Desde el 20 de diciembre de 2025, cuando se postergó para enero la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), se han producido “avances” en las negociaciones entre ambos bloques y el proceso va en “buen camino” hacia la ratificación del tratado, según afirmó este lunes la portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho, en declaraciones consignadas por Europa Press.

“Puedo confirmar que ha habido debates, trabajo y avances durante las últimas dos semanas. Por lo tanto, se ha trabajado en el acuerdo con el Mercosur”, manifestó Pinha, si bien puntualizó que por el momento no se puede confirmar una posible fecha para la firma.

En principio, el acuerdo podría concretarse el próximo lunes 12 de enero, según informó el medio europeo. Aún así, la portavoz de la Comisión Europea expresó: “No tengo ninguna fecha concreta que pueda confirmar. Sin embargo, sí puedo confirmar que vamos por buen camino para prever la firma del acuerdo y esperamos que eso tenga lugar bastante pronto”.

La firma estaba prevista para el 20 de diciembre en Foz de Iguaçu, Brasil, en el marco de una cumbre de jefes de Estado del Mercosur. Aquella instancia estuvo precedida por la reticencia de Francia, Hungría y Polonia a cerrar el acuerdo, principalmente por la preocupación que hay en el sector agrícola. Estos países profundizaron la negociación con Italia y consiguieron conformar una minoría de bloqueo al tratado con el Mercosur. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, anunció en aquel entonces que sólo firmaría el acuerdo cuando “se incluyan garantías adecuadas de reciprocidad” para el sector agrícola, algo que consideró que podría suceder a comienzos de este año.

Según dijeron fuentes de la cancillería uruguaya a la diaria, es posible que esta semana se den reuniones en Bruselas –sede de la UE– que acerquen la concreción del acuerdo. De acuerdo con France 24, los ministros de Agricultura de los países de la UE mantendrán un encuentro en Bruselas para analizar el acuerdo.

El tratado entre ambos bloques consiste en la creación de una zona de libre comercio de más de 800 millones de habitantes, y cubre disciplinas como comercio de bienes, reglas de origen, comercio de servicios, propiedad intelectual, inversiones, compras públicas, comercio y desarrollo sostenible.

“Toda la oferta exportable de Uruguay hacia la UE recibirá un acceso preferencial”

A todo esto, la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca publicó recientemente un análisis titulado “Consolidación del acceso comercial de Uruguay al continente europeo”, elaborado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), en el que se aborda el impacto que puede tener el acuerdo con la UE en Uruguay. El documento fue elaborado por la vicecanciller, Valeria Csukasi, la directora general para Asuntos de Integración y Mercosur, Paola Repetto, y la secretaria del Servicio Exterior, Victoria Codina.

Allí se destaca que el acuerdo con la UE es “histórico por su alcance geográfico y amplitud” y se sostiene que, en caso de ratificarse, “impulsará la modernización del Mercosur mediante la promoción de la adopción de prácticas más transparentes, predecibles e innovadoras, y mejorará el clima de negocios al brindar mayores certezas legales y fomentar la atracción de mayor volumen de inversión extranjera directa a los países del bloque”.

En 2024, se apunta en el informe, Uruguay exportó 1.786 millones de dólares a la UE, lo que representó el 14% de las exportaciones totales. Los principales productos fueron celulosa, carne bovina y arroz. De todos modos, se apunta que las ventas uruguayas a ese destino “compiten con las de otros países que, por tener ya negociados acuerdos preferenciales, enfrentan aranceles muy inferiores a los pagados por Uruguay.

En ese sentido, se señala que, gracias el acuerdo comercial, “toda la oferta exportable de Uruguay hacia la UE recibirá un acceso preferencial a ese mercado” que “representará una ganancia significativa para los exportadores que actualmente dirigen parte de su producción a ese destino comercial”.

El documento del MRREE marca que la reducción de aranceles para ingresar a la UE se aplicaría de manera diferenciada según los productos, por lo que, “mientras el 70% de los aranceles desaparecerá al momento mismo de la entrada en vigor del acuerdo, otros productos se beneficiarán de una reducción progresiva de los aranceles en períodos de cuatro, siete y un máximo de diez años”.

Los productos que tendrían una inmediata eliminación de los aranceles son la pesca, las menudencias bovinas y ovinas, las grasas y despojos comestibles de la especie bovina, manzanas, peras, cerezas y ciruelas frescas, legumbres, frutos secos y pasas de uva, ciertos derivados del cuero, agua mineral, cervezas, bebidas espirituosas, harina de soja, maíz, tops de lana peinada, fertilizantes y fungicidas y autopartes.

Los productos para los que se prevé una “canasta de desgravación” progresiva, en tanto, son las hortalizas, la carne equina, las plantas y tubérculos alimenticios, cítricos, arroz partido, alimento para mascotas, vinos, aceites vegetales, preparaciones alimenticias, mermeladas, jaleas y otras preparaciones con frutas y hortalizas en conserva, tops, hilados y tejidos de lana, concentrado de bebidas y madera contrachapada.

Facilitación comercial, integración de mipymes, desarrollo sostenible y cooperación

A modo de síntesis de los puntos del acuerdo, en el documento del MRREE se destaca que el tratado establece normas avanzadas para “mejorar la gobernanza en los procesos aduaneros y reforzar la transparencia”. En esa línea, se “proporciona mayor certeza y claridad regulatoria mediante reglas que facilitan el despacho ágil de bienes, prestan atención especial a productos perecederos, reducen controles físicos y simplifican y armonizan los trámites aduaneros”.

Con este conjunto de acciones se pretende optimizar “la operativa para los actores económicos”, al tiempo que se “garantiza la divulgación transparente de la información, en línea con las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio sobre facilitación del comercio”.

Por otra parte, en el informe de la cancillería uruguaya se señala que el acuerdo con el bloque europeo tiene el objetivo “primordial” de integrar a las micro, pequeñas y medianas empresas en el comercio internacional y las cadenas de valor. “Reconoce sus desventajas para aprovechar nuevas oportunidades comerciales y dedica un capítulo a mejorar su acceso a la información y ampliar sus posibilidades en el mercado europeo, promoviendo la internacionalización y el desarrollo sostenible”, se señala.

En el capítulo sobre comercio y desarrollo sostenible, en tanto, hay un reconocimiento del derecho de cada parte “a regular sus prioridades y estándares ambientales y laborales, pero acuerda que estos no deben disminuirse para favorecer el comercio o inversiones ni usarse como barreras encubiertas”, por lo que “las medidas ambientales y laborales deben basarse en evidencia científica”. En ese marco, se menciona que el anexo adicional que se negoció en diciembre de 2024, en la cumbre del Mercosur que tuvo lugar en Montevideo, “refuerza el compromiso recíproco con el desarrollo sostenible”.

Por último, en materia de diálogo político, ambos bloques “acuerdan establecer una agenda política, cooperar en áreas de interés común y realizar esfuerzos para coordinar sus posiciones con el fin de emprender iniciativas conjuntas en los foros internacionales correspondientes”.

“La asociación estratégica entre el Mercosur y la UE se cimienta en una amplia agenda de diálogo político y cooperación, con el propósito primordial de afianzar la paz, la estabilidad, la seguridad y la prosperidad mutua. Este compromiso se articula sobre tres pilares esenciales: el fortalecimiento democrático y la adhesión al Estado de derecho, incluyendo la promoción y la protección de los derechos humanos, la igualdad de género y acciones concretas contra el abuso sexual infantil, el racismo y la xenofobia”, se sostiene en el documento.