar a los representantes de la AUF, el diputado Sebastián Cal, de Cabildo Abierto, dijo que “no parece muy lógico” el actual “monopolio privado” que ostenta La Banca, y opinó que “la Dirección General de Casinos debería tener la potestad de explotar las apuestas deportivas”. Sin embargo, dijo que hay “que ser muy cuidadosos con respecto a la publicidad y el esponsoreo de quienes pueden llegar a ser los explotadores del juego” online, porque las apuestas deportivas “están en auge en el mundo” y son un “factor determinante y de los más perjudiciales” para luchar contra la ludopatía.

Sobre el planteo hecho por la AUF, Cal sostuvo que se podría “ver la posibilidad de generar alguna excepción con todas las precauciones correspondientes” para habilitar “algún tipo de esponsoreo”. En esa línea, agregó: “Entiendo que es necesario que quienes lucran con este tema [las apuestas deportivas] hagan una devolución bastante más amplia que la que hoy están realizando”.

A su turno, el diputado del PN Sebastián Andújar expresó que con las apuestas deportivas hay “una parte que hace mucho esfuerzo para generar el contenido [el fútbol] y eso le produce costos que no son fáciles de mantener”, en alusión a los clubes; “y por otro hay una empresa privada que toma el contenido y genera un lucro”. Ante esto, dijo que se manejan “algunas posibilidades” para “generar acciones desde el punto de vista legislativo que, a la postre, creen equidad o un acto de justicia” entre los actores involucrados en el negocio.

Desde el Frente Amplio (FA), el diputado Sebastián Valdomir dijo a la diaria que en principio el tema del esponsoreo y las apuestas deportivas no está dentro del alcance del proyecto de ley de juego online. Igualmente, aclaró que espera los intercambios con los demás integrantes de la Comisión de Hacienda para ver las modificaciones que se pretende incorporar al texto.

En el caso del FA, entre otros puntos pedirá que se destine el mismo porcentaje que el Senado estableció para la prevención de la ludopatía —5% de las utilidades brutas del negocio que logre el Estado, además de las sanciones a las empresas por incumplimientos— a la implementación de la Ley de Salud Mental.

La sanción a la Conmebol que “complica”

En agosto el diario El País informó que la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas multó con 50.000 dólares a la Conmebol por publicitar durante la transmisión de los partidos por la Copa Libertadores y la Sudamericana a sitios de apuestas prohibidos y bloqueados en Uruguay. “Este tema complica nuestra relación con la Conmebol”, dijo Ache, integrante del Comité Ejecutivo de la AUF. Contó que la entidad continental fue intimida y ya transmitió que si se aplica la multa, el dinero será descontado de los premios que cobran “los clubes uruguayos”. El dirigente detalló que hubo contactos con la Dirección de Loterías y Quinielas así como con autoridades de la Conmebol y que la pretensión es “que el agua no llegue al río”.