Este miércoles, fuentes de la Mesa Interinstitucional de Seguridad Acuática (MISA) informaron a la diaria que en lo que va de 2026 se registraron 17 muertes por ahogamiento en todo el país. La cifra asciende a 21 si se consideran los cuatro fallecimientos que hubo en diciembre del año pasado.
En cuanto a la distribución geográfica, el departamento de Rocha concentra siete muertes, mientras que Montevideo y Canelones registraron dos cada uno y el resto se distribuye en Flores, Río Negro, Tacuarembó, Maldonado, San José y Artigas, con un episodio en cada departamento.
La MISA nació en enero de 2018 y está conformada por el Ministerio de Salud Pública (MSP), la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, la Secretaría Nacional del Deporte (SND), la Armada Nacional y la Asociación Nacional de Guardavidas, entre otras dependencias del Estado.
El caso más reciente ocurrió en Artigas. Según Telemundo, un adolescente de 14 años falleció este martes en un centro de salud tras su rescate desde el río Cuareim. El menor desapareció de la vista de sus familiares luego de tirarse al agua para bañarse mientras estaba de pesca con su padre y hermanos en la zona de La Estiba, por lo que se desplegó un operativo de búsqueda que permitió localizarlo.
El informe al que accedió la diaria indicó que se confirmaron siete ahogamientos en niños y adolescentes menores de 19 años, cifra que a su vez contiene tres casos fatales en menores de entre 1 y 4 años. Por otro lado, otros tres casos corresponden a personas de entre 25 y 34; tres a personas de entre 35 y 59 años, y finalmente dos a mayores de 60. También hubo dos adultos encontrados en el agua cuya edad se desconoce hasta el momento.
MVD noticias consignó que la cifra preocupa a la institución porque en todo 2025 hubo 37 casos. Según el informe de 2024 sobre ahogamientos que elaboró la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 50% de las personas que se ahogaron en Uruguay tenían menos de 25 años, mientras que el 20% eran niños y adolescentes.
Respecto al lugar donde ocurrieron, el documento consignó que la mayoría, con cinco casos en total, tuvo lugar en piscinas. Otros cuatro ocurrieron en la playa; cuatro en ríos, arroyos o lagunas; otros tres en represas; y un caso corresponde a una persona que se ahogó en un pozo séptico. “El ahogamiento es un evento 100% prevenible mediante la adopción de conductas seguras, la supervisión adecuada y entornos seguros”, consignó el escrito.
A principios de enero, el organismo emitió un comunicado en el que informó que durante los primeros 12 días del año se registraron cinco ahogamientos en niños y niñas menores de 5 años, incluyendo uno que resultó fatal. El informe plantea que es necesario “dimensionar el riesgo de los ahogamientos no fatales” porque “con frecuencia requieren internación en CTI y pueden dejar secuelas severas”.
En ese momento, la MISA también consignó que este año la campaña de prevención se enfocó, precisamente, en la infancia y la adolescencia. La campaña audiovisual que está en marcha a cargo del MSP tiene tres escenas –en un patio, un río y una playa– y plantea que el ahogamiento “es una de las principales causas de muerte” para ese sector de la población, siendo que la mayoría “sucede en el hogar”. Además, indicó que “saber nadar” o “conocer el lugar” no es suficiente para evitarlos, sino que “suceden en segundos” y “no avisan”: “Prevenir ahogamientos depende de quienes cuidamos”, consignó.
En ese sentido, emitieron una serie de recomendaciones. Desde la MISA se exhortó a una “supervisión atenta, capaz y permanente” al “alcance del brazo” de adultos cuando se esté en el agua; restringir mediante vallado el acceso a cuerpos de agua; vaciar piscinas pequeñas o recipientes; utilizar chaleco salvavidas “adecuado para el tamaño del niño”, aunque no sustituye el monitoreo, y otros elementos –como “alitas, panchos o aros inflables– no se consideran aptos, y “bañarse exclusivamente en zonas o instalaciones acuáticas en las que haya servicio de guardavidas”, entre otras. Sobre este último punto, el coordinador de guardavidas de Canelones, Sebastián Geymonat, dijo a la diaria a principios de febrero que una de las principales causas es que “no se respetan las señalizaciones”.