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Construcción de ciclovía sobre Rondeau hasta Aguilar, el 23 de octubre. · Foto: Alessandro Maradei

Construcción de ciclovía sobre Rondeau hasta Aguilar, el 23 de octubre.

Foto: Alessandro Maradei

Intendencia de Montevideo proyecta ciclovía al oeste de la ciudad y ultima un plan para “cerrar la red” de infraestructura

El gobierno departamental comenzó esta semana las obras para un primer tramo de casi 2,5 kilómetros, con un costo estimado en 500.000 dólares, y avanza en determinar el trazado de las etapas pendientes.

Esta semana la Intendencia de Montevideo (IM) anunció la puesta en marcha de trabajos de recuperación en la avenida Rondeau, como preparación para la instalación de una nueva ciclovía que conectará el oeste de la capital con su zona céntrica.

La concreción del carril para bicicletas se enmarca en los compromisos asumidos en materia de movilidad activa por la administración de Mario Bergara, que busca alcanzar los 100 kilómetros de infraestructura cicloviaria hacia el final del período, según consta en el presupuesto quinquenal del gobierno departamental. Actualmente, Montevideo cuenta con una red de 78 kilómetros, que se distribuyen entre ciclovías, bicisendas y vías de circulación compartida con otros medios de transporte a bajas velocidades.

En ese sentido, la comuna indicó que la nueva ciclovía tendrá una extensión aproximada de 11 kilómetros. Será ejecutada por partes y, según supo la diaria, la primera de ellas, de alrededor de 2,5 kilómetros de longitud, tendrá un costo estimado que ronda los 500.000 dólares, dentro de un presupuesto de inversión en infraestructura para bicicletas y otros vehículos de movilidad personal que ronda los cinco millones –estimados a partir del monto equivalente en pesos uruguayos– para todo el período.

Los trabajos de reparación vial para su instalación ya comenzaron y, según se indicó, consisten en el “fresado de la carpeta existente” de pavimento, seguido del “tendido de la carpeta asfáltica”, tareas que insumirán poco más de dos semanas. También se moverán o suprimirán de forma permanente espacios de estacionamiento, así como contenedores de residuos, zonas de carga o descarga y algunas paradas del Sistema de Transporte Metropolitano para permitir la instalación del carril bici.

Avenida General Rondeau.

Avenida General Rondeau.

Foto: Alessandro Maradei

De acuerdo con lo previsto, la primera etapa resultará en un carril que irá del Centro hasta los límites del barrio Bella Vista. En ese sentido, la ciclovía, que será de doble sentido y estará señalizada, comenzará en las inmediaciones de la plaza Cagancha y buena parte del trayecto lo hará por Rondeau: luego de cruzar la avenida Libertador, recorrerá toda la extensión del barrio Aguada, para tomar Fausto Aguilar, luego Paraguay y, tras una cuadra, General Luna, finalizando en la calle Jujuy.

Desde la IM aún analizan cómo continuará el trayecto a partir de ese punto, algo a definir próximamente y que se hará en etapas. De todas formas, según se informó, la intención es generar una conexión con la avenida Carlos María Ramírez en dirección al Cerro y, de allí, con la bicisenda ya existente en camino Cibils, en dirección a Paso de la Arena.

En diálogo con la diaria, el director de Movilidad de la IM, Germán Benítez, explicó que la decisión de construir la nueva infraestructura se basa en la intención de “conectar una zona que está muy densamente poblada, [pero] que no tiene infraestructura para bicicletas o vehículos de movilidad personal específica” que cuente “con condiciones de seguridad suficientes”. Es así que dijo que “la intención es definir un trazado seguro” para esos usuarios.

El jerarca notó que, de acuerdo con las estimaciones de la IM, alrededor de 500 personas se trasladan en esos medios de transporte en horas pico en la zona objetivo hacia mitad de año, ya sea por los accesos a la ciudad, algo que “es peligroso de por sí”, como por calles internas compartidas con otros vehículos que se desplazan a velocidades mayores, como en Rondeau y Paraguay. Agregó que dicho número se asemeja a los observados en otros puntos que ya cuentan con infraestructura, como la ciclovía de Fernández Crespo y aquella que comienza en el cruce de las avenidas 8 de Octubre y Albo.

Asimismo, Benítez recordó que, luego de instalar infraestructura específica, la IM suele constatar un incremento en el número de dichos vehículos. Ejemplificó con el caso de la ciclovía de 18 de Julio, donde se triplicó el uso de bicis, y explicó que, en términos generales, esto obedece a dos factores: primero, “porque hay ciertos usuarios que se sienten más seguros al trasladarse”, y también porque la instalación de infraestructura permite canalizar los desplazamientos que antes se daban por diferentes rutas. Es así que sostuvo que “la presunción es que, una vez que esté dispuesta la ciclovía”, el número de desplazamientos “va a aumentar”.

El director de Movilidad de la IM dijo que parte del desafío es “cerrar la red” y que, en relación con esto, se evalúa la eventual conexión de la ciclovía al oeste con otras infraestructuras cercanas. De todas maneras, destacó que la obra en sí misma contribuirá a “tener una cinta que una con [la ciclovía de] Cibils” y “completar el formato de la red de ciclovías existentes”.

Con respecto a los planes de la comuna de alcanzar los 100 kilómetros de infraestructura, explicó que el departamento ultima los detalles de “un plan de ciclovías y bicisendas para todo el período”, a presentarse próximamente. “Nuestro objetivo en materia de ciclovías y bicisendas fue no solamente plantear los kilómetros de ciclovías y bicisendas que podemos llegar a ejecutar efectivamente en el período, sino también dejar otros proyectos para futuros períodos, para que ya cuenten con obras estudiadas, evaluadas, analizadas [y] eventualmente costeadas”.