Apenas unos diez minutos duró el acto de asunción del nuevo directorio de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Profesionales Universitarios (CJPPU), este lunes en la sede del organismo previsional. En concreto, se renovaron cuatro de los cinco cargos electos por los afiliados: por los activos asumieron el odontólogo Andrés Pérez (lista 5), el médico Alejandro Haro (lista 54) y la química farmacéutica Elizabeth Alberto (lista 54); por los pasivos, en tanto, asumió el economista Juan Manuel Rodríguez (lista 12). En el quinto lugar asumió el arquitecto Fernando Rodríguez Sanguinetti (lista 9), el único director que resultó reelecto en los últimos comicios de la caja paraestatal por los activos.
El directorio se completa con los dos nuevos delegados del Poder Ejecutivo, Milton Cohen y Rodolfo Ferreira, que sustituyen a los renunciantes María Noel Sanguinetti y Gustavo Rodríguez Azcué, quienes dejaron sus cargos en medio de la polémica por la partida mensual de 131.500 pesos, que fue aprobada y posteriormente anulada.
El único orador del evento fue Pérez, quien asumió como nuevo presidente de la CJPPU. En primer lugar, Pérez agradeció a la minoría de profesionales que participó en las elecciones de diciembre del año pasado. “La gratitud se extiende no sólo a quienes depositaron su confianza en nuestro lema, sino a todos los sectores que participaron en el proceso electoral”, expresó. De acuerdo a los datos de la Corte Electoral, del total de habilitados votaron sólo 8% de los activos y 20% de los pasivos.
“Los próximos cuatro años nos exigen trabajar en unidad, con respeto y con el mayor compromiso, siempre en defensa del afiliado, que es la razón de ser y el motivo de existencia de nuestra caja”, continuó Pérez, y advirtió que actualmente el organismo previsional no está atravesando “un momento sencillo”.
A mediados del año pasado, el Parlamento aprobó una ley de salvataje para la CJPPU, que, ahogada en una crisis financiera, llegó a anunciar que pagaría las pasividades en dos pagos. La solución finalmente acordada supuso un aporte del 50% por parte de los afiliados, a través de una mayor aportación tanto de los activos como de los pasivos, y una contribución de 50% a cargo del resto de la sociedad, mediante rentas generales y los timbres profesionales (unos 62 millones de dólares al año).
Según supo la diaria, a mediados de enero el directorio saliente de la CJPPU remitió un informe al Ministerio de Economía y Finanzas en el que se señala que el déficit de la caja paraestatal en 2025 fue de 1.814 millones de pesos. Durante la sesión del directorio, la gerenta de Asesoría Técnica de Planificación y Control de Gestión de la CJPPU, Silvia Rossel, señaló que el balance negativo responde a que “durante el primer semestre el déficit operativo fue muy elevado”. Se trata del balance económico; el balance financiero, en cambio, a partir de los aportes previstos en la ley de salvataje, dio cero en 2025.
Las medidas que impulsará el nuevo presidente de la CJPPU
Ante el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim; el coordinador del Diálogo Social, Hugo Bai; y los diputados Pablo Abdala (Partido Nacional) y Juan Martín Jorge (Partido Colorado), todos ellos presentes en el acto de asunción, Pérez manifestó su intención de “llevar adelante un conjunto de medidas orientadas a ordenar las cuentas y fortalecer los ingresos” del organismo previsional.
Lo primero que mencionó el flamante titular de la CJPPU fue el ajuste del valor de los timbres. “Históricamente los timbres llegaron a representar entre el 48% y el 50% de los ingresos de nuestra caja, [pero] hoy representan menos del 30%, [por lo que] se encuentran desajustados en un cálculo aproximadamente de un 70% respecto a su valor real. No es una medida simpática, pero es necesaria y el impacto es inmediato”, afirmó.
Pérez dijo que el valor de los timbres “quedó rezagado por los mecanismos de ajuste”. “Debemos ajustarlo considerablemente. Se verá el monto y en qué tiempo, pero es la forma más correcta de equilibrar el sistema sin seguir cargando directamente sobre los hombros de los aportantes activos y pasivos”, insistió.
Con respecto a esto último, Pérez señaló que, “en la medida en que esos ingresos [los de los timbres] se vayan acumulando”, sería posible evaluar una disminución de la tasa de aportación, que aumentó en la última reforma de la CJPPU.
Asimismo, Pérez expresó su voluntad de que la recaudación del impuesto de asistencia a la seguridad social (IASS) que pagan los pasivos profesionales se vuelque a la CJPPU y no al Banco de Previsión Social como, por ley, ocurre actualmente. Al igual que la modificación de los timbres profesionales, esto requiere un proyecto de ley.
Por otra parte, Pérez sostuvo que “es imprescindible incorporar nuevas profesiones y nuevos profesionales al sistema”. En ese sentido, dijo que “hay varios caminos que se están planteando en el grupo de trabajo que esperemos que salgan a la luz”, en referencia a la comisión de expertos, coordinada por el gobierno, que pretende avanzar en una reforma integral de la CJPPU. El próximo viernes habrá una nueva reunión de dicha comisión.
Por último, Pérez prometió mejorar la gestión interna de la CJPPU. “Me comprometo, conjuntamente con los funcionarios, a revisar los procesos, fortalecer la fiscalización, incorporar tecnologías en caso de ser necesario, ajustar los criterios de inversión y, fundamentalmente, mejorar la comunicación con los afiliados”, porque “cada profesional tiene derecho a comprender claramente su situación y sus obligaciones y nosotros tenemos la obligación de explicarla con transparencia”, expresó.