El presidente Luis Lacalle Pou fue el encargado de abrir la parte oratoria de la jornada de este martes de la cumbre del Mercosur y de arranque se refirió a las “tensiones” entre los países del bloque, motivadas por la iniciativa uruguaya de generar acuerdos bilaterales. “Esta cumbre estuvo antecedida por muchas noticias grandilocuentes; en este caso, se generaron muchas hipótesis de que esta reunión del Mercosur iba a generar más conflictos que acuerdos, pero estoy seguro de que nadie se tomó un avión para venir a nuestro país a generar más conflicto”, comenzó.

Para el presidente, “todo el mundo vino para buscarle la vuelta”, teniendo como base el espíritu de unidad de los socios fundadores, pero remarcó que los mandatarios no pueden liderar el bloque con “con una cabeza de principios de los 90”.

“Es cierto que llegamos hoy con tensiones, la vida entre los seres humanos se trata de resolver las tensiones, de buscar un justo equilibrio”, lanzó y agregó: “Cuando un país concede parte de su soberanía para un bloque, lo que está buscando son dos cosas: el bien nacional, que es el que nos mueve primariamente, y obviamente de la mano, el bien de los socios”.

Lacalle recordó que Uruguay ha “sincerado” su posición desde el primer momento de su mandato, que lo destacó en la última cumbre realizada en Asunción y lo repitió en esta oportunidad: “Lo que mueve la política exterior de Uruguay es abrirse al mundo. Uruguay necesita y tiene vocación de abrirse al mundo; por supuesto que si vamos en grupo es mucho mejor, por supuesto que si le ofrecemos al mundo un mercado como el de los cuatro países vamos a tener mayor poder negociador, eso es lo que buscamos, pero lo que no estamos dispuestos es a quedarnos quietos”, advirtió.

En esta línea, ejemplificó con el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE): “el que se queda quieto se atrasa y por eso la propuesta de nuestro país ha sido siempre que se termine el acuerdo con la UE” y subrayó: “No podemos estar 25 años para firmar un acuerdo, no es serio, no es creible en el mundo real, por eso pretendemos seguir ampliando las posibilidades del Mercosur”.

Tal como era de esperarse, Lacalle Pou se refirió a algunas conversaciones bilaterales que Uruguay ha mantenido con otros países y bloques como China, Turquía y el acuerdo del Transpacífico. Advirtió a los mandatarios de los países que se continuará en esa línea, pero destacó que “vamos a dar vuelta, vamos a mirar al costado y preguntar: ¿vamos?, ¿vamos todos juntos?”.

Luis Lacalle Pou, en el edificio Mercosur.

Luis Lacalle Pou, en el edificio Mercosur.

Foto: Ernesto Ryan

Sin ruptura

En la primera jornada de esta cumbre, el canciller argentino, Santiago Cafiero, mencionó que “no estamos observando una aspiración a la futura convergencia dentro del bloque, vemos con preocupación que se emprende un camino que parece ser unilateral y que muy probablemente podría desembocar en una ruptura”. Lacalle Pou recogió el guante y señaló que, “con mucho respeto, acá no se trata de ruptura. Hay que sacar del imaginario colectivo nuestro hablar de ruptura, se trata de resolver tensiones”.

El mandatario uruguayo se refirió sobre el final de su discurso nuevamente a la idea de ruptura y subrayó que tiene “una visión optimista, porque hay factores reales que así lo indican, una visión moderna y con el sentido de riesgo de salir al mundo, pero lejos de una visión rupturista, que comprometo es la última vez que uso esta palabra porque no está en la cabeza de nadie”.

Problemas a la interna

Lacalle Pou usó buena parte de su discurso para marcar la necesidad de abrirse al mundo, pero también mencionó los problemas que tiene el bloque a la interna y que, a su entender, deberían mejorar rápidamente. “Es una zona de libre comercio imperfecta, que no puede tener una unión aduanera clásica, ahí tenemos que modernizarnos y sincerarnos”, expresó.

En particular, se refirió a los acuerdos arancelarios que negociaron bilateralmente Brasil y Argentina: “En los últimos meses existieron dos bajas del arancel externo común y no fueron por consenso, porque a determinado país del bloque le servía, y está bien, no podemos ser obstáculo para que los países progresen”.

El presidente uruguayo mencionó que hay “complicaciones” en las balanzas comerciales entre los países, y aunque se puede esperar por el tamaño de Uruguay que no sean intercambios parejos, a su entender, “hay reflexiones de que se está complicando” cuando la balanza es “tres a uno o cuatro a uno” en desmedro del producto uruguayo.

Asimismo, marcó como aspecto a mejorar la migración entre los países del bloque y descartó la idea de generar un banco central regional: “Hoy hablar de esos temas es, cuando ni siquiera estamos caminando, hablar de correr, cuando vemos las dificultades monetarias en los países, es avanzar más de los que debemos”.

Lacalle Pou afirmó que el Mercosur es de las zonas “más proteccionistas del mundo” en un panorama geopolítico “que impresiona”, con más apertura de países tradicionalmente más proteccionistas. “¿Qué va hacer esta región? La vocación de no ser sólo la región que alimente al mundo, porque no somos sólo eso, vamos mucho más allá. Es una región que exporta conocimiento; esa inteligencia y conocimiento, esas materias primas y commodities tienen que ingresar al mundo en igualdad de oportunidades con aquellos que no pagan aranceles en las grandes potencias, eso nadie lo puede negar acá”, opinó.

“Esa es la ansiedad que nos genera a nosotros, tenemos buena calidad productiva en nuestro país, buena producción intelectual, queremos competir en igualdad de condiciones y eso es lo que apelamos a los socios del Mercosur, vayamos por eso, busquemos la vuelta, no para dormirla. ¿Hay ánimo de avanzar? Bueno, vamos, tenemos más espalda”, alentó.

Finalizó diciendo: “Avancemos, Uruguay lo está haciendo, en su momento mirará a los costados y les dirá a los países socios: ‘Avancemos todos juntos’. Esperemos que Argentina, Brasil y Paraguay estén decididos y preparados para eso”.