En los próximos meses se completarán “todos los estudios definitivos” para comenzar con las primeras licitaciones de cara a la reforma del sistema de transporte metropolitano, anunció el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), al tiempo que hizo públicos en su página web los documentos técnicos que está considerando como “insumos” para el desarrollo del proyecto. La cartera advierte que los estudios deben ser tomados como “aproximaciones preliminares y no definitivas”.

En particular, menciona como ejemplo que las intervenciones soterradas requieren “manejar diferentes opciones de montos de inversión, afectación de las obras, plazos de ejecución e impacto en el nivel de calidad y servicio del proyecto, antes de tomar definiciones finales sobre las características y alcance de algunas de las intervenciones”.

Los estudios puestos a disposición fueron elaborados por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República (Udelar), RDA Ingeniería, CSI Ingenieros, BISA, entre otros.

La alternativa que más convence al MTOP incluye ómnibus articulados eléctricos por dos vías (Avenida Giannattasio-Avenida Italia y Camino Maldonado-8 octubre) que concluyen en 18 de Julio, más un intercambiador en Tres Cruces y la construcción de un túnel en 18 de Julio, desde Tres Cruces a la plaza Independencia en su versión de máxima, y desde Fernández Crespo hasta la plaza Independencia en su versión de mínima.

La estimación de costos de estas obras, según el estudio realizado por la Facultad de Arquitectura de Udelar, asciende a 590 millones de dólares, sin incluir IVA ni “imprevistos”, y tampoco semáforos ni material rodante. El 41,9% del costo estaría destinado a las obras en 18 de Julio, Ciudad Vieja y Tres Cruces; el 21,4% a las obras en 8 de Octubre y Camino Maldonado; y el 36,7% a las obras en Avenida Italia y Giannattasio.

El túnel de 18

“El tramo soterrado del proyecto de movilidad metropolitana bajo Avenida 18 de Julio constituye una de las intervenciones más significativas en términos de complejidad técnica y ambición transformadora, tanto desde el punto de vista de la arquitectura como del urbanismo”, reconoce el documento de la Facultad de Arquitectura. El túnel será de uso exclusivo de buses eléctricos biarticulados de alta frecuencia, “con el objetivo de descongestionar la principal arteria urbana de la capital, mejorar la eficiencia del transporte público y liberar espacio en superficie para usos peatonales, recreativos y ambientales”, indica el informe.

Tendría dos carriles de circulación, de 3,5 metros de ancho cada uno, más una vía peatonal de seguridad de 0,9 metros de ancho, para permitir evacuaciones y operaciones de mantenimiento. Además, se dispondrían estaciones subterráneas aproximadamente cada 500 metros, para conectar a los peatones con la superficie, que tendrán escaleras comunes, escaleras mecánicas y ascensores aptos para sillas de ruedas y otros dispositivos de accesibilidad. El túnel tendrá también sistemas de captación de luz natural.

El informe menciona que en 18 de Julio “confluyen instalaciones subterráneas de saneamiento, electricidad, agua potable, gas por cañería, telecomunicaciones y televisión por cable, cuya continuidad funcional debe asegurarse durante y después de las obras”. “Para ello, se ha planificado un complejo sistema de desvíos, refuerzos, bypasses y reubicaciones”, indica el estudio, así como “mecanismos para mitigar las vibraciones hacia la superficie generadas por el paso continuo de los vehículos”.

En la superficie, en 18 de Julio se instalaría una ciclovía en el lado norte de la calzada, con iluminación propia y “conexión con estaciones de bicis públicas”. El tránsito de vehículos privados no se eliminaría, pero se reorganizaría: los carriles se reducirían a uno por sentido al inicio y una de entrada y dos de salida a partir de la calle Ejido, con un ancho de 2,7 metros. La vereda sur se ampliaría entre cinco y seis metros, y en esta acera estarían no solo las bajadas al túnel, sino también “buena parte del sistema de infraestructura verde y azul, que incluye jardines de lluvia, zanjas vegetadas, áreas permeables, arbolado de alineación con especies nativas, y otras soluciones basadas en la naturaleza”. La acera norte, en tanto, se ensancharía entre uno y 1,5 metros. En las bajadas habrá baños públicos accesibles las 24 horas, “salas de lactancia, espacios para pequeños emprendimientos, áreas de atención ciudadana y zonas de información sobre el sistema de transporte y eventos culturales”.

El estudio de RDA Ingeniería y el Banco Interamericano de Desarrollo concluye que las obras del túnel tendrían una duración de dos años y nueve meses.

Cantidad de comercios que pueden ser afectados por las obras

Otro de los estudios consiste en un relevamiento realizado por CSI Ingenieros de los locales comerciales ubicados sobre la avenida 18 de Julio y sus calles transversales inmediatas para “dimensionar los impactos potenciales sobre la economía local durante las etapas de obra y preparación”.

El documento afirma que la intervención impactará de forma “significativa” sobre el comercio local, por lo que “conocer la cantidad y características de los locales comerciales” aporta “un insumo esencial para la evaluación integral de las alternativas de intervención”.

El relevamiento se llevó a cabo por medio de un “registro presencial en campo” y se hizo a pie por parte de “relevadores capacitados”; destacan que los datos recabados “se limitaron estrictamente a la observación y medición directa, sin establecerse contacto con los comerciantes”.

De acuerdo con los datos, se registró un total de 1.326 locales comerciales ubicados a lo largo de toda la extensión de 18 de Julio, entre la plaza Independencia y Bulevar Artigas, y en sus calles transversales, que es una cuadra hacia el norte y una cuadra hacia el sur.

En detalle, el primer tramo –plaza Independencia hasta Vázquez– tiene la mayor densidad de locales comerciales y concentra más de la mitad de los comercios registrados: 844. El segundo tramo –entre Vázquez y Arenal Grande– presenta una disminución en la cantidad de locales que baja a 327, y el tercer tramo –Arenal Grande hasta Bulevar Artigas– tiene la menor concentración, con 155 locales. La estructura comercial del corredor está conformada principalmente por locales pequeños y medianos: 844 son comercios pequeños, 365 son medianos y 117 son grandes.

Del total de los locales comerciales, 363 están dentro de galerías y 75 en expos, o sea, en espacios cerrados que agrupan múltiples locales en su interior; 111 locales están ubicados directamente sobre la vía pública, y dentro de esa categoría se incluyen carritos de comida, los puestos de la feria Techitos Verdes, los feriantes de las plazas Fabini y Cagancha, además de otros kioscos.

El relevamiento hizo una estimación de la magnitud de los viajes de carga generados por cuadra a lo largo del corredor, para “aproximar la magnitud del movimiento de mercaderías asociado al corredor”. De esa forma, la distribución en ese sentido mostró “una fuerte concentración de locales” entre la plaza Independencia y Ejido. Hacia el este, la densidad de los comercios disminuye, “lo que confirma la centralidad del sector más próximo a la Ciudad Vieja y a la plaza Independencia”.

El informe indica que el relevamiento “tiene como objetivo ofrecer una primera estimación del orden de magnitud de los viajes de carga generados por cuadra a lo largo del corredor”, pero advierte que, sin embargo, debido a la “naturaleza simplificada del análisis y las limitaciones de la información disponible”, los resultados obtenidos “no son suficientes para sustentar decisiones operativas o de planificación basadas exclusivamente en este ejercicio”.

En ese sentido, se afirma que la información relevada “se limita a variables observables en campo” como ubicación, tamaño aparente y rubro de actividad que “no permite estimar la magnitud económica de los impactos”. Por lo que este estudio “debe entenderse como un primer paso en la construcción de un diagnóstico más amplio” y que esto debe “complementarse con información económica y social”. A partir de ahí, sí “será posible evaluar la dimensión económica del corredor de manera completa”.