El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) proyecta una transformación en la movilidad metropolitana a través de una obra con un costo estimado de 590 millones de dólares. Mauricio Silvera, integrante de la Coordinadora de Usuarios y Usuarias del Transporte Público, visitó la diaria Radio para abordar el tema.

Explicó que el colectivo nació en 2017 cuando la Intendencia de Montevideo (IM) instaló el Consejo Consultivo de Transporte Público Urbano, ya que “faltaba la pata de los usuarios”. Aunque se integró a la Defensoría de Vecinos y Vecinas, esa institución consideró que “también tendrían que tener su lugar los vecinos y vecinas de Montevideo trabajando en temas del transporte”.

La coordinadora está integrada por vecinos, organizaciones sociales y exconcejales. Aunque cuentan con integrantes de la zona metropolitana, la institución se circunscribe a Montevideo porque el Consejo Consultivo de Transporte Público Urbano está en la órbita de la intendencia. “Tenemos la noticia, aún no confirmada, de que en esta agencia nueva de transporte metropolitano que se creó, que va a encargarse de toda esta reforma, va a haber también un consejo consultivo en el que los usuarios estaríamos representados”, acotó, a pesar de que todavía no se confirmó ni los convocaron.

Según Silvera, la mirada macro con respecto a la iniciativa se vincula a la “unanimidad” entre empresas, trabajadores y usuarios en que “tiene que haber un cambio de fondo y no parches”. La institución fue consultada por el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) a la hora de elaborar el proyecto y, aunque hay voces discordantes, “en general” están “bastante de acuerdo con la propuesta”, y en marzo tendrán una nueva reunión al respecto. Afirmó que, además de las consultas, el estudio está basado “no solo en la encuesta origen-destino, sino en los datos de la tarjeta STM, donde se ve claramente días, horarios y por dónde recorre la gente”.

Sobre los buses articulados, dijo que “a todos nos gustaría” tener “aerocarriles recorriendo toda la ciudad”, pero no alcanzan los recursos. Indicó que no van a ser de una empresa, sino que los va a comprar el Estado, y se les pagará a las empresas para que los operen. A su vez, Cinve calcula que “van a sobrar aproximadamente 200 ómnibus” que serán redistribuidos por los barrios: “Vas a tener más líneas locales en donde no hay, y líneas que ahora tienen determinada frecuencia van a tener el doble. Se está hablando de que, de la forma en que va a quedar diseñado el sistema, como máximo, vas a hacer dos trasbordos para ir a tu destino”, acotó.

Por otro lado, también apuntó contra “cambios mucho más profundos”: “Estamos hablando de cambios de cómo se les paga a las empresas, estamos hablando de cómo se va a controlar a las empresas, el cambio de recorridos en la periferia”, listó. “Te doy una concesión de una línea y te pago por la importancia que tiene esa línea, los kilómetros que recorre y la frecuencia que yo te pido que tengas. El dinero de los boletos vendidos es un insumo más de ingreso que tiene el sistema, pero no es la variable en la que les pagarían a las empresas”, indicó.

También dijo que el pago será “por la opinión que tengan los usuarios de ese servicio”, con lo que “si la IM empieza a recibir un montón de denuncias” eso se verá reflejado en la erogación. Hoy en día solamente existen multas, y “a veces a la empresa le conviene más pagar la multa que poner en el servicio, por los costos”. Finalmente, aumentará la cantidad de puestos laborales en el sistema porque, de cara a “todas esas líneas que van a sobrar, más los que van a operar esos ómnibus articulados, no alcanza con los trabajadores actuales”.

“Se paga antes de entrar a la parada y después; de ahí, se accede al ómnibus. Ómnibus 100% accesibles, con puertas anchas; están calculando que ómnibus de 200 personas como los que se quieren usar requieren poquitos segundos para bajar y ascender”, listó. Además, indicó que, aunque está previsto que inicie por los corredores de 8 de Octubre y Avenida Italia, “está prevista la fase 2 hacia el oeste: Agraciada, el Cerro, integración con el Ferrocarril Central”, sostuvo.

La situación actual: menos viajes, falta de fiscalización y problemas de accesibilidad

De acuerdo con Silvera, en la situación actual del transporte metropolitano “hay cosas que han mejorado”, y agregó a la lista el aire acondicionado, la tarjeta STM –que habilitó boletos por hora– y unidades “más accesibles”. Por otro lado, consideró que “la pata más flaca” es “la fiscalización”, y desde la institución detectaron dificultades en el cumplimiento de los horarios programados: “Sobre todo cuando nos empezamos a alejar de las horas pico o en los horarios nocturnos, hemos detectado falta de servicios, servicios que deberían salir a un horario y salen mucho antes o mucho después, o, lo que es peor, servicios que recortan el recorrido”.

Otro integrante de la institución se dedica a analizar los datos abiertos que publica la intendencia, y detectaron que, desde “dos años” para acá, “cada vez hay menos servicios, no importa el horario”: “Es algo que no es de una empresa sola, es general”, y en algunos casos identificaron “7% u 8% de reducción de frecuencias”, acotó. Así, en la comparativa entre los horarios del verano 2025-2026 con los del anterior, “hay recortes en todas las empresas”. Trasladaron el tema a las autoridades departamentales, pero un dato que surgió del intercambio es que después de la pandemia “cambió la estructura de costo y se perdió un 15% de viajes que no se va a recuperar”. Sobre la fiscalización, “el cuerpo inspectivo de la IM no ha cambiado en años; son muy pocos y trabajan hasta las seis de la tarde”.

Silvera denunció que en el Cerro hay una línea local que debería llevar a jóvenes a sus centros de estudio, y “no pasa de forma en que lleguen al liceo en hora”, cuando “es simplemente hacer que ese ómnibus salga unos minutos antes”. Por otro lado, en el barrio Maracaná, “hay un tema con la calle y el ómnibus no puede entrar hasta donde está la escuela”, sino que “tiene que dejar a la gente cuadras antes”. También cuestionó que “el último ómnibus de los servicios muy pocas veces es un ómnibus 100% accesible”.